Mostrando entradas con la etiqueta Hedelberto López Blanch. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hedelberto López Blanch. Mostrar todas las entradas

28 de abril de 2025

El dragón no tiene miedo al águila

Hedelberto López Blanch

El presidente Donald Trump ha impuesto abrumadores aranceles a China sin darse cuenta que no es lo mismo tratar a Beijing en este siglo XXI de la misma forma que lo hizo Estados Unidos con Japón en la década de 1980.

En su afán por debilitar a China, país que Washington observa como su principal enemigo económico y político, Trump ha lanzado una guerra de aranceles para los productos que importa desde esa nación, los que han ido subiendo desde un 20 % a un 145 %. El gigante asiático respondió imponiendo un 125 % a los productos estadounidenses importados a su país.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Lin Jian, declaró que Beijing no está interesado en una lucha, «pero no temerá si Estados Unidos continúa con sus amenazas arancelarias.

«Nunca nos quedaremos de brazos cruzados para ver cómo se priva al pueblo chino de sus derechos e intereses legítimos, y tampoco para ver cómo se socavan las normas económicas y comerciales internacionales y el sistema comercial multilateral. Si Washington insiste en continuar una guerra arancelaria o comercial, China luchará hasta el final», añadió.

El Ministerio de Comercio del gigante asiático sentenció que “los supuestos aranceles recíprocos de Estados Unidos a China son infundados y representan un acoso unilateral […] la amenaza de escalada arancelaria agrava su error y expone su naturaleza chantajista, algo que China jamás aceptará”.

Esta misma política de coerción fue impuesta por Washington contra Japón en la década de 1980 durante el gobierno de Ronald Reagan, país al que veía en ese momento como la principal amenaza para mantener su hegemonía económico-financiera mundial.

Cuando Reagan asumió el cargo en 1981, Washington comenzó a presionar a Tokio para que abriera su mercado a las compañías estadounidenses y redujera el desequilibrio comercial entre los países.

Esa nación admitió primero algunas medidas como la limitación de los autos que exportaba hacia su principal socio político y económico pero la campaña contra Japón continuó en el Congreso y en los medios de comunicación por miedo a que le arrebatara el poder comercial a Estados Unidos.

Esto conllevó a que en 1985, por agresivas presiones de la Casa Blanca, cinco países (Estados Unidos, República Federal de Alemania, Francia, Reino Unido y Japón) suscribieran el Acuerdo Plaza, por medio del cual se devaluaba el dólar frente al yen japonés y al marco alemán.

Como era de esperar, eso provocó un aumento de las exportaciones de productos estadounidenses y una reducción de su déficit comercial con la nación nipona y de Europa occidental.

Los economistas Joshua Felman y Daniel Leigh en un informe para el Fondo Monetario Internacional (FMI) explicaron que “las exportaciones y el crecimiento del PIB de Japón se detuvieron esencialmente en la primera mitad de 1986”, y para acabar de rematar a su peligroso contrincante, en 1987 Washington impuso aranceles del 100 % sobre las importaciones japonesas por un valor de 300 millones de dólares, lo que prácticamente le bloqueó el mercado estadounidense y la economía del país asiático colapsó.

Al aumentar el valor del yen los productos japoneses se hacían cada vez más caros, y los países rechazaban a la que había sido una potencia de la exportación. Los esfuerzos del banco central nipón para mantener bajo el valor del yen provocaron una burbuja en el precio de las acciones, y el país entró en una recesión que duró una década. De esa forma se eliminó al peligroso contrincante comercial.

Pero en el siglo XXI la situación es sumamente distinta con respecto a China pues este país no depende de Estados Unidos para mantener e impulsar sus producciones y comercio internacionales.

El gigante asiático cuenta con poderoso desarrollo científico, industrial, fabril y económico, con relaciones con más de 180 países en el mundo adonde puede enviar sus mercancías y recibir a la vez, disímiles productos. Además de una población de 1 417 millones de habitantes con alto poder adquisitivo.

Por tanto no depende de Estados Unidos para su desarrollo como si lo padecía Japón en la década de 1980.

Asimismo cuenta con enormes riquezas en su territorio. Por ejemplo produce el 90 % de las tierras raras del mundo, un grupo de 17 elementos utilizados en las industrias de defensa, vehículos eléctricos, energía y electrónica. Estados Unidos solo tiene una mina de tierras raras y la mayor parte de su suministro proviene de China.

En esta guerra comercial lanzada desde Washington, Beijing respondió con la suspensión de las exportaciones de minerales críticos e imanes, componentes fundamentales para los productores de automóviles, fabricantes aeroespaciales y empresas de semiconductores.

Siete categorías de tierras raras, incluidos artículos relacionados con el samario, gadolinio, terbio, disprosio, lutecio, escandio y itrio, fueron incluidos en el control de exportaciones. Numerosas empresas de punta estadounidense utilizan en sus producciones esos elementos importados desde China lo cual significa un duro golpe.

Las autoridades del país asiático han expresado que las contramedidas a las acciones de Washington tienen como objetivo no solo proteger su propia soberanía, seguridad e intereses de desarrollo, sino también mantener la justicia y la imparcialidad internacional y el sistema comercial multilateral.

Añadieron que si Estados Unidos desea hablar, la puerta permanecerá abierta, pero el diálogo debe llevarse a cabo sobre la base del respeto mutuo y la igualdad. Si por el contrario, quiere luchar, la respuesta continuará hasta el final. La presión, las amenazas y la coerción no son la forma correcta de tratar con China.

Moraleja: no es lo mismo para Estados Unidos tratar a China en este siglo XXI como lo hizo con Japón en la década de 1980. Los tiempos y las condiciones son diametralmente opuesta y Washington podría ser el gran perdedor.

El dragón no tiene miedo al águila.

Hedelberto López Blanch​.. periodista, escritor e investigador cubano, especialista en política internacional.

Se publica este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

17 de abril de 2025

Ecuador, un fraude electoral anunciado

Hedelberto López Blanch

El fraude electoral en Ecuador se planificó y estructuró desde mucho antes de celebrarse el balotaje de este 13 de abril entre la candidata Luisa González del movimiento Revolución Ciudadana y el ultraderechista Daniel Noboa de Acción Democrática Nacional.

Pese a que todas las encuestas, incluso la Corpmontpubli, avalada por el Consejo Nacional Electoral daba la victoria a González, el cómputo final declaró a Noboa como ganador por 55,65 % a favor contra 44,35 % para su contrincante, un por ciento completamente inverosímil cuando hasta el movimiento indígena Pachakuti le había ofrecido el apoyo a la candidata progresista.

Entre las anomalías que presentó González por el “fraudulento proceso” se hallan, el estado de excepción a pocas horas del inicio de la votación en siete provincias en las cuales siempre gana la Revolución Ciudadana; las restricciones del CNE con el voto desde el exterior; la reasignación de 18 registros de votación; el consentimiento del CNE de irregularidades cometidas por Noboa; validación de documentos por el ente electoral sin firmas que favorecen al ganador, entre otras más.

Sintomáticamente, todos los medios hegemónicos de comunicación y los poderosos medios digitales de la derecha internacional dieron el apoyo al presidente Noboa para tratar de ocultar las numerosas anomalías en el proceso electoral.

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) por su parte planteó que “lo que ha ocurrido en este país no es solo un caso de irregularidades administrativas: se trata de un montaje sistemático, orientado a imponer por la fuerza un proyecto autoritario cuyo ascenso al poder de Noboa carecer de legitimidad democrática.

“Las señales de fraude, agregó, son múltiples y alarmantes: alteraciones de última hora en los lugares de votación, uso arbitrario de recursos estatales con fines clientelistas, exclusión deliberada de veedurías internacionales, y la inaceptable suspensión del voto de miles de ecuatorianos en el exterior”.

Para el ALBA-TCP, el balotaje se desarrolló bajo un tendencioso e insólito decreto de estado de excepción, con impacto en las provincias de mayor tradición electoral popular. Además existió un “ambiente de amedrentamiento general a la ciudadanía y de abierto ventajismo por parte del gobierno de Daniel Noboa. Este porcentaje representa más de 10 puntos de ventaja en una elección en la cual expertos y encuestadoras vaticinaban de difícil pronóstico.”

Pero analicemos otros hechos y datos importantes. Cinco días antes del balotaje, el Ministerio de Relaciones ecuatoriano declaró que la desprestigiada y anexionista OEA había elaborado un “Programa de Seguridad Multidimensional para Ecuador”, el primero en Latinoamérica diseñado por el organismo en materia de seguridad y defensa de un país miembro.

Sobre los detalles del programa dialogaron el secretario general de la OEA, el uruguayo Luis Almagro, y la ministra de Relaciones Exteriores de Ecuador, Gabriela Sommerfeld, en una reunión sostenida en Washington, donde abordaron temas de cooperación regional para combatir el narcoterrorismo y el apoyo de la OEA al próximo proceso electoral en Ecuador.

Más claro ni el agua. Todo se enfilaba a que el derechista y pro-estadounidense Noboa se alzara con la victoria.

Desde hace varios meses Estados Unidos prácticamente controla la mayoría de las acciones en el país. Noboa, en su agenda neoliberal, tiene una larga sumisión a Washington al facilitarle el establecimiento de bases norteamericanas como la de las Islas Galápagos (declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad) y cuyas tropas ya pueden circular libremente por el territorio nacional.

Este hijo de multimillonario nacido en La Florida, ha firmado dos tratados de cooperación militar con Estados Unidos desde diciembre del 2023, que incluyen la presencia de submarinos, personal militar y equipamiento en las Islas Galápagos para el control marítimo del Pacífico y ahora conversa para entregar nuevamente a Washington la base de Malta que fue cerrada por el gobierno de Rafael Correa.

Aviones de inteligencia AWACS de Estados Unidos, sobrevuelan las principales ciudades del país como Guayaquil, Quito, Cuenca, Ambato para controlar cualquier movimiento sospechoso contra el régimen.

Semanas atrás Noboa contrató a la empresa militar estadounidense Blackwater, dirigida por el mercenario Eric Prince, para llevar adelante “la guerra contra la delincuencia”. La Blackwater es conocida por los crímenes cometidos contra civiles en Afganistán e Irak.

La OEA, dirigida por Washington, está al mando de lo que ocurre en el país andino y el propio Almagro informó que el programa es una «estrategia de asistencia técnica que comprende el fortalecimiento de sistemas de inteligencia e investigación penal, el control del tráfico ilícito de armas, programas de prevención comunitaria y escolar frente a la violencia y captación de menores».

Bajo todas esas condiciones expuestas anteriormente se desarrollaron las elecciones en Ecuador. Resultaba muy difícil para Luisa González salir triunfadora ante una maquinaria de fuerzas de derechas internas y externas bien engrasada para cometer el fraude.

La doctrina Monroe, resucitada por la administración de Donald Trump, tiene sus tentáculos sobre Latinoamérica. Estas son las elecciones “democráticas” que ellos pregonan: si gana la izquierda es fraude, si lo hace la derecha, son limpias. Los pueblos de nuestra América deben aprender la funesta lección ocurrida en Ecuador.

Hedelberto López Blanch, periodista, escritor e investigador cubano, especialista en política internacional.

Se publica este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

2 de septiembre de 2024

Izquierdistas o derechistas camuflados

Hedelberto López Blanch

Cada día se comprueba que algunos personajes que han llegado al poder en América Latina bajo el manto propagandístico de proyectar posiciones de izquierda solo han estado disfrazados, o mejor dicho infiltrados, para favorecer a Estados Unidos en su objetivo de mantener el control político y económico en la región.

El caso más reciente es el del presidente chileno Gabriel Boric que apoyado por gran parte del pueblo y en especial los estudiantes, triunfó en las elecciones de 2021 bajo la aureola de tener ideas progresistas en contraposición a su oponente ultraderechista José Antonio Kast.

Boric fundó en 2018 Convergencia Social uno de los partidos que conforman el Frente Amplio y jugó su papel para alcanzar un referéndum constitucional en octubre de 2020 tras las violentas represiones estudiantiles lanzadas por el entonces presidente Sebastián Piñera.

Desde su iniciación como presidente en marzo de 2022  se fue acercando a las posiciones de Estados Unidos en la región, especialmente contra los gobiernos progresistas.

Así, a mediados de 2023 arremetió contra el presidente nicaragüense Daniel Ortega, tildándolo de “dictador” y de reprimir a su pueblo a la par que llamaba a la OEA a imponer sanciones contra Managua.

Su apología sobre el expresidente derechista Sebastián Piñera tras su fallecimiento en un accidente en febrero de 2024 resultó verdaderamente vergonzoso.

En un discurso ante el Congreso Nacional afirmó “Despedimos a un político que, desde sus convicciones e ideas, sirvió con amor a la patria y trabajó tenazmente por verla crecer y progresar. Esto me permite afirmar que Sebastián Piñera fue un hombre que siempre puso a Chile por delante, que nunca se dejó llevar por el fanatismo ni el rencor. Todos quienes estamos en política debiéramos tomar nota de estas virtudes”.

Recordemos que ante el aumento del transporte público en 2019, Piñera ordenó a la fuerza pública reprimir las manifestaciones con saldo 45 jóvenes asesinados, centenares de heridos, miles de detenidos que sufrieron vejaciones y violaciones en las cárceles del régimen. Los carabineros, además de lanzar gases lacrimógenos, dispararon escopetas de perdigones contra la cara de los jóvenes por lo que 545 perdieron la visión de uno o de sus dos ojos.    

Ahora, al seguir la política de Estados Unidos hacia Venezuela para tratar de eliminar el ejemplo de soberanía que representa para la región, Boric se lanzó abiertamente contra Caracas al enfatizar que “el Tribunal Superior de Justicia termina de consolidar el fraude. El régimen de Maduro obviamente acoge con entusiasmo su sentencia que estará signada por la infamia. No hay duda que estamos frente a una dictadura que falsea elecciones, reprime al que piensa distinto. La dictadura de Venezuela no es la izquierda. Es posible y necesaria una izquierda continental profundamente democrática y que respete los derechos humanos sin importar el color de quien los vulnere”.

Mientras Venezuela da oportunidades a sus ciudadanos e incrementa los programas sociales, Chile con una extensa lista de violaciones de los derechos humanos, se une a Washington y a la OEA para tratar de derrocar al gobierno Bolivariano.

Otro ejemplo que no se puede dejar de nombrar es el del ecuatoriano Lenin Moreno, que bajo el disfraz de ser un fiel miembro del Partido Alianza País y que trabajaría por el bienestar de su pueblo como lo había hecho su antecesor, Rafael Correa, cambió tras ganar las elecciones en 2017.

Sus relaciones con Estados Unidos aparecieron de inmediato y se fortalecieron en 2019 con las visitas a Quito de Thomas Shannon, ex subsecretario de Estado para Asuntos Políticos, David Hale, ex viceministro para Asuntos Políticos, Mike Pence, ex vicepresidente, y Mike Pompeo, ex secretario de Estado. En febrero de 2020, Moreno viajó a Washington donde fue recibido con todos los honores por Donald Trump con quien firmó varios acuerdos.  

En sus casi cuatro años de desgobierno dejó a Ecuador en una crisis económica-social-sanitaria lamentable, unida a una corrupción institucionalizada, con elevados índices de pobreza y desempleo, y una enorme deuda contraída con el Fondo Monetario Internacional. El daño que le hizo a las fuerzas progresistas de la región fue incalculable.

Ante estos ejemplos, habrá que observar ahora si otros gobiernos que últimamente han llegado al poder con halo de progresistas, siguen el camino de Boric o Moreno y dan la espalda a sus pueblos y a la integración latinoamericana.

Como expresara José Martí: “Vale más un minuto de pie que una vida de rodillas”

Hedelberto López Blanch. Periodista, escritor e investigador cubano, especialista en política internacional.

Se publica este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

27 de febrero de 2024

Washington ambiciona las riquezas de Latinoamérica

Hedelberto López Blanch

Una fuerte ofensiva diplomática y de presiones hacia América del Sur ha lanzado Estados Unidos en los últimos dos años la cual ha sido encabezada por la jefa del Comando Sur, generala Laura Richardson.

Desde su nombramiento en octubre de 2021 la militar de cuatro estrellas ha comparecido en varias ocasiones ante el Congreso estadounidense, visitado varias naciones latinoamericanas y en todas sus alocuciones ha insistido en acusar a Rusia y China en ser las principales amenazas en la región.

A solo seis meses de su asunción, en abril de 2022, realizó una gira por Chile y Argentina, dos de los tres países (junto a Bolivia) que contienen la mayor cantidad de reservas de litio en el mundo.

Al regreso de la gira expuso ante el Congreso que «la región del Comando Sur es de importancia estratégica para los intereses vitales de Estados Unidos y uno de los objetivos es sincronizar nuestro enfoque de cooperación en materia de seguridad, trabajando en todos los comandos combatientes para reducir las brechas que nuestros competidores están explotando».

Destacó que Latinoamericana es relevante para Washington

Laura Richardson afirmó que la región latinoamericana es “por todos sus ricos recursos y elementos de tierras raras, el 60 % del litio está en el triángulo (Argentina, Bolivia, Chile) que es necesario para la tecnología actual, se encuentran en las zona las reservas más grandes de petróleo, el crudo ligero a lo que se suman los descubiertos recientemente en Guyana; se hallan los recursos de Venezuela, petróleo, oro y cobre; tenemos los pulmones del mundo, el Amazonas; también el 31 % del agua dulce del orbe en esta región. Quiero decir que tenemos mucho que hacer, esta región importa, tiene que ver mucho con nuestra seguridad nacional y tenemos que intensificar nuestro juego”.

Durante una conversación en enero de 2023 con el think tank Atlantic Council, la generala se refirió a Rusia como su «adversario número dos» en la región —detrás de China—, debido a las relaciones del país euroasiático con Cuba, Venezuela y Nicaragua.

El 8 de marzo de 2023, ante la Cámara de Representante, volvió a acusar a China de aprovecharse de los recursos naturales latinoamericanos. “La República Popular China sigue expandiendo su influencia económica, diplomática, tecnológica y militar en América latina y el Caribe y  tiene la intención y la capacidad de emitir normas internacionales, promover autoritarismo y amasar poder e influencia a expensas de esas democracias.

“China, dijo, ha ampliado su capacidad para extraer recursos y establecer puertos, a través de prácticas de inversión depredadoras y construir instalaciones espaciales de doble uso”.

Es el lenguaje característico de los halcones estadounidenses que aún tienen en sus mentes la idea de controlar América Latina amparados en la nefasta Doctrina Monroe de 1823, con el propósito de que el naciente imperio no toleraría interferencia o intromisión de las potencias europeas en América y que al paso del tiempo se convirtió en un mecanismo para invadir y controlar a las naciones del hemisferio.

