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13 de abril de 2021

El Perú descuartizado

Claudia Cisneros Méndez

Tremendo es el escenario político, social y económico en el que llegamos al bicentenario. Esta primera vuelta electoral ha sido un golpe de realidad que cuesta procesar porque vivimos casi todos desconectados de las otras realidades, esas que no nos son cercanas. Y no hablo solamente de la ‘sorpresa’ de Castillo-Cerrón, hablo del descuartizamiento político que hemos presenciado en estas elecciones de primera vuelta.

Castillo ha ganado con un 16% de preferencias su pase a segunda vuelta. Eso es 16 peruanos de cada 100. Y sí, es más de lo que sacó el resto de candidatos casi empatados en los siguientes 5 puestos, pero por muy poco. Lo que quiero decir es que esta ‘victoria’ de Castillo debe ser dimensionada; atendida y no despreciada, pero tampoco sobre dimensionada. Por supuesto que es importante porque proviene en gran parte de un sector que no suele tener espacio en los medios (masivos o independientes digitales) de Lima porque seguimos mirando las cosas (y el Perú) desde nuestro sesgo limeño-urbano; pero justo por eso es también importante no caer en esa sobre simplificación de decir que ‘habló el Perú profundo’, porque además de la connotación clasista (no intencionada) de esa frase, ha hablado solo un 16% por ciento de la población.

Ningún candidato tiene un respaldo contundente

Dimensionando los resultados de esta primera vuelta, creo que una primera lección se desprende de esa repartición de preferencias presidenciales en hasta 5 o 6 candidatos. Eso nos dice que no hay una representatividad nacional mayoritaria y menos absoluta. Ninguno de los 18 candidatos representó los sentires y necesidades de una nación multidiversa y atomizada en lo social, lo económico y en valores ideológicos como el Perú. Estos resultados son una manifestación de esa falta de representación. De cada 100 peruanos, más de 70 no se siente representado ni por Castillo ni por Keiko o de Soto y lo mismo si llegaba Verónika Mendoza o Aliaga a la segunda vuelta.

Hay que preguntarnos sobre el por qué de esa dispersión de las preferencias, y es una respuesta compleja y multifactorial, pero un primer factor importante e ineludible me parece que es la incredulidad y desconfianza en los políticos, en general, por la resaca Lavajato-presidentes, la convulsión política de los últimos años, la desesperación durante la pandemia, la falta de partidos políticos con base social real ( aquí hay que repreguntarse por qué la gente no participa en política partidaria) e incluso la desatención que la crisis pandémica y económica ha causado en esta campaña (24% aún estaba indeciso a pocos días de las elecciones).

La desconexión de las clases medias progresistas
Pero creo, sobre todo, que hay que mirar a las reales desconexiones sociales, no solo de las clases más pudientes con las menos pudientes, sino también de las clases medias progresistas con las esos sectores menos pudientes; aún cuando las clases medias progresistas y activistas sí tengan una preocupación legítima por los históricamente menos atendidos. Sin embargo, una segunda lección para nosotros, es que no basta preocuparse mientras haya poco intercambio y conversación y mientras no sean ellos mismos quienes se representen sin intermediarios. Pedro Castillo es su representante orgánico y ya era hora que se les escuche y no se les niegue o siga invisibilizando. Pero esa es una parte del Perú. El Perú también somos los que no pensamos como Pedro Castillo y eso no es lo vergonzoso, lo vergonzoso es que neguemos a quienes están detrás de él, o que desmerezcamos nuestros esfuerzos. Pedro Castillo no es ‘el Perú profundo que habló’, es una parte del Perú desatendido y explotado por las élites económicas, pero también desentendido (aunque no explotados) por los grupos progresistas de clases medias.

La disputa entre conservadurismo y progresismo

Creo que una segunda lección de esta primera vuelta es que más que una confrontación entre derecha o izquierda económicas, lo que estaba y está delante de nuestros ojos es una disputa incluso anterior, la del conservadurismo contra el progresismo. Si algo tienen en común la izquierda de Pedro Castillo con las derechas de Keiko, Lopez Aliaga- y hasta de Soto y Lescano- son sus diversos grados de conservadurismo, pero conservadurismo al fin. Al margen de los modelos de Estado que cada cual defiende, coinciden en su rechazo a los valores del progresismo por los derechos de minorías sexuales o de las mujeres frente a su cuerpo y la reproducción. La encarnación política de esos miedos en el respaldo a todos esos candidatos de los primeros 4 o 5 puestos, son una respuesta al avance del progresismo de los últimos años.

