29 de noviembre de 2025

Perú: El derecho a manifestar amenazado

Ronald Gamarra

"Necesitan impedir que el pueblo levante la voz y tome las calles"

Sufrimos un proceso de creciente y radical limitación de las libertades, sobre todo las de expresión y de reunión. Este Congreso y los gobiernos de Boluarte y el actual de Jerí se han propuesto cercenar los derechos ciudadanos por razones de pura y mezquina conveniencia, para que la gente no pueda expresar su rechazo y oposición a las políticas procrimen que están implementando para favorecerse, protegerse y, de paso, enriquecerse. La democracia está entrando en agonía para dejar paso a un sistema de control autoritario del poder por parte de una coalición de intereses concertada por Fujimori, Acuña y Porky, con la mayordomía de los Cerrón.

Lo que más les molesta son las manifestaciones públicas y masivas de protesta. El pasado viernes 14, ante la anunciada marcha de la juventud, el régimen tomó medidas de intimidación drásticas. Primero, apareció Rospigliosi malencarado, con un general y un coronel de la policía a cada lado, para dirigir un “mensaje a la nación” lleno de amenazas de represión contra la muchachada. Y el mismo día del desplazamiento, mucho antes de que esta diera inicio, se desplegó un fuerte contingente de soldados armados con fusiles, y policías, alrededor de la Universidad de San Marcos, y nada menos que el mismo general jefe del comando conjunto de las Fuerzas Armadas se hizo presente para pasar revista a su tropa en la puerta de la primera casa de estudios del país.

El general tal vez no se percató de que con tanta exhibición y aparato bélico estaba pasando ya la línea del ridículo. Pero no estaba de broma y dejó muy claro su objetivo de cumplir con la orden de amenazar e intimidar a los estudiantes, a quienes el régimen no se cansa de calificar de violentistas y extremistas sin mostrar ninguna prueba. Lo que también quedó patente fue la disposición de las fuerzas de seguridad a abusar, como sucedió con un estudiante que fue detenido sin motivo en la puerta de la universidad, horas antes de que empezara la manifestación. Rospigliosi había “denunciado” la inminencia de una asonada, pero lo desmintió la propia marcha juvenil y popular, que fue pacífica, sin dejar de ser enérgica.

El alcalde de Lima hizo su propia contribución a la limitación del derecho ciudadano a la libre expresión y protesta pública al anunciar la declaración de la céntrica plaza San Martín como espacio público intangible, en el cual quedaría prohibido terminantemente celebrar manifestaciones. Con ello, de aquí en adelante las marchas quedarán relegadas fuera del centro de la capital. Podemos estar seguros de que no ocurrirá lo mismo con los actos públicos propicios al régimen, pues la disposición sólo se aplicará, en la práctica, a los adversarios políticos.

Todos se preguntan, por cierto, desde hace buen tiempo, de dónde aparecen tantos miles de policías, y hasta soldados armados hasta los dientes, cuando se trata de una manifestación popular de protesta o reclamo, porque cuando la gente necesita policías para que resguarden la seguridad de sus barrios y personas ante las amenazas, extorsiones, atentados y asesinatos de la criminalidad organizada, nunca se les encuentra, ni actúan de manera efectiva. Al contrario, ya todos han perdido la cuenta de las veces en que aparecen efectivos de la policía jugando a ambos lados de la ley, según les convenga, y con frecuencia implicados en las propias organizaciones criminales al más alto nivel. No hay policías para proteger a los choferes extorsionados, pero cuando estos protestan y manifiestan, entonces aparecen a montones para reprimirlos y tomarlos detenidos.

En resumen: contra la delincuencia, ninguna acción que la gente pueda percibir como mínimamente efectiva, debidamente orientada por una estrategia, bajo una política de gobierno apropiadamente concebida y fundamentada. Pero cuando la gente, cansada de tanta pasividad y corrupción de la policía y los políticos que manipulan el Congreso, se autoconvoca para salir a las calles a manifestar exigiendo que las autoridades cumplan con sus responsabilidades y el Congreso derogue las leyes procrimen aprobadas en los dos últimos años, entonces ahí sí se aparecen por miles y miles, armados y equipados como para una batalla campal.

Porque, en efecto, preparan planes de batalla urbana para enfrentar las protestas. Cómo se explica entonces que cierren con barreras metálicas las calles que dan a una arteria principal como es la avenida Abancay, por donde transita la marcha, y que en el momento en que ella está repleta de gente y llegando a la altura del Congreso, suelten masivamente gases lacrimógenos. Suerte que no haya ocurrido hasta ahora una tragedia por el pánico que causa el gaseo masivo de una manifestación y el cierre de las calles por donde los defensores de la democracia podrían salir. Parece la preparación detallada de una emboscada, de una celada, como en la guerra. Una guerra contra la ciudadanía.

Y para esas batallas urbanas se preparan con equipo a discreción. Tienen siempre el arsenal bien premunido. De hecho, el Ministerio del Interior gasta mucho más en implementos para reprimir manifestaciones ciudadanas que en equipar a la policía para combatir el crimen. Lo puede comprobar cualquiera; basta con una consulta rápida a la ley del presupuesto nacional. Puede faltar de todo en la policía, pero nunca la panoplia rompemanifestaciones. Y lo que el cerebro no les da para combatir a los criminales, a los delincuentes comunes, pues lo aplican para trazar sus plancitos de batalla contra los manifestantes, como pequeños e inútiles napoleones.

El régimen alista más medidas para matar el derecho a manifestar. Saben muy bien que no les basta con copar las instituciones. Necesitan impedir que el pueblo levante la voz y tome las calles. En el Congreso ya han anunciado iniciativas legales para sancionar con penas desproporcionadas, draconianas, de 10 años de privación de la libertad, a los manifestantes que se cubran el rostro o usen cascos.

27-11-2025

Fuente: Hildebrandt en sus trece, Ed 760 año 16, del 28/11/2025

https://www.hildebrandtensustrece.com/

https://www.leerydifundir.com/2025/12/peru-derecho-manifestar-amenazado/ 

No hay comentarios: