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23 de noviembre de 2011

Colegio Mayor y colegios "menores"

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Zenón Depaz Toledo


El Ministerio de Educación ha convocado a un nuevo proceso de admisión para el Colegio Mayor “Presidente de la República”. La creación de ese colegio, no provino de recomendación alguna de expertos en el tema educativo (los cuales más bien pusieron algunos reparos a ello), sino de la decisión repentina del entonces Presidente de la República, cuyo proverbial ego trasluce el nombre de ese colegio.

Al anunciarse la continuidad de ese proyecto, diversos analistas del tema educativo han reiterado observaciones de fondo, empezando por notar la vocación centralista que manifiesta al sacar a los estudiantes de sus respectivas regiones para traerlos a Lima. Se ha señalado también la inequidad que supone invertir allí alrededor de S/. 36,000 al año por cada alumno, mientras casi la mitad de los colegios públicos del país, en su mayoría en la zona rural, tienen docentes que atienden a varios grados simultáneamente, con un presupuesto paupérrimo. Este aspecto es significativo tratándose de un gobierno en cuyo discurso la equidad ocupa un lugar importante. Se observa también la ausencia de definiciones en el perfil pedagógico de este colegio, pues más allá del mayor número de horas lectivas que ofrece, lo demás no se diferencia de la orientación que tienen los colegios privados denominados “preuniversitarios”, empezando por el perfil de los docentes reclutados, cuya calificación no provino de las evaluaciones efectuadas en el marco de la Ley de Carrera Pública Magisterial.

El Proyecto Educativo Nacional, que se supone define las políticas de Estado en ese ámbito, establece como una orientación fundamental la búsqueda de mayor equidad. Por cierto, ello no entra necesariamente en conflicto con la apertura de centros de excelencia concursables; más aún si los que allí acceden provienen de sectores de escasos recursos materiales; pero la condición de ello es que estos colegios se instalen en todas las regiones o macro regiones del país, de modo que funcionen como referentes pedagógicos y locomotoras del resto de colegios de la región, para lo cual deben ser, ante todo, verdaderos laboratorios de innovación pedagógica (en directa vinculación con las mejores universidades), cosa que para nada es el actual Colegio “Presidente de la República”, cuyo inicio improvisado fue, y sigue siendo, notorio.

Pero, más allá de todo ello, la decisión de mantener, tal cual, ese colegio añade otra deplorable señal de que, en lo fundamental, no hay cambios en el ámbito educativo. Nos preguntamos, por tanto, como la mayoría de peruanos que votaron por una “revolución educativa”, dónde quedó ese compromiso.


http://www.diariolaprimeraperu.com/online/columnistas-y-colaboradores/colegio-mayor-y-colegios-menores_99652.html

9 de noviembre de 2011

Beca 18, ¿para quiénes?

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Zenón Depaz Toledo

El Presidente Humala ha anunciado, con motivo de los cien primeros días de su gobierno, que se implementará el programa Beca 18, dirigido a facilitar los estudios de Educación superior para cinco mil jóvenes de escasos recursos. De hecho, hay un antecedente: es el programa de becas “Bicentenario de la Independencia del Perú”, promovidas por el anterior gobierno, al que se hicieron acreedores 73 estudiantes, todos matriculados ahora en cinco de las universidades privadas más caras del país. Pero ocurre que entre las cinco primeras universidades peruanas en los diversos rankings universitarios internacionales, tres son públicas, y sólo las acompañan dos de las privadas antes aludidas, precisamente las que no tienen fines de lucro, cosa que no ocurre con las otras tres, favorecidas con aquellas becas mientras se tenía desatendidas a las universidades públicas de mejor desempeño académico.

El Programa Beca 18 tiene como limitación el haber sido propuesto en ausencia total de definiciones sobre qué hacer con la Educación superior para superar su actual crisis, cuestión básica si cabe aún hablar en serio de una “revolución educativa”, tema al que el Presidente no hizo mención alguna. Se dice que aquel programa sigue el patrón de uno similar ensayado por el gobierno de Lula da Silva en Brasil. Lo que no se dice es que allá fue posible ensayar aquello porque cuentan con universidades públicas potentes, varias de ellas rankeadas entre las primeras del mundo, como resultado de políticas de Estado para el desarrollo de ese sector. En ausencia de ellas, lo más probable es que el Programa Beca 18 termine subvencionando, otra vez, a las universidades privadas, entre ellas las que tienen explícitos fines de lucro, sin apoyar en absoluto el desarrollo de las universidades públicas, de directa responsabilidad del Estado.