Como se conoce y ha sido denunciado en múltiples ocasiones, la Doctrina Monroe fue la base para decretar “América para los americanos” o mejor dicho, “América para Estados Unidos”.

La Richardson también ha planteado utilizar el poder blando, es decir, penetrar en los países de América Latina mediante la tesis política del palo y la zanahoria como ya lo han hecho en otras ocasiones.

En la teoría kentiana del palo y la zanahoria expuesta por Sherman Kent en su libro “Inteligencia Estratégica para la Política Mundial Norteamericana” de 1949, se señala que “la guerra no siempre es convencional: en efecto, una gran parte de la guerra, de las remotas y las más próximas, ha sido siempre realizada con armas no convencionales: armas políticas y económicas”.

Cierto que en los tiempos actuales, Estados Unidos ha pasado de la anterior táctica utilizada en América Latina cuando impuso dictaduras militares y el Plan Cóndor, a una guerra híbrida en la región pues cuando los pueblos se liberan de gobiernos neoliberales y prooccidentales, les imponen inmediatamente bloqueos económicos, golpes parlamentarios, campañas de desprestigio, encarcelamiento de líderes y golpes de Estado.

El gobierno de Estados Unidos, el Pentágono, y las compañías transnacionales abren sus enormes bocas para tratar de tragarse todas las riquezas existentes en Latinoamérica que van desde el litio, cobre, oro, plata y petróleo hasta los enormes acuíferos y su enorme biodiversidad.

Por tanto no hay más alternativa que los pueblos y gobiernos de la región abran los ojos ante esta fuerte arremetida imperial y tomen medidas que ratifiquen sus soberanías, autodeterminación e independencia.

Hedelberto López Blanch. Periodista, escritor e investigador cubano.

Se publica este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

7 de septiembre de 2023

BRICS, un tsunami para Occidente

Hedelberto López Blanch

Aunque las naciones capitalistas desarrolladas han querido desestimar el empuje político-económico que ha tenido el grupo BRICS, sobre todo después de celebrada su XV Cumbre en Sudáfrica, no cabe dudas de que tras el “terremoto” que significó su creación hace 14 años y la reciente ampliación de su membresía, los hechos están provocando un verdadero “tsunami” para la debilitada hegemonía occidental.

Durante tres días sesionó la Cumbre en Johannesburgo con los miembros fundadores del Grupo, Brasil, Rusia (el presidente Vladimir Putin lo hizo por videoconferencia), India, China y Sudáfrica. Además asistieron más de 40 delegaciones de alto nivel invitadas.

Al final del evento, los mandatarios del BRICS acordaron aceptar a Argentina, Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán como miembros plenos del organismo a partir del primero de enero de 2024.

Asimismo se anunció que el BRICS está abierto para admitir a nuevos candidatos que como regla principal no acepten medidas económicas coercitivas por parte de ningún país, y se aprobaron criterios y procedimientos para los futuros ingresos.

Como se conoce, otra veintena de naciones están interesadas en integrarse a este Grupo que ya trabaja por impulsar un real nuevo orden mundial multilateral y dejar atrás el unipolarismo que Estados Unidos alcanzó tras la desintegración de la Unión Soviética.

En el corolario del organismo se unen criterios políticos y económicos pues a la par que se impulsa el desarrollo comercial, social y económico de los países, se desechan acciones coercitivas, sanciones y extorsiones financieras y se apuesta por la unidad y la cooperación con los países en desarrollo.

Con la ampliación del Grupo a partir de 2024, sus participantes representarán el 46 % de la población del planeta; el 37,6 % del Producto Interno Bruto mundial; el 38,3 % de la elaboración industrial y el 80 % de la producción de petróleo, elementos fundamentales para la búsqueda de un mejor equilibrio en el orden internacional.

En ese contexto, Washington y varios de sus seguidores europeos restaron importancia a la expansión del Grupo y han señalado que continuarán trabajando con sus aliados.

En el fondo, Washington comprende que el BRICS forma un conglomerado que irá tomando fuerza en la arena internacional y que se está convirtiendo en un fuerte contrincante para sus ansias por mantener su ya decaída hegemonía en el orbe.

En ese sentido, resulta muy interesante las declaraciones del destacado economista estadounidense Jeffrey Sachs, al semanario suizo Die Weltwoche donde enfatizó que “Estados Unidos está mostrando una obstinada resistencia a no aceptar la realidad de un planeta multipolar pues ya estamos en un mundo post estadounidense y post occidental,  en uno verdaderamente multipolar donde los países del BRICS son más grandes que los del G-7 y Washington no acepta esa transición”.

Y no deja de tener razón Sachs porque si en 1992 el G-7 (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá y Japón) tenía una participación del 45 % del PIB mundial, y los entonces cuatro del BRIC solo el 16 %, los números han cambiado. En 2023 el G-7 representaba el 30 % del PIB del orbe, mientras los BRICS (Sudáfrica se unió en 2011) el 31,5 %.  

El FMI pronostica que para 2028 el grupo BRICS representará cerca del 40 % de la economía global y seguirá en aumento al integrárseles nuevos países.

Otro punto destacado durante el cónclave fue la aceptación unánime de impulsar los intercambios comerciales mediante sus monedas nacionales sin las imposiciones del dólar, lo cual mejorará el bienestar y desarrollo de sus economías al no tener que enfrentar políticas financieras agresivas.

Datos oficiales indican que el pasado año solo el 28,7 % de las operaciones de importación y exportación del BRICS se efectuaron mediante el billete verde.

El Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) del Grupo tendrá un papel relevante en el fortalecimiento de las economías, al facilitar empréstitos suaves sin imponer medidas coercitivas, lo que resulta una alternativa completamente opuesta a los instrumentos financieros obsoletos del mundo unipolar que como el FMI y el Banco Mundial han provocado la caída de disímiles gobiernos de países en desarrollo y como consecuencia elevar el hambre y las necesidades entre sus habitantes.

O sea, el NBD permite a las naciones acceder a mercados internacionales, financiamiento para inversiones, sin condicionamientos políticos, ni padecer sanciones, ni intimidaciones militaristas.

Al observar este panorama, el nerviosismo que sobrevuela dentro de esas naciones ricas es elevado porque ven como las transacciones con la hasta ahora moneda de reserva mundial, el dólar, se han ido debilitando y a la par toma fuerza un mundo multipolar que puede dar al traste con la hegemonía económica y política que han ejercido Estados Unidos y las naciones occidentales más desarrolladas.

El tsunami se avecina.

Hedelberto López Blanch. Periodista, escritor e investigador cubano.

Se publica este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

24 de enero de 2023

Atención, la derecha ataca en Latinoamérica

Hedelberto López Blanch

Hace pocas semanas escribí un artículo titulado “¡Cuidado! la derecha reaccionaria actúa”, en el que alertaba sobre el peligro que corren los gobiernos nacionalistas y progresistas que han surgido en América Latina en los últimos tiempos.

Lo escribí con motivo de la Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC) celebrada en México, los días 18 y 19 de noviembre pasado, cuya agenda principal fue la de impulsar una línea contra lo que estos elementos consideran una “expansión del socialismo” en América Latina.

La CPAC es la organización ultraderechista más grande del mundo, creada y controlada desde hace medio siglo por la Unión Conservadora Estadounidense, que realiza una o dos reuniones al año y donde más de 100 organizaciones contribuyen con abundante capital.

El pasado 7 de diciembre la derecha oligárquica peruana, contra todo indicio de respeto a la democracia y a la legalidad, lanzó un golpe de Estado contra el legítimo presidente Pedro Castillo e impuso en su lugar a Dina Boluarte personaje completamente dominado por la clase pudiente.

Las manifestaciones de campesinos, obreros y estudiantes se desataron inmediatamente contra el golpe derechista que mantienen en vilo a esa nación con saldo de 30 personas asesinadas por la fuerte represión lanzada por el régimen usurpador.

En Bolivia, en la provincia de Santa Cruz se ha generado un nuevo intento de golpe de Estado, liderado por el gobernador de ese departamento, Luís Fernando Camacho (puesto en prisión preventiva hace unos días por su participación en el anterior golpe de Estado contra Evo Morales) y apoyado por el presidente del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Rómulo Calvo y el expresidente y súbdito del dictador Hugo Banzer, Jorge Tuto Quiroga.

Durante las últimas semanas, la derecha santacruceña ha  convocado a fuerzas paramilitares y colectivos fascistas para bloquear las calles del departamento con la excusa, primero de querer adelantar las fechas del censo nacional para 2023 y ahora por la prisión decretada contra Camacho. A simple vista se comprende que el motivo real es generar desestabilización en el país para que las oligarquías puedan cumplir con sus intereses privados.

El ambiente de terror generado en dicho departamento ha estado cargado de discursos y actos llenos de odio y violencia racista y discriminatoria con los cuales han presionado a los ciudadanos para que se unan a los paros y las acciones agresivas contra instituciones gubernamentales.

El último episodio fue el ocurrido este 8 de enero en Brasilia cuando centenares de partidarios del ultraderechista expresidente Jair Bolsonaro tomaron por la fuerza los tres poderes gubernamentales: Palacio de Planalto, el Congreso Nacional y el Supremo Tribunal Federal.

Al estilo del asalto al Capitolio de Estados Unidos en enero de 2021 cuando el exmandatario Donald Trump y sus simpatizantes no aceptaron la derrota sufrida contra Joe Biden, ahora los manifestantes bolsonaristas rechazan la victoria de Luiz Inacio Lula da Silva quien tomó posesión de la presidencia el reciente primero de enero.