A los progresistas nos toca aceptar que el conservadurismo tiene ese gran arraigo en el país por ser lo atávico, lo tradicional, lo que la religión, a la que esos colectivos se aferran, promueve para sostener su poder social; mientras el progresismo es el cambio, que siempre asusta, que es rechazado y hasta demonizado.  Pero a los conservadores también les toca aceptar que los progresistas no nos vamos a ir ni vamos a dejar de luchar por lo que creemos es fundamental para el bien de una sociedad más justa e igualitaria, sin importar tu género o tu clase social. Esta es una gran roca dura de picar entre estas dos visiones de valores sociales y un enorme reto, porque así como nosotros los progresistas vemos a los conservadores como gente antiderechos y anacrónica, ellos nos ven como desviados y equivocados. Nosotros, los progresistas, estamos convencidos de que la nuestra es una concepción más humanista de la sociedad y sus miembros, y ellos, los conservadores, están convencidos de que son sus valores los que la sociedad necesita.

Oportunidad en la derrota

El conservadurismo es mayoría en el país y ahora está apunto de tomar las riendas del gobierno, sea de mano de Keiko o de Castillo. No hay que tomar eso como una derrota, sino como un punto de inicio de un trabajo que aún está por hacerse. Estas elecciones sirvieron para reconocernos, autoconvocarnos, articularnos, conocernos y conversar incluso entre nosotros, y no es nada desdeñable el porcentaje de progresistas y feministas que se aglutinaron bajo la apuesta de Verónika Mendoza, y salvando el modelo económico, la del progresismo de Guzmán. No somos pocos tampoco. Somos una pequeña gran minoría y somos necesarios, y hay que seguir trabajando. No es momento de dejar el campo cuando más trabajo hay por hacer. Nos hace falta ampliar nuestras bases, llegar a esos sectores a los que no llegamos porque no son con los que estamos directamente conectados para hacer entender el humanismo detrás de los valores valores anticlasistas, antiracistas, antihomófobos, antipatriarcales o antixenófobos que defendemos.

Debemos seguir en la lucha de representarnos a nosotros mismos y a lo que creemos hará del Perú un mejor país, pero abiertos a un diálogo necesario para construirlo juntos, no por imposición política sino por convencimiento social. Es importante mantener la voz política en los próximos 5 años y no esperar otros 5 años a una nueva campaña, porque sea Keiko o Castillo, muchos de los derechos en los que creemos serán revertidos por cualquiera de los dos.

A seguir dando batalla

¿Keiko o Castillo? Muchos estamos muy hartos de tener que terminar apoyando siempre la opción que consideramos el mal menor para evitar el abismo. Castillo-Cerrón proponen un gobierno de izquierda nacionalista con un rol muy fuerte del Estado, incluso en temas como libertad de información- que pueden lindar con la censura- o la satanización de las ONGs, entre otros; pero sí tienen una valoración que se esfuerza por ser no machista acerca de la mujer (ver capítulo “La mujer socialista”) y parece promover algunas de las luchas del feminismo sin querer denominarse de esa manera, lo que da cuenta de que no terminan de comprender a los feminismos, pero en cualquier caso, eso puede ser un punto de dialogo, debate y aprendizaje. Con lo que es imposible negociar es con una agrupación que no solo tiene por líder a una mujer conservadora que ha mostrado su poca vocación social por los peruanos en muchas oportunidades, su nula vocación social por el bien común, que lidera una agrupación investigada como organización criminal, que defiende todos y cada uno de los asesinatos, esterilizaciones y atropellos a los derechos humanos y robos ejecutados por su padre en el gobierno del que ella fue parte; pero además de ese pasado, tenemos pruebas de su proceder cuando tiene una cuota de poder como lo tuvo con una bancada de 70 congresistas durante el gobierno pasado, pruebas de cómo usó ese poder sin importarle desestabilizar al país durante los últimos cinco años o las necesidades de la gente, obstaculizando y poniendo en jaque a los dos gobiernos subsiguientes sin pausa.

A mi también me dan miedo Castillo-Cerrón, y creo que hasta es posible que un gobierno suyo termine hundiendo más la concepción de izquierda de lo que ya la ayudado a hundirse el neoliberalismo de la derecha peruana; pero siendo absolutamente honesta (como intento siempre ser), aún cuando un gobierno de Castillo-Cerrón es probable que salga mal, un gobierno de Keiko Fujimori no me cabe duda que será un regreso de lo peor del fujimorismo y sus malas artes, su corrupción y vocación por acumular todos los poderes, su prepotencia y desprecio por los peruanos. El plan de gobierno de Castillo-Cerrón reconoce la declaración universal de los Derechos Humanos, mientras Keiko creció despreciando todo lo que tiene que ver con derechos y lo ha demostrado en dicho y hecho muchas veces. Los Derechos Humanos son un piso mínimo indispensable para cualquier tipo de diálogo con cualquier gobierno. Y al fujimorismo de Keiko los derechos le tienen sin cuidado, igual que para los poderes económicos de facto que la apoyarán, que dados a escoger entre derechos de las personas y los dividendos, siempre escogen los dividendos. El plan de gobierno de Castillo-Cerrón tiene propuestas socialistas interesantes que pueden terminar haciendo justicia para los olvidados de siempre del Perú, pero también tiene concepciones de izquierda marxista ortodoxa que son disonantes con este momento de la historia. Sin embargo, es más fácil conversar, dialogar y negociar con quien tiene principios- por más alejados que estos estén de nosotros- que con quien como Keiko solo tiene una agenda de beneficio personal y para con los poderes fácticos económicos.

