Paco Muguiro Ibarra S.J.
Se está empezando a
hablar mucho de la crisis alimentaria. Es una vergüenza que en el siglo XXI
haya todavía casi mil millones de personas que se acuestan todos los días con
hambre. Una de cada siete personas que
pisa este mundo. En el siglo que más alimentos se producen de toda la historia
de la humanidad. Dicen que el problema no es económico sino político, porque se
afirma que con el 1% de lo que le han dado a los bancos se hubiera solucionado
el problema del hambre en el mundo. Pero que cuando se pide plata para que los
grandes bancos no cierren y caiga el sistema económico en el que estamos
metidos, hay miles de millones y a veces billones, pero cuando se pide para
solucionar el hambre en el mundo no hay.los necesarios Problema de voluntad
política. Porque la economía está para resolver los problemas a nivel
económico, y al servicio de la política que está para servir al bien común.
¿Y a qué se debe
esta irracionalidad? Se lo deberíamos preguntar a todos los presidentes del
mundo y entre ellos al nuestro, Ollanta Humala. Porque en nuestro querido Perú
hay todavía más del 20% de pobreza y un i 15% de pobreza extrema y sin embargo
tenemos de reservas 61.000 millones de soles No se trata de salir a la calle y empezar a
repartir estas reservas entre los que pasan hambre, pero tampoco se trata de
poner la solución en los programas
sociales, como Juntos o Pensión 65. Son necesarios y tendríamos que apoyarlos
más, para que no fueran a parar a donde no deben, pero sobre todo para que
dejaran de ser tan asistenciales y algunas veces manejados con criterios político-partidarios. Parte
de esos millones deberían servir para apoyar la pequeña agricultura, que nos dan
el 65% de los alimentos que consumimos.
Esta crisis de los
alimentos está causada por dos cosas: el
cambio climático que ha generado una sequía tremenda en los EEUU, y en Brasil
unas lluvias descontroladas, y a la cantidad
de tierras que se están dedicando
a producir materia prima para el etanol, que sustituiría al petróleo. Estos dos
factores han hecho que los alimentos de primera necesidad escaseen y que el
trigo haya subido el 23% y el maíz el 19%, lo que hará subir también las carnes
de los animales que se nutren con maíz, como es el pollo.
Otro
fenómeno tenemos que anotar, y es la cantidad de tierras que están acaparando las
grandes empresas a nivel mundial. Se dice que éstas han comprado en los países
pobres tierras equivalentes a 8 veces lo que es Inglaterra (Campaña CRECE Oxfam)
y nosotros en el Perú también lo estamos viviendo, cuando vemos que la empresa
Gloria ya tiene 60.000 Has sumando las 15.000 que adquirió en Olmos, y que los
grupos Oviedo y Romero andan cerca de las 35.000Has cada uno. Es curioso que el
proyecto de ley que estudiaría la posibilidad de poner límite a la propiedad de
las tierras, ha quedado en nada. Algunos grupos querían limitarla, pero otros
decían que era irse contra el libre mercado, que es una especie de dios al que hay
que adorar, a pesar de la crisis económica creada principalmente por este libre
mercado y la falta de control de los gobiernos.
Debe ser política
del Estado, en primer lugar, proteger la alimentación de sus ciudadanos ,apoyando
a esos pequeños propietarios de los que sacamos el 65% de los alimentos, que
consumimos, pero con verdadera voluntad política, y por otro lado animar a los
miles de campesinos, que mapeando su chacra dejen espacio para la siembra de alimentos.
Si se trata del café, arroz, algodón, cacao etc. que guarde espacio para sus
frejoles, su yuca, su maíz y otros. Vaya a ser, que en esta crisis, siendo
campesinos que cultivan la tierra se queden con hambre, y dejemos a los demás
peruanos/as a merced de los precios del
libre mercado internacional.
Jaén, 22 de Octubre
del 2012
Agradecemos a Paco Muguiro S.J. por compartir con nuestros lectores sus interesantes reflexiones
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