La acción fue derrotada por la decisiva actitud de Lula que llamó a la policía a actuar, mientras se gestaba un fuerte respaldo, tanto nacional como internacional, a favor de la presidencia del líder del Partido de los Trabajadores.

Pero como expresaba al principio, estos sucesos no son espontáneos sino están preparados y diseñados por las fuerzas de derecha, con rasgos fascistas, que intentan retomar el poder que han perdido ante las fuerzas democráticas y de izquierdas en la región.

En la reunión de CPAC, a la que asistieron personajes como Eduardo Verástegui, amigo y admirador de Trump; el anticomunista polaco, Lech Walesa, Steve Bannon, exasesor de Trump, Ted Cruz integrante de la mafia cubanoamericana y Santiago Abascal, líder del partido ultraconservador español VOX, también participó Eduardo Bolsonaro.

Este hijo del derrotado Jair, en una de sus alocuciones en el evento dijo que “el comunismo no se ha erradicado en Latinoamérica y confío en que se transite a regímenes con políticos que realmente representen la voluntad popular,  y tenemos esperanza de que un día las cosas van a cambiar”.

Y con gran euforia, rememorando cuando se reunió con Donald Trump en 2019 durante otra reunión de CPAC, proclamó: “se deben de juntar energías para poner en marcha la lucha por la libertad en Brasil, México y de la región latinoamericana.

Todos los que participaron en este reaccionario cónclave apostaron por el derrocamiento y eliminación de los gobiernos progresistas como el presidente de la CPAC en México, Eduardo Verásteguei quien subrayó: “Como amantes de la libertad, todos debemos estar preocupados por la expansión del socialismo en América Latina”, en referencia a Cuba, Venezuela, Nicaragua, Argentina, Colombia, Perú, Bolivia y más recientemente Brasil.

Ahora después de estos argumentos alguien puede pensar que los violentos y agresivos sucesos en Brasil no fueron orquestados y preparados por las ultraderechas latinoamericana con la anuencia de Estados Unidos. Los pueblos de América Latina no son ingenuos y conocen por experiencia propia los excesos cometidos en la región por las derechas fascistas.  

Hedelberto López Blanch. Periodista, escritor e investigador cubano.

Se publica este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

3 de enero de 2023

2022 un año calamitoso para el planeta

Hedelberto López Blanch

El 2022 se caracterizó por arrastrar los efectos dejados por la pandemia de Covid 19 en años anteriores, una galopante inflación mundial con bajo crecimiento de las economías, dificultades que se acrecentaron con las cientos de “sanciones” que Washington y Occidente impusieron a Rusia después de la operación especial militar que Moscú llevó a cabo para desmilitarizar y desnazificar a Ucrania.

Ha sido un año difícil sobre todo para los países menos desarrollados que han tenido que sufrir esos efectos, unidos a los cambios climáticos ocurridos en el planeta los que cada vez dejan mayores desastres.

BAJO CRECIMIENTO

La actividad económica mundial está experimentando una desaceleración generalizada y más acentuada de lo previsto.

Los pronósticos indican que el crecimiento global disminuirá de 6,0 % en 2021, a 3,2 % en 2022 y 2,7 % en 2023. Con excepción de la crisis financiera mundial de 2008 y la fase aguda de la pandemia de COVID-19, éste es el perfil de desarrollo más flojo desde 2001.

GALOPANTE INFLACIÓN

En este 2022 se ha registrado la inflación económica más alta de varios decenios. El pronóstico es que ese índice en el orbe aumente de 4,7 % en 2021 a 8,8 % en 2022, para luego descender a 6,5 % en 2023. Organismos internacionales señalan que se debe mantener el curso de una efectiva política monetaria para restaurar la estabilidad de precios, así como una mejor habilidad fiscal debe procurar aliviar las presiones sobre el costo de vida, y recurrir a reformas estructurales que mejoren la productividad y alivien las restricciones sobre la oferta.

LENTO AVANCE EN AMÉRICA LATINA

La región no se ha podido recuperar de los efectos de la covid 19 aunque la Comisión Económica Para América Latina (CEPAL) indica que este año la economía de la zona será de 3,2 % de un estimado de 2,7 %. La desigualdad, el hambre, el desempleo y la miseria continúan golpeando a millones de sus habitantes y para 2023 la CEPAL augura un crecimiento de solo 1,4 %. En 2022 estos países vieron como creció abruptamente la inflación, la volatilidad y los costos financieros y a la par disminuyeron las inversiones extranjeras.  

UNION EUROPEA EN LA TRAMPA DE WASHINGTON

La Unión Europea se ha visto envuelta en una difícil coyuntura económica por seguir ciegamente las indicaciones de Estados Unidos de imponer todo tipo de extorsiones a Rusia en la guerra contra Ucrania. Bajo esa circunstancia, ha tenido que comprar grandes cantidades de gas a Washington a precios exorbitantes tras renunciar a recibirlo de Rusia, mucho más barato. La inflación ha tomado fuerza en los países miembros, se han cerrado numerosas fábricas y crece el malestar en la población por los altos precios de combustibles y alimentos.  

EL CAMBIO CLIMÁTICO HUNDE AL ORBE

Las palabras del secretario general de la ONU, Antonio Guterres resultaron concluyentes: “Las decisiones tomadas por la COP27 celebrada a finales de noviembre en Egipto fueron claramente insuficientes. Necesitamos reducir drásticamente las emisiones ahora, y éste es un tema que esta COP no abordó”. Y es que los líderes del mundo volvieron a reunirse y no llegaron a acuerdos para que los principales países contaminadores disminuyan las emisiones de gas invernadero. El mundo arde por todas partes y la debacle climática cada vez está más cerca

VERTIGINOSA DEFORESTACIÓN AMAZÓNICA

El gobierno derechista Jair Bolsonaro continuó la deforestación intensiva de la Amazonía que solo en el primer semestre de 2022 perdió 3 987 kilómetros cuadrados de vegetación nativa, o sea, 10,6 % en relación con el mismo período de 2021. El llamado pulmón del planeta está amenazado de sufrir una profunda destrucción lo que será un desastre no solo para Brasil sino para todo el planeta.

LOS BRICS SE REFUERZAN

La XIV Cumbre del BRICS, celebrada en Beijing en junio, resultó otro paso en el fortalecimiento del grupo,  integrado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica. El BRICS representa a nivel mundial, el 43 % de la población del planeta, el 25 % del PIB, más del 18 % del comercio global y el 28 % de extensión territorial. Argelia, Argentina e Irán han pedido unirse a esa importante institución y según se augura otras ocho o diez naciones estudian esa posibilidad lo que contribuirá a incrementar su influencia y representatividad.

CRECE INTERCAMBIO CHINO-RUSO

Ante las “sanciones”, impuestas por Washington y Bruselas contra Moscú y Beijing estas dos potencias han reorientado su comercio bilateral.  El intercambio mercantil entre ambos países creció de enero a noviembre de 2022, un 32 % en comparación con el mismo período de 2021 y alcanzó la cifra record de 172 406 millones de dólares. Se espera que en 2023 llegue a los 200 000 millones. Ya la mitad de sus transacciones la realizan en sus monedas nacionales (rublos y yuanes) lo que contribuye a debilitar el dominio del dólar en el mercado mundial.

EL SIGNIFICATIVO AVANCE DE INDIA

Se pronostica que este año la India crecerá alrededor de un 6 % y que para el 2030 podría convertirse en la tercera economía más grande del orbe al superar a Alemania y Japón. Este vaticino se alcanza, entre otros puntos, por su gran cantidad de habitantes (1 400 millones), su extensión geográfica (3 287 millones de Kilómetros cuadrados), y el desarrollo científico-técnico logrado en los últimos años.

GOLPES AL DÓLAR

Aunque el billete verde continúa siendo la principal moneda de uso comercial-financiero, importantes países están incrementando el uso de sus monedas nacionales en sus intercambios bilaterales como Rusia, China, Irán, Turquía, India, entre otros lo cual apunta con romper el dominio del dólar en el mercado internacional.

BLOQUEOS IMPERIALES

Cuba, Venezuela y Nicaragua han permanecido todo el año bajo las extorsiones y bloqueos económicos, comerciales y financieros lanzados por Estados Unidos. El presidente Joe Biden no solo ha seguido la agresiva política de Donald Trump sino que ha agregado otras con el vano afán de derrocar a esos gobiernos que han debido hacer grandes esfuerzos para mantener los programas sociales y la alimentación de sus pobladores.

COMBUSTIBLES, FERTILIZANTES Y ALIMENTOS

Los altos precios del gas y del petróleo, unido al desabastecimiento de fertilizantes para la agricultura han tenido en vilo a varias economías debido fundamentalmente a las “sanciones” impuestas por Washington a Rusia, uno de los mayores exportadores de combustible y fertilizantes lo que ha provocado el alza en los precios de los alimentos con lo cual se han afectado las naciones más pobres.

Hedelberto López Blanch. Periodista, escritor e investigador cubano.

27 de diciembre de 2022

¡Cuidado! la derecha reaccionaria actúa

Hedelberto López Blanch

Los gobiernos progresistas surgidos en los últimos años en América Latina, tienen que estar muy alerta por la amenaza que representan las fuerzas de ultraderecha, con vestigios de fascismo, que están frustradas por los avances nacionalistas que ha tenido la región.