Ya veremos cómo la derecha conservadora y la derecha económica, en complicidad con los medios masivos de comunicación, darán una muestra del abuso de su poder durante la campaña breve y fulminante que será esta segunda vuelta.

Entonces recordaremos que lo que se viene con Keiko Fujimori será la peor pesadilla para la mayoría de peruanos, para la independencia de poderes, para el Estado de Derecho y para una democracia real.

Eso sí, llegado el 28 de julio de 2021, cualquiera sea el ganador, seremos una vez más oposición cada vez que haga falta serlo, como con Humala, como con PPK, como con Vizcarra. Vigilantes y con las zapatillas listas para tomar las calles cuantas veces sea necesario.

Aquí puedes leer el plan de gobierno de Castillo-Cerrón.

**DISCLAIMER**
Este post fue escrito y publicado el lunes 12 de abril a las 5:30 p.m., con la información disponible sobre el plan de gobierno de Castillo-Cerrón hasta este momento. Estaremos pendientes de nueva información que pueda ser de importancia para el análisis.

4 de septiembre de 2020

#CambiaTuEnfoque sobre el Acoso Sexual


Claudia Cisneros Méndez


Frank Pérez Garland es un director de cine peruano y profesor en varios centros de estudios desde hace dos décadas. En las últimas horas la página en Instagram “Acosadores de Cine Peruano” hizo públicos los testimonios de varias mujeres en contra de Pérez Garland por acoso sexual, incluida una menor de edad.

Al poco tiempo, Pérez Garland publicó una suerte de comunicado en su cuenta de IG. Allí pide perdón y dice sobre las denuncias, “debo confesar que la mayoría son ciertas”. Parecería un adecuado mea culpa, sin embargo sigue rechazando la denominación de ‘acoso’ y elige llamar a lo que hizo durante veinte años “seducción intensa”. En este post te diremos, de forma didática, qué está mal en todo esto y por qué.

Para empezar, llamar “seducción intensa” al acoso es un juego de palabras negacionista, inflamatorio y manipulador de quien se niega a llamar lo sucedido por su nombre: A-C-O-S-O.

En segundo lugar, a su comunicado siguieron una serie de reacciones, desde actores y colegas del ámbito del cine y la actuación solidarizándose con él, hasta por supuesto la indignación de mujeres por su supuesta confesión luego de haber sido puesto contra la pared por las denuncias.

Todo esto nos muestra que aún hay muchos hombres – y mujeres – que parecen confundidxs con los nuevos tiempos para los derechos de las mujeres y los términos o conceptos que quedan desfasados. Por eso hemos elaborado esta guía rápida. Para que se actualicen y se autoanalicen. Sólo así esos hombres y mujeres podrán iniciar un necesario y saludable cambio de creencias profundas, malos hábitos aprendidos y normalizados, y evitar la condena social y legal. Pero principalmente, podrán dejar de hacer daño.

1. Seducción es acoso si hay una relación jerárquica de poder. Es decir, si el hombre tiene una posición laboral o académica de autoridad, porque implícita o explícitamente está haciendo uso de ella para ‘seducir’. Ese factor ‘extra’ de ser su profesor, su jefe, etc. le da una ventaja por sobre su víctima de sumisión y silencio pues la víctima por no incomodar o problematizar, o por evitar el riesgo de perder el trabajo o una nota, probablemente calle. Pero toda esa carga está implícita en ese avance sexual. Si fuera cualquier hijo de vecino en la calle o alguien con quien no hay esa relación de poder, la mujer podría sin contemplaciones ni dudas más fácilmente hacerle un pare. Esa es la jerarquía que el acosador utiliza a su favor aunque lo haya o no meditado así.
#CambiaTuEnfoque: Llama ACOSO a eso que llamas ‘seducción’ o ‘seducción intensa’. Hazte cargo de las consecuencias de tus actos.