Todos los estudiantes de pregrado en las universidades públicas son becarios del Estado, ¿por qué, entonces, no financiar el acceso de los estudiantes de humilde condición y buen desempeño académico a las mejores universidades de este tipo, costeándoles luego los gastos que dichos estudios suponen y monitoreando la calidad de los servicios que allí reciban? ¿Por qué no proponer un examen nacional para los aspirantes a estas becas (que además proveería indicadores nacionales en relación al desempeño de los que egresan de la Educación básica), sin perjuicio del ejercicio de políticas de acción afirmativa para los que padecen sensibles condiciones de inequidad? ¿Por qué no utilizar estas becas dirigiéndolas a carreras con mayor impacto social, induciendo con ello una mayor racionalidad en la oferta de formación profesional de las universidades públicas? ¿Habrá definiciones sobre ello?


http://www.diariolaprimeraperu.com/online/columnistas-y-colaboradores/beca-18-para-quienes_98716.html

4 de noviembre de 2011

Si son empresas, que tributen como tales

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Zenón Depaz Toledo

Por iniciativa del Ejecutivo, el Congreso deberá discutir si un descuento tributario efectuado desde 1997 a instituciones educativas con fines de lucro, por el que se ha dejado de recaudar más de 150 millones, se considerará válido aún después de caducada su vigencia.

Esta insólita situación, deriva de los intereses de Alan García y su socio y ministro de Educación, José Chang, en el ámbito de la universidad privada, pues tal beneficio se otorgó a través de la Ley 29766, emitida -¡vaya premura!- por García el 23 de julio de este año, faltando cinco días para que dejara el gobierno. Allí, con el pretexto de “aclarar” el Artículo 2° del DL 1087, promulgado antes por el mismo García, que nada tiene que ver con este tema, se otorga este “incentivo” a cambio de que ese tipo de instituciones (entre ellas las de la dupla García-Chang) inviertan sus ganancias en acrecentar su propio capital (¡?).

Este aquelarre legal tiene como soporte el DL 882, emitido por Fujimori el año 1996, que abre la posibilidad de crear universidades “con fines de lucro”. No es casual, por tanto, que sean los dueños de este tipo de universidades los que han pegado el grito al cielo, presionando con todos los medios de que disponen, que no son pocos: Ni siquiera la banca tiene la representación política directa alcanzada por los dueños de esas universidades.

La revista Semana Económica muestra en su portada del 16 de octubre un otorongo con curul, para referirse, en un artículo titulado “Los zares de la Educación”, no sólo a las fabulosas ganancias de este sector, sino a su presencia directa en el Congreso, incluyendo la Comisión de Educación, sin cuidado alguno del conflicto de intereses que ello representa.

Durante la anterior campaña presidencial, tan sólo la familia Acuña Peralta, propietaria de cuatro universidades, con decenas de filiales y cientos de “programas descentralizados”, que igual otorgan grados y títulos al granel, financió hasta dos opciones presidenciales: la de Castañeda y la de PPK, poniendo a su disposición una logística que incluía flotas de vehículos y prensa, comprada con aquella exoneración tributaria. Las aspiraciones presidenciales de César Acuña son declaradas. Otra “universidad” (Alas Peruanas), que funciona en virtud a una acción judicial que la ampara como “empresa”, tiene flotas de avionetas, estaciones radiales y televisivas, grifos, etc., con capital acumulado del mismo modo: haciendo leña con la calidad académica. Si legalmente son empresas y obtienen todos los beneficios que esa condición les otorga (negados para la universidad pública), ¿por qué no deben pagar los impuestos que paga toda empresa?


http://www.diariolaprimeraperu.com/online/columnistas-y-colaboradores/si-son-empresas-que-tributen-como-tales_98141.html

27 de septiembre de 2011

Examinando las prioridades en educación

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Zenón Depaz Toledo

Señalábamos, en una columna anterior, que, en lo sustantivo, la composición del presupuesto asignado para el año 2012 al sector Educación sigue correspondiendo a un país que, desde mediados de los años 70 siguió un curso de inserción en la economía mundial, con subordinación a los ejes de poder global, por lo cual asumió el papel de proveedor de materias primas y mano de obra barata, reprimarizando su aparato productivo. En esa perspectiva la Educación Superior pasó a ser irrelevante.