Una de esas grandes amenazas directas fue la reunión ultraderechista más grande del mundo, conocida como CPAC, celebrada en México, los días 18 y 19 de noviembre pasado, cuya agenda principal fue la de impulsar una línea contra lo que estos elementos consideran una “expansión del socialismo” en América Latina.

La Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC) reúne desde hace medio siglo a un conglomerado de representantes del mundo conservador, a cientos de organizaciones, miles de activistas y a millones de espectadores con el uso de los medios y la gran cantidad de redes sociales que controlan.

La CPAC es organizada y controlada por la Unión Conservadora Estadounidense, que realizan una o dos reuniones al año y donde más de 100 organizaciones contribuyen con abundante capital.

En esta ocasión escogieron celebrar el cónclave en el lujoso hotel Westin de Santa Fe, México. El Partido de gobierno en el país, Morena, advirtió que “la composición de esa conferencia está rebosante de xenofobia, racismo y hostilidad, embestida contra conquistas de derechos sociales y laborales, rechazo a derechos humanos y libertades, y conservadurismo de todo tipo y alcance”.

Entre el centenar de grandes organizaciones que la financian se encuentran Human Events, Young America’s Foundation y la Asociación Nacional del Rifle, capaces de reunir 10 000 participantes en sus foros, además de gentes de derecha importantes de diferentes corrientes del movimiento conservador estadounidense, políticos con cargos en ejercicio y otros. Por tanto el peligro es inminente para México y para cualquier nación latinoamericana.

En esta ocasión estuvieron en el mitin, Juan Iván Peña Neder, exfuncionario de Rafael Calderón, célebre por su imagen haciendo el saludo nazi; el actor Eduardo Verástegui, amigo y admirador de Trump; el diputado Eduardo Bolsonaro, hijo del todavía presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. También participaron el anticomunista polaco, Lech Walesa, Steve Bannon, exasesor de Trump y Santiago Abascal, líder del partido ultraconservador español VOX.

En la apertura del evento, Eduardo Verásteguei expresó: “Como amantes de la libertad, todos debemos estar preocupados por la expansión del socialismo en América Latina”, en referencia a Cuba, Venezuela, Nicaragua, Argentina, Colombia, Perú y más recientemente Brasil.

Como no podía faltar la intervención de uno de los principales abanderados de la ultraderecha en el mundo, en el cónclave se transmitió un vídeo del expresidente estadounidense Donald Trump que dijo: «Debemos detener la expansión del socialismo y, simplemente, no permitirle que continúe arrasando con la región o nuestra tierra. Y debemos reconstruir nuestras economías, para apoyar a nuestros trabajadores y nuestras familias»,  

Prácticamente al mes de concluir esa extremista tertulia, ocurrió el golpe de Estado contra el legítimo presidente peruano Pedro Castillo, y el parlamento y la derecha peruana impusieron a la vicepresidenta Dina Boluarte para que ocupara el cargo.

Pese a la enorme represión desatada para tratar de controlar las movilizaciones obreras y estudiantiles que ya han dejado 26 muertos y numerosos heridos, el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken llamó a Boluarte para ofrecerle el apoyo irrestricto de la Casa Blanca.  

En los últimos años América Latina ha sufrido los llamados “golpes blandos” qué como es lógico, nada tienen de blando. Recordemos el golpe de Estado en 2019 contra el presidente Evo Morales que por la presión interna boliviana y el apoyo de la comunidad progresista internacional fue revertido.

También en 2019 hubo un intento de golpe contra el gobierno venezolano de Nicolás Maduro e inmediatamente Washington, en una jugada que no le fructificó, reconoció al fantoche Juan Guaidó como presidente fantasma.

Otros sucesos parecidos ocurrieron en el Paraguay de Fernando Lugo, de Manuel Zelaya en Honduras, en el Brasil de Dilma Rousseff y de Luiz Inacio Lula da Silva, o contra Rafael Correa en Ecuador.

Por todo esto, los gobiernos y partidos progresistas de Latinoamérica deben estar muy atentos y unidos para detener esa arremetida derechista auspiciada, dirigida y financiada desde Estados Unidos cuyos dirigentes siguen pensando que la región es su “patrio trasero”.

¡Ojo! que como ha quedado comprobado en la historia, la derecha para lograr sus objetivos mata, asesina y arrasa con todo aquel que se le interponga.

Hedelberto López Blanch. Periodista, escritor e investigador cubano.

2 de noviembre de 2022

Cuba: Un bloqueo económico sin parangón en la historia

Hedelberto López Blanch

Es imposible que alguien en pleno juicio y con un elemental sentido de humanidad pueda pensar que no exista el bloqueo económico, financiero y comercial que durante más de 60 años Estados Unidos ha mantenido y reforzado contra Cuba. Los datos y hechos son abrumadores.

El canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla, en una reciente conferencia ante la prensa informó que Cuba llevará por trigésima ocasión a la Asamblea General de Naciones Unidas el documento la Necesidad de poner fin al bloqueo contra Cuba, el cual se debatirá los días 2 y 3 de noviembre.  

En el informe se detalla que entre agosto de 2021 y febrero de 2022, las pérdidas ocasionadas por el bloqueo fueron3 806 millones de dólares, un monto récord histórico para un período reducido de solo siete meses. El Producto Interno Bruto de Cuba, según datos muy conservadores, pudo haber crecido, pese a las circunstancias adversas que enfrenta la economía cubana, en 4,5 % en ese período, de no haberse aplicado esas medidas.

Agrega que en los 14 primeros meses del gobierno de Joe Biden los perjuicios ocasionados por el bloqueo ascienden a 6 364 millones de dólares, o sea, más de 454 millones de dólares mensuales en daños y perjuicios. En los 60 años transcurridos, a precios corrientes, los daños acumulados suman 154 217 millones de dólares.

En cuanto al valor de la onza de oro, tomando en cuenta las depreciaciones, los perjuicios acumulados alcanzan la enorme cantidad de 1 billón 391 mil 111 millonesde dólares. Cifra exorbitante para una economía pequeña, sin grandes recursos naturales y una nación subdesarrollada.

El líder de la Revolución, Comandante en Jefe Fidel Castro, se refirió en varias ocasiones a esa criminal medida: “El bloqueo es algo más que prohibir la venta de mercancías de Estados Unidos, impedir comprar o vender en Estados Unidos, es una feroz presión y una feroz persecución para evitar que nosotros hagamos operaciones comerciales de ningún tipo, y todo ese poderío inmenso está concentrado hoy contra nuestro país”.

En otro discurso puntualizó: “Para nosotros es inaceptable la cuestión del cese del bloqueo a cambio de concesiones políticas, concesiones que corresponden a la soberanía de nuestro país. Es absolutamente inaceptable, es indignante, es irritante, y, realmente, preferimos perecer a renunciar a nuestra soberanía”.

Estados Unidos se ha guiado todos estos años por el memorando escrito el 6 de abril de 1960 por el subsecretario de Estado Lester Mallory al entonces presidente D. Eisenhower en el que exponía: “La mayoría de los cubanos apoyan a Castro…el único modo previsible de restarle apoyo interno es mediante el desencanto y la insatisfacción que surjan del malestar económico y las dificultades materiales”…Y de esa forma “provocar hambre y desesperación y el derrocamiento del Gobierno”.

El bloqueo viola flagrantemente, el derecho internacional y en particular la libertad de comercio e inversión. Niega créditos y ayuda financiera a países y entidades que cooperen con Cuba y establece que las compañías de cualquier país del mundo que tengan tratos con la Isla pueden ser sometidas a represalias legales. Prohíbe incluso a potenciales inversionistas la entrada a Estados Unidos.

Trump reforzó el bloqueo con 243 nuevas medidas y no hizo nada para flexibilizarlo por razones humanitarias ante el avance de la pandemia global. Al contrario, promovió una campaña mediática de descrédito contra los médicos cubanos, multiplicó los proyectos de subversión interna e hizo lo imposible por impedir la adquisición de medicamentos, medios de protección, pruebas diagnósticas e insumos básicos destinados al combate contra la epidemia y a la fabricación de vacunas en la Isla.

En su intervención, el canciller cubano puntualizó que en esa dirección, la política del presidente Joseph Biden contra la Isla “es lamentable e inercialmente la misma republicana. No se han introducido cambios en esa política.

En la actualidad se continúa persiguiendo cada ingreso, cada fuente de financiamiento y de suministro del país por lo que el bloqueo es el elemento central que define la naturaleza de la política de Estados Unidos hacia Cuba.

Aunque medios de comunicación hegemónicos ignoran los efectos de esas medidas, lo cierto es que Cuba no puede adquirir tecnologías, equipos, partes, piezas, tecnologías digitales o software, que tengan un 10% de componentes estadounidenses, lo cual es un impacto directo como el de la carencia de divisas para garantizar suministros.

Se persigue a navieras y barcos contratados para la importación de combustible y otros suministros vitales bajo amenaza de sanciones. Son multimillonarias las multas impuestas a bancos internacionales por la más mínima transacción que involucre a Cuba.

Durante el octavo Congreso del Partido Comunista, el General de Ejército Raúl Castro calificó al bloqueo, como “la guerra económica más abarcadora, desigual y prolongada que se haya desatado contra nación alguna”

Seguramente que a principios de noviembre cuando Cuba presente por trigésima ocasión a la Asamblea General de la ONU el informe sobre la Necesidad de poner fin al bloqueo contra la Isla, la abrumadora mayoría de sus miembros votarán nuevamente por eliminarlo.