2. Si eres amigx de un acosador – más aún, confeso- y lo primero que te viene a la cabeza es ‘pobrecito por lo que está pasando’, tienes que revisar tus sesgos. No debería ser normal que no pienses primero en las víctimas del acoso y sus estragos emocionales, laborales, académicos. No debería ser normal que sientas compasión primero por quien hizo daño
#CambiaTuEnfoque: Piensa primero en las víctimas; solidarízate con ellas; aplaúdelas a ellas por haber tomado fuerzas para denunciar. (Sí, requiere de un gran esfuerzo mental, emocional y hasta físico sostenido denunciar. Pregúntale a cualquier víctima que lo ha hecho). Luego puedes decirle a tu amigo que te parece bien que lo reconozca al fin y aconsejarle que se haga cargo de los daños causados y sus reparaciones.

3. Si eres periodista y tienes que reportar un caso de acoso, en el que el acusado incluso ha confesado, tu titular tiene que reflejar eso mismo. No trates de minimizarlo. Tu titular y tu nota DEBEN tener la frase ‘acoso sexual’ incluidos y debes explicar qué es y por qué se le califica como tal. Hagamos periodismo con enfoque de género para contribuir al cambio y rechazar el abuso.
#CambiaTuEnfoque: Llevamos décadas de periodismo presuntamente ‘neutral’ pero que en realidad está sesgado en preponderancia al hombre en muchos sentidos. Sé parte del cambio y el equilibrio aplicando el enfoque de género a tu ejercicio profesional. Tienes una responsabilidad social con el cambio.

4. Si un acosador es expuesto públicamente y sale a pedir disculpas, no es momento de aplaudirlo. Se puede reconocer que tenga la decencia última de no seguir negándolo, como sí hace la mayoría de acosadores, volviendo a dañar a sus víctimas con esa negación. Pero tampoco es para darles palmas y dar por acabado el asunto. Por cada denuncia de acoso hay un mar de problemas generados a las víctimas: desde angustias y estrés innecesarios hasta pérdida de oportunidades laborales o académicas. Hay daño emocional y concreto. Unas meras disculpas no reparan el dolor y daños causados. El acosador debe hacerse cargo una a una, persona a persona, de esos daños y sus reparaciones. Lo fácil para el agresor es poner a todas en un paquete, decirles ‘sorry’ y pretender que allí se cierra el tema. Estamos hablando de personas, de vidas, individuas que tuvieron que soportar estos abusos por muchas razones (entre ellas que no existía antes la red de soporte social para denunciar). Y de eso tomaban y toman ventaja hace décadas muchos hombres en posiciones de jerarquía.
#CambiaTuEnfoque: Que un acosador pida disculpas no es un favor a las víctimas ni a las mujeres. Es lo mínimo en el proceso de reconocimiento y reparación que le debe a sus víctimas y no es ni mínimamente suficiente. Debe tomar acciones concretas de reparación A CADA UNA DE ELLAS, empezando por pedirles perdón de manera individual y no en un paquete para pasar la página y hacer control de crisis para su imagen. Debe buscar cómo reparar el daño causado a CADA UNA DE ELLAS en vez de estar apresurándose en reparar el daño que sus acciones han causado en su imagen.

5. El acoso sexual es delito y como tal debe ser procesado; porque es lo justo y porque es necesario que la sociedad comience a acompañar y fomentar desde sus instituciones el cambio de paradigma que el feminismo ha venido impulsando; por una sociedad más justa y segura para las mujeres.
#CambiaTuEnfoque: Antes de proceder a ‘seducir’ a una mujer pregúntate si estás en una relación jerárquica o de poder con ella (edad, trabajo, escuela, universidad, etc.). Si lo estás, detente. Si no estás en una posición jerárquica o asimétrica, sé muy atento y sensible antes y después de tus avances. Si notas reticencia o rechazo, NO INSISTAS. La figura del ‘romántico’ que ‘sigue y sigue hasta que la consigue’ es caduca; pertenece a un pasado en el que el acoso se romantizaba y en el que las mujeres habían sido – a fuerza – acostumbradas a soportarlo. ¡Ya no! Y ese es parte del cambio.

¡Actualízate! O terminarás siendo procesado social y legalmente. El revisar tus creencias y hábitos en el ámbito de tus relaciones con las mujeres es parte de lo que se se llama ‘deconstruir’ comportamientos socialmente aprendidos que causan daño; ese proceso es lo que se conoce como cuestionar tu masculinidad hegemónica o tradicional para ser parte de las ‘Nuevas masculinidades’.

6. ¿Qué es y qué califica como acoso y hostigamiento sexual?

Ambas son formas de violencia y manifestaciones de poder que se dan en una relación de subordinación o no.