Hacíamos notar, además, que lo que se destina para este nivel educativo (14,9% del presupuesto del sector Educación) va casi íntegramente para el nivel universitario de pregrado, pues el postgrado no cuenta para nada en esa asignación presupuestal. Asimismo, los institutos pedagógicos recibirán el 0,1% del presupuesto de este sector, los institutos superiores tecnológicos el 0,05%, y la modalidad denominada “técnico productiva” apenas un 0,01%.

Decíamos también que ese orden de prioridades, que deja muy atrás a la Educación Superior, corresponde a las exigencias del Banco Mundial, las mismas que los países recientemente industrializados no tomaron en cuenta, pues invirtieron en ese nivel educativo con mayor énfasis de lo “recomendado” por este organismo, a fin de reconvertir progresivamente sus aparatos productivos, incorporando mayor valor agregado a la producción, apuesta que exige cuadros profesionales de alta calificación e investigación científica intensa.

No hay otro camino. De tomarse en serio el tema del desarrollo, no sólo debería atenderse más a la Educación Superior, sino que debería redefinirse sus cuotas presupuestales. Así, no es sensato que los postgrados carezcan de financiamiento estatal. No sólo porque ese es el nivel de la más alta capacitación profesional, sino también porque tiene como función primordial la investigación científica. Así lo entienden, por ejemplo, en Brasil, donde se lo atiende con prioridad, invirtiendo cuotas presupuestales para nosotros fabulosas. Librado a su suerte, como ocurre aquí, el postgrado termina mercantilizado, con grave deterioro de su calidad, a la vez que alimenta redes de clientelaje y corrupción entre quienes lo manejan.

En cuanto a la Educación superior denominada no universitaria (pedagógicos, tecnológicos, etc), nivel educativo directamente dependiente del Ministerio de Educación, la situación es peor, llegando a ser calamitosa. No sólo por lo exiguo del presupuesto que recibe, sino también porque, de ese monto, los institutos pedagógicos reciben el doble que los tecnológicos, lo cual es, simplemente, irracional. Lo comentaremos luego.


http://www.diariolaprimeraperu.com/online/columnistas-y-colaboradores/examinando-las-prioridades-en-educacion_95590.html

16 de junio de 2011

La necesidad de una reforma universitaria

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Zenón Depaz Toledo

Hay una relación directa entre la capacidad de producir ciencia y tecnología que tiene cada país, y la cuota de poder que le corresponde en el escenario internacional.

A la universidad le corresponde formar las élites dirigentes de un país y producir conocimiento. En el Perú no tiene ahora una función relevante en la dinámica de producción material y simbólica, pues ésta es dependiente de ejes de poder exógenos y su actual curso no requiere de élites con autonomía ni de producción de conocimiento propio.

La universidad pública está en crisis, mercantilizada y copada por redes de interés corporativista y clientelar, sin capacidad de redefinir su estructura y sus funciones para incidir de manera activa en el curso de la sociedad circundante.

Los resultados electorales recientes abren la posibilidad de un cambio en las orientaciones básicas de las políticas de Estado. Dos ejes han sido propuestos para ello: la redistribución de la riqueza, con mayor impulso de las políticas sociales, y la reorientación del aparato productivo, con incorporación progresiva de valor agregado. Ambas orientaciones confluyen en la necesidad de cambios en el ámbito educativo y en particular en la universidad, pues la política social con mayor retorno de riqueza es la educativa y porque corresponde a la universidad producir el conocimiento que incorpore valor agregado a nuestra producción.

De tener curso aquellas orientaciones de política estatal, deberán efectuarse cambios estructurales en la universidad pública, lo cual supone dotarla de un nuevo marco legal y pleno apoyo estatal para el cumplimiento de sus funciones. Supone, por tanto, pensar la universidad a escala nacional, en la perspectiva de generar entre las que son públicas un sistema universitario nacional, articulado por macro regiones, con liderazgo de algunas universidades emblemáticas, que otorguen prioridad a la investigación y los postgrados.

Deberá también rediseñarse los mecanismos de representación y gestión, favoreciendo la más amplia participación de la comunidad universitaria y una gestión por resultados, con indicadores de eficiencia y transparente rendición de cuentas.