Aunque el prepotente y decadente imperio estadounidense haga caso omiso a ese pedido universal y siga aferrado a la idea de derrocar al gobierno revolucionario con esas perversas, inhumanas y dañinas medidas, Cuba continuará resistiendo los embates como lo ha hecho durante más de 60 años.

Hedelberto López Blanch. Periodista, escritor e investigador cubano.

2 de enero de 2022

2021, un año de economía pandémica

Hedelberto López Blanch

El 2021, al igual que el 2020, ha sido un año marcado por la pandemia de coronavirus Sars-Cov-2 que restringió las posibilidades económicas a la mayoría de las naciones del mundo y que también incrementó las diferencias entre los países pobres y los más desarrollados al acaparar, estos últimos, el 75 % de las vacunas producidas en el orbe.

Esto ha provocado el resurgimiento de nuevas cepas como la Delta y la Ómicron que amenazan con seguir prolongando la crisis económico-financiera mundial con el consecuente cierre de empresas, grandes limitaciones al turismo y el incremento del desempleo.

Desde diciembre de 2019 (cuando se descubrieron los primeros brotes en China) hasta 20 de diciembre de este 2021, se habían contagiado en el orbe 274 329 250 personas y fallecidas 5 368 065, mientras a la cabeza de estos desastrosos datos aparece Estados Unidos con alrededor de 51 millones de infectados, más de 805 220 muertos y en este año tendrá un pobre crecimiento estimado en 2,5 y 3 % del PIB.

Pésima distribución de vacunas

Pese a los constantes llamados del director general de la OMS Tedros Adhanom Ghebreyesus para que los países desarrollados e industrializados suministren vacunas contra el coronavirus a las naciones pobres, la situación sigue estancada por la ambición de los más ricos. También está en crisis el mecanismo Covax de la ONU pues de las 700 millones de dosis que deben entregarse, solo han llegado unas 160 millones. Eso motiva que el virus mute constantemente con el peligro de que el contagio continúe por todo el orbe.

La pandemia incrementó la desigualdad

La Organización no Gubernamental inglesa Oxfam denunció que la pandemia ha incrementado la desigualdad abismal entre las personas a nivel mundial cuando el 1 % más rico de la población posee más del doble de riqueza que 6 900 millones de habitantes. En los últimos dos años de epidemia se ha producido una aceleración del proceso de concentración de rentas y riquezas que arrancó con las desregulaciones y privatizaciones en la década de 1980.

Recuperación económica entre bambalinas


Aunque organismos como el FMI y Banco Mundial indican que la economía del orbe crecerá entre 5 % y 5,5 % este año, y América Latina también en cerca de 5 %, las dudas han crecido con la aparición de nuevas variantes del virus como Ómicron que podrían detener los avances obtenidos en los últimos meses. De todas formas la diferencia en las cifras se harán sentir entre las naciones ricas y las más pobres, pues estas últimas, a excepción de algunas, continuarán con poco o ningún crecimiento de su Producto Interno Bruto.

Sin solución el cambio climático

La cumbre contra el cambio climático (COP 26) realizada en Glasgow, Gran Bretaña, concluyó con un leve avance para el logro de un acuerdo mundial que reduzca los gases de efecto invernadero. El secretario general de la ONU, Antonio Guterres señaló “es un paso importante, pero insuficiente. Nuestro frágil planeta pende de un hilo. Seguimos tocando la puerta de la catástrofe climática. Es hora de entrar en modo de emergencia o nuestra posibilidad de alcanzar las cero emisiones netas será prácticamente nula”.

América Latina en un limbo

La covid 19 ha incrementado los enormes problemas de los ciudadanos que están atrapados entre la alta desigualdad entre ricos y pobres, el bajo crecimiento económico y las ineficaces políticas de protección social que implementan los regímenes neoliberales. Aunque la CEPAL indica que la región crecerá cerca del 5 % añade que la crisis pandémica agudizó los problemas estructurales, la baja inversión y productividad, informalidad, desocupación, desigualdad y pobreza.

Las despreciables extorsiones de Estados Unidos

Cuando el mundo pensaba que las políticas de extorsiones y de guerra fría lanzadas por la administración estadounidense de Donald Trump concluirían con su salida, la frustración ha sido grande al observar que el nuevo residente de la Casa Blanca, Joe Biden, continúa y hasta impulsa nuevas agresiones contra más de 20 países como China, Rusia, Bielorrusia, Zimbabwe, Yemen, Sudán del Sur, Cuba, Venezuela, Nicaragua, Turquía o Irán en el vano intento de preservar un mundo unipolar. Mientras esto sucede en política internacional, dentro del país existen más de 55 millones de pobres y 58 millones que carecen de seguro médico, situación que se incrementó con la pandemia.

Se recrudece el bloqueo

Con la espuria concepción de que Latinoamérica es su patio trasero y en aras de destruir los procesos democrático-sociales establecidos en Cuba, Venezuela y Nicaragua, Biden  ha impulsado las agresiones económico-financieras de todo tipo contra esas naciones por lo que esos gobiernos han tenido que realizar ingentes esfuerzos para sostener los programas sociales y la alimentación de sus pueblos.

Indolencia con los inmigrantes

Este año continuó el desborde de emigrantes de naciones pobres hacia otras más desarrolladas en busca de aliviar las penurias que provocan las guerras, el desempleo, la desatención sanitaria, pobreza, la pandemia y las políticas neoliberales que aplican muchos gobiernos. Las caravanas de miles de personas hacia la frontera estadounidense, para lo cual atraviesan varios países, se han hecho casi cotidianas con saldo de numerosos muertos y desaparecidos. Igualmente, desde África y Medio Oriente, las personas se lanzan a cruzar las furiosas aguas del Mediterráneo en el intento de alcanzar las costas europeas. Es un desastre humano que no ha tenido solución por parte de las antiguas metrópolis ni de los organismos internacionales.

China y Rusia aceleran crecimiento

Con un intercambio comercial en 2021 de 130 000 millones de dólares y un crecimiento del PIB de 4,2 % para Rusia y alrededor del 7 % para China, estos dos gigantes, pese a las “sanciones” estadounidenses, apuestan por un mundo multipolar. En las transacciones apuestan por el uso de sus monedas nacionales y han sido dos pilares en aras del mejorar los estragos de la epidemia de la economía mundial.

La Unión Europea a la baja

Muchas dificultades y traspiés han tenido durante todo el año las naciones de la Unión Europea para tratar de levantar sus economías las que se han visto afectadas por la pandemia, las bajas producciones, la falta de empleo y la salida de Gran Bretaña de la Unión. La postura de sus dirigentes de seguir al pie de la letra los dictámenes emanados desde Washington contra diversos países del mundo les ha ocasionado bajas en el comercio internacional y enorme daño a sus economías.    

La ASEAN sigue adelante

Los diez integrantes de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN)  han logrado evadir los efectos negativos de la pandemia por lo que se estima que su crecimiento alcanzará entre el 4 % y 4,4 % en 2021. De gran beneficio ha sido la conformación desde 2020 de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP) que engloba a 15 naciones de la región Asia Pacífico que poseen un tercio de la economía del planeta, con un PIB de unos 26,2 billones de dólares y cerca de 2 200 millones de consumidores en la región con mayor crecimiento del mundo.

África el más sufrido

Las poblaciones del continente africano son las que más han sufrido este año debido a la imposibilidad de adquirir las necesarias vacunas contra el coronavirus y la desidia de las naciones pudientes para ayudarlos. La caída del comercio, el desempleo y las enfermedades han hecho mella en la mayoría de los pueblos africanos que además sufren las consecuencias del cambio climático que provoca sequías y el brote de plagas que destruyen sus cultivos.

Hedelberto López Blanch. periodista, escritor e investigador cubano.

17 de diciembre de 2021

Peligro: Robo de cerebros y de recursos humanos

Hedelberto López Blanch

La pandemia de coronavirus ha resultado desastrosa para todas las naciones del orbe y en especial para las menos desarrolladas a las que ahora se les presenta otra grave amenaza económica: el robo de cerebro y de recursos humanos por parte de los países desarrollados.

Un artículo del diario The New York Times del 24 de noviembre de 2021 (de seis consecutivos dedicados a la emigración) destaca que la covid mantuvo a muchas personas encerradas en casa y actualmente varios países desarrollados, que enfrentan el envejecimiento de sus fuerzas laborales y la escasez de trabajadores, se apresuran a reclutar, capacitar e integrar a los extranjeros.

“Es una guerra por los talentos jóvenes”, asegura Parag Khanna, autor del libro Move, quien ha asesorado a los gobiernos en materia de política de inmigración. “Hay una escalera mucho más clara y una codificación de los niveles de residencia a medida que los países se toman en serio la necesidad de tener una demografía equilibrada y satisfacer la escasez de mano de obra”.

Hasta hace poco tiempo, con maniobras propagandísticas solapadas, el saqueo de talentos y profesionales graduados en América Latina y el Caribe ya se estaba convirtiendo en una epidemia mortal para el desarrollo de esas naciones.

Antes de la pandemia un informe del Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe (SELA), indicaba que en los últimos tiempos, Latinoamérica había sido la región del mundo con mayor incremento de la emigración hacia los países más desarrollados. Las cifras resultan económicamente lesivas para las naciones que con pocos recursos y enormes esfuerzos forman a sus profesionales mientras otras, pese a tener mayor potencial, los sustraen sin costo alguno.

Entre los años de 1990 a 2010, el SELA denunció que 4,1 millones de médicos, ingenieros, cibernéticos, matemáticos, arquitectos y otros profesionales latinoamericanos emigraron hacia Estados Unidos y un millón lo hicieron hacia la Unión Europea.