Cuando la relación es de subordinación laboral, académica, de edad, etc., el acosador toma ventaja de su posición jerárquica para hacer avances sexuales que pueden ser o no sutiles, aunque no por eso menos dañinos. El hostigamiento o acoso sexual pude ser:

–Acoso físico: como un abrazo no correspondido, o que apreta más de la cuenta, besos no deseados, algún tipo de caricia en cualquier parte del cuerpo, acercamientos que invaden, etc.
-Acoso verbal: como comentarios o bromas de connotación sexual, invitaciones no deseadas para tener sexo, preguntas sobre temas íntimos o sexuales, o insistencia en tener una cita cuando la mujer no tiene interés.

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Algunos ejmplos de acoso u hostigamiento sexual. Fuente: Organización Mundial del Trabajo (OIT).

7. ¿Los piropos en la calle también son acoso?
Sí, porque también puede haber hostigamiento sexual en una relación donde la asimetría está en no conocer al acosador y estar en un espacio o situación de vulnerabilidad, como el espacio público, la calle. Los piropos de un individuo desconocido o de un grupo de ellos en la calle, suelen generar en la víctima angustia por su seguridad. La víctima no tiene cómo saber si ese ‘piropo’ pueda venir acompañado de otra agresión física o sexual. Es injusto que una mujer tenga que sentir ese riesgo y temor en el espacio público. Es una invasión de su espacio e individualidad.
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¿Por qué a veces las mujeres no denuncian o tardan en hacerlo? Acá algunas respuestas. Fuente: OIT.

8. ¿Por qué no denunciaron antes?
Suele ser una pregunta común hecha sobre todo desde el escepticismo de alguien que busca algún argumento para desacreditar la denuncia o a la denunciada. Hay que recordarles que las mujeres que han sido acosadas o agredidas pueden demorar toda una vida en denunciar; e incluso es más común que nunca lo hagan público por diversos motivos: como temor a ser humillada, a no ser creída, a sufrir insultos o amenazas por parte de la red de poder del acosador o por la protección institucional con la que este cuenta.

Jamás acuses a una mujer de no haber sido más tajante o de haber callado, ellas son las víctimas y el victimario es el acosador. No todas las mujeres tienen la misma capacidad de reacción. Algunas se paralizan por el miedo, no reaccionan como tú crees que debieron reaccionar por muchos motivos y ninguno las hace culpables de nada de lo que les ha sucedido. El culpable es el agresor. Siempre.

Claudia Cisneros Méndez.
Periodista, feminista antiracista, anticlasista y antineoliberal. Es activista por los DDHH, de las mujeres y disidencias, Pueblos Indígenas, divulgación de ciencia y conocimiento.

https://www.leerydifundir.com/2020/09/cambiatuenfoque-acoso-sexual/

1 de junio de 2020

El otro virus que mata a los peruanos

Claudia Cisneros

Cuando empezó la cuarentena, unos 8 millones de peruanos tuvieron permiso del gobierno para salir a trabajar. Un cuarto de la población o 47% de la PEA activa ocupada (ENHO, 2018) Ver aquí: https://bit.ly/3gjRxUM. Quiere decir que nunca hubo un encierro total. Miles salieron a trabajar con la anuencia del gobierno y sin protecciones obligadas a sus empleadores. Allí están no solo los peruanos del sector público, policías y personal de salud desprotegidos, sino de la gran empresa y privados que presionaron para estar en la lista de ‘trabajos esenciales’, como los de las minas que ahora tienen cientos de infectados.

Habrá cosas buenas que resaltar de las decisiones de Vizcarra, pero lo imperdonable es que haya cedido, y continúe cediendo, a las presiones de los grupos de poder económico. Es imperdonable que casi 7 millones de peruanos aún no hayan recibido un sol de los bonos, como bien ha apuntado la excongresista Marisa Glave (ver aquí: https://bit.ly/2Bf6iIl). Gente que no tiene qué comer en el día y es estigmatizada por salir a ganarse la comida para su familia.

Cuando el dinero es para las grandes empresas le llaman rescate financiero y los empresarios no se quejan del Estado, al contrario, hacen lobby y lo presionan. Pero cuando es para ayudar a los pobres le llaman asistencialismo, populismo y hasta comunismo.

Les importa nada a esos empresarios que más de la mitad de los peruanos sean pobres o estén en el umbral de la pobreza y que no puedan sobrevivir estos 70 días en encierro. Les importa que sus arcas no se vean afectadas.