Será preciso, asimismo, introducir como elemento rector de la dinámica universitaria el trabajo académico, con una cultura del mérito y de la evaluación permanente. Un sistema de acreditación confiable y pertinente a las necesidades del país deberá promover la mejora de la calidad académica e institucional, y garantizar la seriedad de los servicios de todas las universidades, públicas y privadas.

Se ha abierto la posibilidad de una renovación de la universidad pública peruana. De no concretarse pronto, su crisis se ahondará, con efectos de largo plazo, afectando también las posibilidades de desarrollo del país.


http://www.diariolaprimeraperu.com/online/columnistas/la-necesidad-de-una-reforma-universitaria_88169.html

24 de mayo de 2011

Una opción moral

Zenón Depaz Toledo

La reflexión sobre la política ha destacado, desde antiguo, que la fuente última del poder es la confianza entre las personas, y que ésta se sostiene en el respeto de las normas de convivencia. En el extremo, ello vale aún para quienes se hallan en conflicto con la ley, pues dicha situación solo puede mantenerse porque establecen entre ellos reglas de juego que deben ser escrupulosamente respetadas.

En nuestro país la viveza y el irrespeto por los demás se difunden como modelo de vida desde las más altas esferas del poder (¿o de la impotencia?). Recordamos al actual presidente jactándose de ello al subrayar que “en política no hay que ser ingenuos” (y vaya que dio suficiente muestra de ello, haciendo lo contrario de lo que prometió en su campaña electoral). Un conocido estribillo de la música popular dice: “en este mundo de vivos, el vivo vive del tonto y el tonto de su trabajo”. En esa perspectiva, la viveza consiste en aprovecharse de los demás, y el trabajo de los otros (percibido como cosa de tontos) está a disposición del “vivo”, para su provecho.

El irrespeto por los demás llegó en nuestro país a grados superlativos durante el fujimorato; se respiraba en el aire de nuestras caóticas ciudades y desde allí se difundió por todos lados. Hizo parte de ello la manipulación grosera de la información a través de los más importantes medios de comunicación, cuya línea editorial se hallaba vendida. El gobierno de Fujimori-Montesinos produjo el envilecimiento de la prensa, para envilecer a la ciudadanía. La prensa basura quedó instalada como recuerdo de ese régimen delincuencial. Sin duda, el mayor daño que el fujimorismo le hizo al país fue de índole moral: debilitó la ciudadanía (condición que supone un claro sentido de los derechos y deberes), para tener clientes, pedilones, paniaguados, aprovechados, trepadores sin escrúpulos, haciéndose de la vista gorda ante el delito mientras “algo le cayera”.

La experiencia histórica muestra que ninguna sociedad envilecida por la entronización del irrespeto hacia los demás, puede llevar adelante grandes empresas como es la del desarrollo social. Enfrentando la crisis producida por quienes recomiendan aquello de “no seas cojudo, la plata llega sola”, el pueblo peruano ha ido afirmando entre tanto la confianza y la autoestima basada en el trabajo, que siempre requiere colaboración con los demás. Ese es el mayor logro de nuestro país y es preciso afirmarlo. El solo hecho de que el fujimorismo se halle otra vez tentando el gobierno abre la posibilidad de la mayor derrota que un pueblo puede experimentar: la derrota moral. Aún es tiempo de evitarlo.


http://www.diariolaprimeraperu.com/online/columnistas/una-opcion-moral_86796.html

No a kkeiko 22.jpg

27 de mayo de 2009

Amazonía y modernidad

Zenón Depaz Toledo

Afirmaba, con razón, Eduardo Galeano que si alguien quiere saber donde hay pobreza extrema en América Latina, pregunte dónde hubo gran riqueza minera. Lugares como Potosí, Zacatecas y Ouro Preto lo confirman lamentablemente. El mapa de la pobreza en el Perú también: Huancavelica, Cerro de Pasco, Talara,…

Dicen los japoneses, o ahora los irlandeses, también con razón, que tuvieron suerte de no contar con riquezas naturales, porque debieron echar mano del único recurso que tenían en abundancia: población y, por tanto, el potencial creativo del trabajo que sólo una fuerte inversión en educación podía desplegar.