Pero ahora las cortinas que se utilizaban para ocultar esos robos se han caído y las acciones se realizan abiertamente.

El artículo del New York Times señala: “A medida que la economía global se reinicia e intenta poner la pandemia a un lado, ha comenzado una batalla mundial por los jóvenes y los capacitados. Con visas rápidas y promesas de residencia permanente, muchas de las naciones ricas que impulsan la economía mundial están enviando un mensaje a los inmigrantes calificados de todo el mundo: les ofrecemos empleo”.

Cita que en Alemania, las autoridades admitieron que necesitan 400 000 nuevos inmigrantes al año para cubrir diferentes puestos de trabajo y ofrecen visas aceleradas a las personas y seis meses para visitar y encontrar fuentes de empleo.

Canadá, que por quinto año consecutivo tuvo un descenso de nacimientos, planea dar residencia a 1,2 millones de nuevos inmigrantes y Nueva Zelanda anunció que concederá estancia permanente a cientos de titulares de visas temporales. Bélgica, Finlandia y Grecia, concedieron derechos de trabajo a los extranjeros que habían llegado con visas de estudiante u otras categorías.

Agrega que en Australia, donde las minas, los hospitales y los bares están escasos de mano de obra tras casi dos años con la frontera cerrada, el gobierno pretende duplicar el número de inmigrantes, mientras que Gran Bretaña, que ha sufrido una fuga de trabajadores tras el Brexit y la pandemia, admitirá la llegada de fuerza laboral de diferentes naciones.

Estados Unidos, el mayor receptor de inmigrantes, asegura la admisión de personal especializado mediante diversos programas establecidos durante décadas como las Green card (tarjetas verdes) y artimañas como los llamados bombos, Parole, entre otras, sin excluir los millones de trabajadores temporales que laboran en la agricultura, los servicios y la construcción.

La realidad es que con la fuga de cerebros la nación de origen pierde la inversión en educación superior de esos profesionales, así como el capital social del que formaba parte el individuo lo cual reducen las posibilidades económicas y el desarrollo del país.

Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que entre 2015 y 2017 un total de 866 000 mexicanos emigraron, entre ellos, “científicos, técnicos y personal altamente calificado”.

A México le siguen Colombia (364 000), Cuba (345 000), Jamaica (271 000), Brasil (266 000), Perú (251 000), Argentina (222 000), Venezuela (199 000), República Dominicana (168 000), Ecuador (160 000), Haití (157 000) y El Salvador (125 000).

La República de Cuba ha sido un caso político especial para Estados Unidos, a la que durante más de 60 años le ha impuesto un asfixiante cerco económico-financiero, y para tratar de destruir a su revolución, ofrece amplias facilidades de emigración a cualquier ciudadano de la Isla, única nación del orbe en recibir esas “bondades”.  

Tras la falta de profesionales calificados por diferentes factores, que padecen actualmente los países desarrollados, éstos se han lanzado como buitres sobre las naciones en desarrollo para extraerles a sus profesionales. Otra vez los ricos se ensañan contra los más pobres por lo que cada vez se hace más necesario la conformación de un mundo más justo y necesario para bien de la humanidad.

Hedelberto López Blanch. Periodista, escritor e investigador cubano.

23 de noviembre de 2021

Los alimentos y la globalización de la pobreza

Hedelberto López Blanch

Podríamos preguntarnos, ¿qué futuro les depara a los millones de personas pobres en este mundo desigual con la constante subida en los precios mundiales de los alimentos?

¿Podrán resolverse los graves problemas alimentarios que padecen millones de personas mientras se mantenga una globalización deshumanizada?  

La realidad es que si muchos gobiernos, con apoyo de organizaciones internacionales, no toman una posición política para poder llevar a cabo programas económicos-sociales en apoyo a las grandes mayorías necesitadas, la situación continuará agravándose.

A finales de 2020 entre 720 y 811 millones de personas se levantaban sin saber si iban a comer ese día, asegura un informe títulado El estado de la Inseguridad alimentaria en el mundo 2021, realizado en conjunto por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

La UNICEF va más allá al explicar que a finales del pasado año, el hambre se disparó en términos absolutos y relativos al superar el crecimiento de la población, lo que significa que el 10 % de los habitantes del planeta sufrieron inseguridad alimentaria, frente al 8,4% en 2019.

Las zonas más afectadas por este flagelo fueron Asia con 418 millones; África, 282 millones y América Latina y el Caribe con 60 millones.

Para esclarecer la profundidad de este desastre humano, la UNICEF explica que la cifra es mayor cuando, además de los que no tuvieron una alimentación suficiente, se incluyen a los que no lograron una nutrición adecuada, por lo cual el número de afectados se eleva a 2 300 millones de personas, un 30 % de la población mundial.

Máximo Torero Cullen, jefe economista de la FAO asegura que “este es el pico más alto de hambre y desnutrición crónica que hemos encontrado por lo que se ha perdido todo lo recuperado hasta 2015”.

La pandemia de Covid 19 ha jugado un rol catastrófico en este retroceso pues se perdieron millones de puestos de trabajo; al incrementarse la crisis económica los gobiernos redujeron los programas sociales; aumentaron los desahucios y miles de personas perdieron sus casas; se redujeron la producción industrial y la agrícola con la consecuente elevación de todas las mercancías, entre otros problemas.

Ahora los 2 300 millones de personas subalimentadas del orbe, (con perspectivas de sumárseles otra gran cantidad) deberán enfrentar una grave situación: el aumento indiscriminado en los precios de los alimentos.

La FAO señaló que por tercer mes consecutivo en octubre los precios mundiales de los alimentos subieron y alcanzaron su máximo nivel desde julio de 2011.

Añadió la organización que en el décimo mes del año el índice de los precios internacionales de una canasta de productos alimenticios, registró un promedio de 133,2 puntos, un 3,9 % más que en septiembre.

Con respecto al mismo mes de 2020 el incremento fue de 31,3 %. Este índice escaló a su nivel más alto desde julio de 2011 ante un alza de la cotización en los mercados de los cereales y los aceites vegetales.

Por un problema o por otro, todos los cereales promediaron un 3,2 % más que en septiembre y un 22,4 % por encima del nivel de hace un año. El trigo lo hizo en 5 % debido a la reducción de las cosechas en los principales países exportadores: Canadá, Estados Unidos y Rusia.

Los aceites vegetales, explica la FAO, tuvieron en octubre un alza en sus precios del 9,6 %, el nivel más alto de todos los tiempos, motivado por el fortalecimiento de las cotizaciones de los de palma, soja, girasol y colza.

Los lácteos se elevaron 2,2 %, sobre todo la mantequilla, la leche desnatada en polvo y la leche entera en polvo, mientras que las carnes descendieron un 0,7 % en octubre aunque se sitúa un 22,1 % por encima del valor en el mismo mes de 2020.

Para la doctora Sirika Kulkarni, fundadora y fideicomisaria de la Fundación Raah con sede en Bombay, India, “el alza de precio de los alimentos está causando desnutrición, hambre y muchos otros desafíos relacionados con la salud para las comunidades más pobres”.

Por su parte, representantes del gigante internacional de alimentos, Kraft Heinz, advirtieron que “la gente tendrá que acostumbrarse a precios más altos de los alimentos como resultado de la inflación generada después de la pandemia”. Claro, una respuesta sencilla para quienes especulan con el hambre de miles de millones de personas.

Es cierto que existen muchos desafíos como las consecuencias del cambio climático, la deficiente disponibilidad de agua, deterioro de los suelos y en los últimos dos años, los efectos negativos económico sociales provocados por la pandemia.

Pero como se conoce, antes de la aparición de la pandemia de coronavirus, el planeta ya se enfrentaba a una desigualdad extrema donde dos centenares de personas controlaban la misma cantidad de riqueza que los 3 500 millones más pobres del planeta.

Definitivamente hay que dar un vuelco a los sistemas políticos imperantes en este mundo pues lo que hace falta es una globalización solidaria que ayude a los millones de  necesitados del orbe.

Hedelberto López Blanch. Periodista, escritor e investigador cubano.

24 de julio de 2021

Estados Unidos ya no puede detener a China

Hedelberto López Blanch

Washington está buscando por todos los medios debilitar a la República Popular China que con un constante e indetenible crecimiento amenaza convertirse en pocos años en la primera economía mundial.

La hegemonía imperial estadounidense ha perdido en los últimos tiempos grandes espacios, no solo en el ámbito económico sino también en el militar, y ya no puede imponer sus designios a varios países del orbe.

En el caso de China, la anterior administración de Donald Trump aplicó numerosas extorsiones para intentar frenar el avance del gigante asiático y el actual gobierno de Joe Biden ha continuado y ampliado esa política para lo cual ha logrado sumar a países de la Unión Europea.

En la reciente reunión del Grupo de los Siete (G-7) realizada en Carbis Bay, Reino Unido, Estados Unidos presionó para que se criticaran supuestas prácticas anticompetitivas de Beijing y presuntas violaciones de los derechos humanos en esa nación. Los líderes del Grupo abogaron por “contrarrestar y competir” con el gigante asiático en desafíos que van desde “salvaguardar la democracia” hasta la carrera tecnológica.

Biden dedicó un amplio esfuerzo diplomático a lograr una oposición más sólida contra China, país al que contempla como competidor por la hegemonía mundial.