En el colmo de la indolencia, mientras millones de peruanos aún no tienen ayuda del gobierno, las AFP tienen un préstamo del Banco Central de Reserva para que no tengan que sacar de sus fondos para pagarles a los peruanos ¡SU plata! Siendo ya el colmo que la ayuda a la clase media para abajo salga de sus propios fondos con los que las AFP especulan, se suma el colmo de que ¡el gobierno financie la liquidez de las AFP a través del Banco Central de Reserva! Lo explica en detalle el investigador y sociólogo Francisco Durand aquí: https://bit.ly/2ArxxPK. En el colmo del descaro botan a Luis Alberto Arias Minaya del Banco de la Nación por haberse negado a usar fondos del Banco de todos los peruanos para entregar el dinero que las AFP tenían que entregar durante la emergencia. Ante su negativa, la brillante idea fue usar el BCR como banco para las AFP. Con la plata de todos los peruanos. Dan asco. Como da asco el monopolio de las farmacias que encarecen las medicinas en plena crisis de salud y las clínicas privadas a las que les importa un bledo si los peruanos en el sistema público se están muriendo porque no hay camas UCI, cuando las camas privadas están vacías y solo las llenan si pueden destripar como buitres a la gente con miles de miles de soles impagables para la mayoría.

El Perú está enfermo, pero no solo de coronavirus sino de algo peor, clasismo y desprecio por la vida de los más pobres por parte de los grupos de poder económico. Cosa que podría ser detenida si no fuera porque el poder político termina sometiéndose o haciendo negocios.

El virus del clasismo es peor que el Covid-19 porque tiene mala intencionalidad y mal propósito. Pero el crimen peor es que quienes tienen el poder político se sigan aliando y sometiendo haciendo que paguen con sus vidas la mayoría de peruanos. Si Vizcarra no se diferencia en esto del resto de gobiernos, habrá echado su futuro político a perder. Si es incapaz de darle a más de ¾ partes de la población el verdadero bono universal, por persona (no por familia), durante 2 o 3 meses, usando el padrón de Reniec y los dineros de todos los peruanos para todos los peruanos, su diagnóstico será reservado.


https://www.leerydifundir.com/2020/06/virus-mata-los-peruanos/

25 de mayo de 2020

COVID-19: No fallaron los peruanos

Claudia Cisneros

Ni comba ni martillo. El Perú que nos dejaron todos los gobiernos anteriores no lo podía salvar ni una comba porque antes de martillar había mucho por restaurar. Demasiado. Somos un país en la ruina social pero indolentemente ‘orgulloso’ de su ‘buen manejo macroeconómico’ de las últimas tres décadas. Nuestra salud y educación públicas aún corresponden “a las de un país pobre, muy pobre”, apunta Hugo Ñopo en El Hilo. (Ver aquí: https://bit.ly/2XunYai).

Desde García hasta PPK, todos gobernaron solo para los grandes grupos económicos, las transnacionales y sus bolsillos. Gracias a ellos hoy los peruanos morimos como moscas por el COVID-19 y no por la irresponsabilidad de un puñado de negligentes como la TV y parte del gobierno nos quiere hacer creer.

Lo que la tele no dice es que “el día que salió el decreto de urgencia decretando la cuarentena, en el mismo decreto se autorizaba a seguir trabajando a las personas dedicadas a actividades esenciales”, apunta Ñopo. Según el DU y sucesivas adendas del MEF esas actividades eran el comercio de alimentos (mercados), profesionales de la salud, sector público, e incluso metieron de contrabando a las mineras como ‘esencial’ pese a que no estuvo en el decreto inicial.

Según Ñopo, estamos hablando de casi 8 millones de peruanos –47% de la PEA activa ocupada (ENHO, 2018)– que desde los primeros días de la cuarentena tenían permiso para salir a trabajar sin estrictas protecciones ni rigurosa fiscalización a las empresas empleadoras e instituciones. “Visto así”, añade Ñopo, “el encierro no ha sido tan dramático como se pensó”. (Ver aquí: https://bit.ly/3gjRxUM).

El resultado han sido los focos mortales en los mercados; policías y médicos contagiados, y en la minería varios cientos de infectados de los que nadie quiere hablar.

Es verdad que aún no sabemos a ciencia cierta cuántos de esos casi 8 millones trabajaron o fueron despedidos con la ‘suspensión perfecta’, pero si tomamos este otro dato que Ñopo nos alcanza de nuestra realidad social, se explica por qué tanta gente salió a la calle a jugársela: el 40% de la PEA ocupada son trabajadores independientes. El 80% de esos independientes son informales con empleos precarios que viven al diario: 3 de cada 4 ganan al mes menos de la remuneración mínima vital. Sumémosle que un tercio de los hogares urbanos en Perú no tienen refrigerador y que 30% de hogares urbanos viven en severas condiciones de hacinamiento, con 4 o más personas viviendo en una casa sin habitación o con una sola habitación (¾ partes de los peruanos viven en ciudades).