Igualmente Adam Smith (matriz del pensamiento económico liberal, a quien los fanáticos neoliberales no parecen haber leído, pues desmienten algunas de sus creencias mayores), señalaba enfáticamente, y con razón, que la fuente de la riqueza económica no es la naturaleza ni los metales preciosos, sino la capacidad productiva del trabajo; convicción que define la modernidad.

Quienes participan del consenso fujimorista, asumiendo que el rol del Estado es básicamente ser garante de los grandes negocios y negociados, cantan cínicas loas a un “libre mercado” existente sólo en sus fantasías y como coartada para imponer a la fuerza (como ahora ante la justa protesta de los pueblos amazónicos) escandalosas concesiones plagadas de corrupción, tal como el país entero pudo ver a propósito de los petroaudios y ratamails. Opción que nada tiene de moderna. Solamente el Lote Petrolero N° 76 ocupa millón y medio de hectáreas, proyectando 166 campamentos con sus respectivos helipuertos, con lo que devora la Reserva Comunal de Amarakaire e impacta los parques nacionales del Manu, de Bahuaja Sonene y la Reserva Tambopata-Candamo.

Por tanto, las comunidades amazónicas defienden no sólo sus justos derechos y la vigencia de la Constitución que, en efecto, el presidente García atropella sin pudor para favorecer aquellos negocios, sino que defienden también la vida contra un proyecto económico fanático y depredador, hoy en crisis de credibilidad. Y defienden el derecho a otra vía de desarrollo, incorporando el criterio absolutamente moderno de otorgar prioridad a la educación (hoy en abandono) como vía para el despliegue de las potencialidades creativas del trabajo, pues sin ello todo discurso sobre el desarrollo es absolutamente falaz.

FUENTE:
http://www.diariolaprimeraperu.com/online/columnistas/amazonia-y-modernidad_39208.html

17 de marzo de 2009

Invicta memoria


Zenón Depaz Toledo

“No necesitamos museos ni tonterías para que nos refresquen la memoria”, dijo Cecilia Chacón –congresista cuya mayor seña de identificación es ser hija de un general fujimorista encarcelado por corrupto–, después de que el presidente García, su aliado en este como en otros temas oscuros, rechazara la donación del gobierno alemán para la construcción de un museo que guardara –para que no vuelva a ocurrir- memoria de la violencia política que desgarró nuestro país, afectando ante todo a las poblaciones más débiles y secularmente marginadas: quechuas y ashánincas, analfabetos, mujeres, niños y adolescentes, cuyas vidas fueron destrozadas sin que siquiera comprendieran la razón de ello.

Ciertamente ni Chacón, ni García, ni sus cómplices soportan la memoria. Quisieran también liquidarla, incinerarla, ocultarla en una fosa clandestina. Expertos en el arte del olvido y el engaño, en psicosociales y cortinas de humo, buscan tapar y negar lo ocurrido porque los involucra directamente, como ocurre con los vladivideos, petroaudios y ratamails, o los documentos del MINSA recientemente incinerados. Quisieran erradicar de nuestra memoria que la matanza de decenas de miles de peruanos humildes –las frías estadísticas trasuntan aquí inmenso dolor- alcanzó su pico más alto durante el gobierno de Alan García, el mismo que ordenó a su hoy vicepresidente Luis Giampietri liquidar a cientos de presos políticos que, amotinados, frustraban su incontinencia de protagonismo durante un cónclave internacional en Lima.

Pero la memoria tiene hondas raíces desde las que emerge viva de mil maneras, que van desde las escuetas cifras estadísticas hasta las sorprendentes imágenes que el arte recrea. Así, para frustración de los promotores de la amnesia colectiva con impúdico borrón y jugosa cuenta nueva, el premio que Claudia Llosa y Magaly Solier obtuvieron en Berlín remite precisamente a la valiente memoria de la violencia y al dolor indescriptible que aún produce en cientos de miles de peruanos afectados por ella; invicta memoria que se alza más aún cuando Magaly Solier declara, con la dignidad que acompaña a la verdad, considerar a García directamente culpable de ello; o cuando Claudia Llosa, tras escuchar al mismo García decir de ellas que “hacen que la autoestima del país se eleve y colocan al Perú en el mundo”, señaló, sencillamente, hallarlo “surrealista”.

http://www.diariolaprimeraperu.com/online/columnistas/invicta-memoria_34969.html