China inmediatamente respondió que han quedado atrás los días en que las decisiones globales eran dictadas por un pequeño grupo de países e instó a Washington y a otros miembros del grupo a respetar los hechos, dejar de calumniar a Beijing, además de no intervenir en sus asuntos internos para contribuir al desarrollo de la cooperación internacional, no a la creación artificial de confrontaciones.

Para el próximo 2 de agosto está prevista la entrada en vigor de una nueva orden ejecutiva firmada por Biden que amplia una anterior de Trump la cual afectará a 59 firmas del país asiático, incluyendo al gigante Huawei y las tres mayores compañías de telecomunicaciones de la nación.

El supuesto motivo es que esas empresas “respaldan los esfuerzos de los aparatos de inteligencia, militares y de seguridad de Beijing” pero la intención es detener el avance del gigante asiático en la arena internacional.

Con el fin de impulsar producciones y desarrollar el país para no rezagarse frente a China, Biden había propuesto un mega proyecto de infraestructura de 2 300 millones de dólares, pero el pasado 24 de junio se conoció que solo se destinarán 1 200 millones en un período de ocho años.

La mayoría de los recursos se destinarán a crear nuevas infraestructuras, entre las que destacan los 580 000 millones de dólares destinados a inversiones de redes eléctricas, Internet de banda ancha, transporte de pasajeros y de mercancías.

Estados Unidos observa con turbación y desasosiego los avances de Beijing en todos los ámbitos y sobre todo el impulso que ha significado para el gigante asiático la Nueva Ruta de la Seda iniciada en 2013.

En marzo de 2021, Biden propuso a los países capitalistas de occidente crear una alternativa a la Iniciativa de la Franja y la Ruta porque Beijing “la utiliza como instrumento de presión económica y política sobre varios países”.

Mediante este mecanismo, China ha entregado créditos blandos a las naciones involucradas que les ayuda a mejorar la situación económica e impulsa el desarrollo de sus infraestructuras. Además de favorecer un desarrollo sostenible, fortalece los vínculos de intercambios culturales entre las diferentes civilizaciones.

De esa forma, también las decenas de naciones involucradas se desligan de los empréstitos que le pudieran otorgar bajo exigencias onerosas y abusivas el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).

Los datos sobre los resultados obtenidos hasta el momento son sumamente halagüeños lo cual provoca alteraciones nerviosas para Occidente.

El canciller de China, Wang Yi informó a finales de junio que 150 países participan en la Nueva Ruta de la Seda y el intercambio comercial entre Beijing y sus socios superó los 9,2 billones de dólares, mientras las inversiones directas en diferentes esferas de empresas y compañías del gigante asiático en esas naciones alcanzaron 130 000 millones de dólares.

En el reciente mes de mayo, durante la Quinta Exposición Internacional de la Ruta y la Seda, fueron firmados numerosos acuerdos de cooperación con una proyectada inversión de 24 500 millones de dólares los cuales agrupan 72 proyectos en áreas de la educación, altas tecnologías y modernizaciones en la agricultura.

Cifras relevantes ha alcanzado China en los últimos cinco meses pese a los efectos mundiales de la pandemia de la covid-19.

Las principales empresas industriales del país aumentaron las ganancias en un 83,4 % según divulgó la Oficina Nacional de Estadísticas. La industria minera logró un beneficio de 387 000 millones de yuanes, un crecimiento de 136 % inter anual; la manufacturera, 2,9 billones de yuanes, o sea, 85,2 %; las industrias de producción y suministro de electricidad, calefacción, gas y agua, 223,2 millones de yuanes para 29,1 %. Asimismo en este período de enero a mayo, 39 de los 41 principales sectores industriales vieron aumentar sus ganancias.

El Banco Mundial espera que el Producto Interno Bruto (PIB) de China crezca 8,5 % a medida que su recuperación económica se amplíe. El informe indica que la mayor confianza de los consumidores, las empresas y las mejores condiciones del mercado laboral apoyarán un cambio en la demanda interna privada, la inversión pública y las exportaciones.

Con las enormes relaciones comerciales internacionales de China y sus abundantes producciones en todas las esferas, a Estados Unidos y otras naciones occidentales les será muy difícil detener los avances del gigante asiático que ya se perfila como la principal potencia económica en el futuro cercano.

4 de mayo de 2021

¿Una pandemia para ricos y otra para pobres?

Hedelberto López Blanch

El inhumano sistema de globalización neoliberal que se le ha impuesto a la mayoría de los países del mundo ha llevado en tiempos de pandemia a dividir aún más al planeta en dos: los ricos y los pobres.

Aunque las noticias parecen alucinantes, son completamente reales. Kerry Dolan, editora de la revista Forbes publicó que «pese a la pandemia, 2020 y 2021 fueron años de récord para los más ricos del mundo, con un aumento de cinco billones de dólares y un número sin precedentes de nuevos milmillonarios»,  
El artículo señala que el número de personas con una fortuna de 1 000 millones o superior, registró una “explosión” hasta llegar a un número sin precedentes: 2 755 en 2021, 600 más que en el año anterior.

En total sus fortunas se estiman en 13,1 billones de dólares, por encima de los 8 billones recogidos en la lista de Forbes 2020.

Con una pésima situación sanitaria en el orbe, que en vez de aminorar se acrecienta, el 2020 fue un año récord para las personas más ricas del mundo.

Son tan fantasmagóricas las cifras que resultan difíciles de asimilar: Jeff Bezos, fundador de Amazon posee 177 000 millones de dólares; Elon Musk, creador de Tesla y SpaceX, 151 000 millones; Bernard Arnault, propietario de varias marcas de ropa de lujo y cosméticos, 150 000 millones; Bill Gates, cofundador de Microsoft, 124 000 millones; Mark Zuckerberg, fundador y director ejecutivo de Facebook, 97 000 millones.

En América Latina donde el hambre, la miseria y las muertes por la propagación de la Covid-19 se regodean en sus pobladores, aparecen 51 latinoamericanos millonarios en la lista de Forbes.

Y fíjense cómo los diez primeros millonarios de América Latina han incrementado sus riquezas en un año de pesadilla pandémica: el mexicano Carlos Slim, magnate de las telecomunicaciones pasó de 52 100 millones en 2020 a 62 800 millones en 2021; Germán Larrea Mota Velasco, director ejecutivo de la empresa minera Grupo México, de 11 000 millones a 25 900 millones.

La chilena Iris Fontbona, dueña de la compañía de cobre Antofagasta Plc, subió de 10 800 millones a 23 300 millones; Ricardo Salinas Pliego, director de TV Azteca y la cadena de tiendas Electra, de 11 700 millones a 12 900 millones

El brasileño Marcel Herrmann Telles, con la firma Anheuser-Busch InBev, fabricante de cerveza, de 6 500 millones a 11 500 millones; otro brasileño, Jorge Moll Filho, fundador de la red de hospitales privados Rede D’Or pasó de 7 300 millones a 11 300 millones de dólares, y el colombiano Luís Carlos Sarmiento, dueño del periódico El Tiempo y presidente del Grupo Aval Acciones y Valores encaramó su fortuna de 2 000 millones a 11 000 millones.

Le siguen el mexicano Alberto Bailleres, presidente del Grupo Bal que de 6 400 millones llegó a 9 200 millones; Los Safra, familia del banquero fallecido, cifran la fortuna en 7 100 millones y otro mexicano, Juan Francisco Beckmann Vidal, que produce tequila, de 4 300 millones tiene ahora 7 000 millones.

En contradicción, o mejor dicho, en línea directa con el sistema de globalización neoliberal establecido, en Latinoamérica se estima que la tasa de pobreza extrema se situó en 12,5 % y la de pobreza general en 33,7 % según el último informe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).

Ese organismo informó que el número de personas pobres ascendió a 209 millones a finales de 2020, 22 millones más que el año anterior. De ese total, 78 millones se encontraron en situación de pobreza extrema, 8 millones más que en 2019.

Por su parte, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señaló que la pandemia ha causado la pérdida de 26 millones de empleos en la región y el panorama es aún más complejo en 2021 debido a las nuevas olas de contagio y el lento proceso de vacunación.

La OIT explica que antes de la Covid-19 existían malas condiciones laborales como alta informalidad, reducidos espacios fiscales, persistente desigualdad, escasa cobertura de protección social, las cuales se han acrecentado.

Esta situación ha motivado que el mercado de trabajo en América Latina y el Caribe haya retrocedido una década en solo un año de la enfermedad.

Otro grave problema creado es la posibilidad de alcanzar una distribución equitativa de las vacunas que como declaró el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, se encuentra gravemente amenazadas por la deficiente distribución entre países ricos y pobres.

Mientras el secretario general de la ONU, Antonio Guterres criticó la distribución desigual de las vacunas y reiteró que 10 países han administrado el 75 % de todas las vacunas registradas en el mundo.

Ya en la región se han contagiados más de 25,5 millones y los decesos sobrepasan las 800 200 personas, en su mayoría pobres y con dificultades para obtener una atención adecuada.

La pandemia ha puesto de manifiesto que los programas de atención social han disminuido y millones de habitantes latinoamericanos no pueden tener acceso a la salud porque gobiernos neoliberales han impulsado las privatizaciones en detrimento de las grandes mayorías.

Por tanto, urge implementar un sistema de globalización humanitaria y solidaria que minimice las enormes inequidades que impone el sistema neoliberal capitalista.

Y ante estas realidades podríamos preguntarnos: ¿Habrá una pandemia para ricos y otra para pobres?

Hedelberto López Blanch. Periodista, escritor e investigador cubano.