Difícilmente tras transparentar estos datos se puede seguir culpando al peruano irresponsable’ la alta tasa de contagios. Vizcarra hizo el mejor esfuerzo con el carro destartalado de la salud pública y la educación que nos dejaron todos los anteriores gobierno, invirtiendo apenas 5% del PBI en estos sectores; indolencia de la clase gobernante que hoy nos pasa factura. Pero también faltó que se asesorara con una visión más social, que pudiera advertir la bomba de tiempo que eran los mercados (y sus trabajadores por los que nadie hace lobby); le faltó también ser menos concesivo con los grupos de presión económica con respecto de sus trabajadores.

Hay muchas lecciones aún por aprender, pero que quede claro que no hemos fallado los peruanos. Nos fallaron la clase política y empresarial. Fallaron al Perú. Esperamos que Vizcarra no se vaya de este gobierno sin hacer una diferencia. Si no, las muertes que han calateado al Perú profundamente despreciado, habrán sido ofensivamente en vano.

**No puedo dejar de expresar mi solidaridad y desconcierto por los despidos en el diario. Guardo esperanza en que pronto el diario explique qué ha sucedido y abogo por una retractación de los mismos, dadas las duras circunstancias para los trabajadores en plena pandemia.


https://www.leerydifundir.com/2020/05/covid-19-no-fallaron-los-peruanos/

19 de mayo de 2020

Perú: El Gobierno ya abandonó a la gente

Claudia Cisneros

Al comienzo todos creíamos que era como una gripe solo que mortal. Pero los datos que se van recogiendo en todo el mundo nos van mostrando la verdadera cara feroz del Covid-19. No es nada como una gripe. Ataca los pulmones hasta asfixiarte de muerte de un momento a otro. Pero no solo los pulmones; también ataca al corazón, los riñones, el sistema nervioso y la sangre. Genera coágulos mortales pulmonares y cerebrales. Puede devastar los riñones hasta la diálisis. Destruye el sentido del olfato y del gusto y puede llegar hasta tu cerebro. Inflama los vasos sanguíneos en todo el cuerpo y crea coágulos que pueden matar repentinamente. Es un virus despiadado.

Y si antes creíamos que afectaba solo a adultos mayores o personas con obesidad o enfermedades pre-existentes, ahora se sabe que también infecta a adultos jóvenes y a niños. Hay registros de niños con Covid-19 muriendo de una rara inflamación que deriva en complicaciones cardíacas.

Entérate de todo esto antes de salir de casa y añádele la falta de respiradores y camas UCI que habrá cuando se descuarentenen. Si ya durante el encierro la gente viene muriendo porque no hay cómo atender a todos. Súmale el abandono por décadas de nuestro sistema de salud debido a la indigente representación política que hemos tenido hasta ahora; siempre sucumbiendo a la angurria de llenarse los bolsillos antes de construir país y siempre cediendo a las presiones de los poderes económicos.

Si cada uno de nosotros no se cuida ahora compulsivamente, la apertura va a ser una masacre en la que la clase trabajadora llevará la peor parte. El gobierno los ha abandonado y los ha vendido a su ‘mejor postor’: los grupos de poder económico que no han dejado de presionarlo hasta lograr su desgraciado acometido, que las masas que producen sus fortunas salgan a trabajar para reengordar sus cuentas en paraísos fiscales a costa de la mayor e inmoral explotación vista hasta hoy, la de sus vidas.

No es casualidad que el bono familiar lleve más de 20 días sin ser repartido. Necesitan a los trabajadores hambrientos y desesperados para que estén dispuestos a jugársela entre el hambre de su familia y exponerse al coronavirus. Los necesitan debilitados para que no puedan reclamar por las ‘flexibilizaciones’ que el gobierno ha ido cediendo en favor de la gran empresa cambiando los estándares de salud para los trabajadores durante el Covid-19.

Para todos estos plutócratas, los trabajadores son piezas reemplazables, siempre habrá alguien más con necesidades de subsistencia si se mueren por Covid; para ellos no son personas sino medios. Incapaces de contribuir con algo de sus fortunas, compartiendo con aquellos que son la mano sudorosa y explotada en base a la que las han forjado.

Permitiendo esto, el gobierno se hace cómplice de sus muertes dándole la espalda a los verdaderos trabajadores esenciales de un país y su economía.

El gobierno comienza a oscurecer la luz inicial que dio en esta pandemia; se enturbia la transparencia, aparecen decisiones cuestionables y peligrosas desde el MEF y el MINSA.

Mientras, el congreso otra vez muestra su miseria moral con la #leydecolectiveros. Y unos policías y autoridades malignas roban la plata para el Covid. ¿Cuánto más podemos soportar como país? ¿Hasta cuando serán los poderosos de siempre los que obtengan lo mejor para sí a costa de lo peor para los demás? Somos más. Hagamos algo con eso. Es hora de decir basta. Si no es hoy que un virus nuevo nos está matando súbitamente, será el virus del poder económico y político desalmado y corrupto el que nos mate.


https://www.leerydifundir.com/2020/05/peru-gobierno-ya-abandono-la-gente/

5 de mayo de 2020

COVID-19: preguntas de un pasado futuro

Claudia Cisneros

La humanidad entera en modo de supervivencia. Congelamos la sonrisa tras una máscara. De vida o muerte, toca censurar la boca. Caminamos evitando al otro. Dribleamos sus existencias amenazantes. Estamos obligados a imaginar las invisibles gotas de veneno en el aire que les circunda. Todos somos potenciales asesinos. ¿Cuánto de la otredad amenazante es una nueva versión de viejos atavismos de discriminación?

En realidad ni las gotas ni el virus son invisibles, solo escapan al rango de visión humana desnuda; solo resalta otra de nuestras limitaciones. ¿Cómo sería el comportamiento humano si de pronto pudiéramos ver el virus en esas gotas?

Nunca, ni durante las guerras mundiales, los seres humanos hemos estado tan al unísono confrontados a nuestra ambigüedad existencial y al mismo tiempo tan dependientes del otro para no morir. Queda a la vista cómo somos, un gran cuerpo interconectado. ¿Qué nos dice esta paradoja, de la dependencia y la distancia, que hoy nos desconcierta?

Hemos perdido el control de la nave. Hay técnicos trabajando para arreglar el desperfecto y eventualmente creemos que lo harán… pero no pueden ganarle al tiempo y el virus opera en otra dimensión temporal: la de su réplica óptima a través de nuestros cuerpos decadentes. Son tiempos distintos a los de nuestra solución más óptima: la ciencia. La ciencia funciona porque tiene un proceso de verificación que toma lo que escasea ahora para sobrevivir, tiempo. ¿Calibraremos las responsabilidades políticas de no haber financiado a tiempo las advertencias científicas de la pandemia? ¿No era rentable, pensaron los economicistas? ¿No era necesario, argumentaron descreídos de ignorante conveniencia los cortoplacistas?

Lo científico vuelve a ser revalorado. Aporta mayores grados de certeza. Y sin embargo también es confrontado con sus límites, con los límites del conocimiento humano, con las múltiples variables que intervienen en sistemas complejos como la vida, que es posible gracias a un equilibrio exacto de combinación de elementos. ¿De cuánta soberbia humana nos desprenderemos cuando esto acabe? ¿O volveremos a depredar como si todo lo que nos rodeara nos perteneciera solo porque podemos controlarlo?

Hay una resistente estupidez humana inmune a la racionalidad científica que persiste en las teorías de conspiración, en el apetito procaz de los alimentadores del paradigma del dinero por sobre la vida, en la biopolítica disciplinadora de cuerpos mediante ideologías de control normalizadas (invisibles a sus huéspedes). ¿Habrá en la humanidad post-covid19 espacio y tiempo para deseducar a los consumidores funcionales al modelo económico que evita la proliferación de ciudadanos críticos?

Las comunicaciones digitales han salvado el día durante la pandemia. ¿Lo han salvado? ¿O eso también es más ilusión? ¿Qué efectos tendrá el salto cuántico del uso masivo de lo digital obligado por la pandemia? ¿Cuánto podrá beneficiarnos o será nuevo recurso de ganancias, de minería de datos, de vigilancia y control?

Se repite como mantra que nadie estaba preparado para una pandemia así. Lo importante es preguntarse ¿por qué? Advertencias científicas documentadas existen desde hace años. Si los Estados invierten billones en armamento y tecnología para guerras convencionales, ¿por qué esos Estados no invirtieron en defensas antipandémicas? Me temo que la respuesta más descarnada es que no había un mercado para ello.

¿Qué va a pasar mientras el virus siga mutando e infectando en 2da o 3ra olas, qué pasará con las siguientes pandemias que los epidemiólogos advierten que llegarán? ¿Seguiremos pasivos ante modelos que nos desprotegen y que indirectamente mandan al matadero a los discriminados de siempre? Hay respuestas. Lo que no se ve por ahora son valientes que se atrevan a revolucionarlas.


https://www.leerydifundir.com/2020/05/covid-19-preguntas-pasado-futuro/

28 de abril de 2020

Las falacias de los millonarios y defensores

Claudia Cisneros

El chorreo.- El “trickle down” o chorreo que dice que la bonanza económica chorrea de los de arriba (millonarios que reciben ventajas del Estado en recortes de impuestos y más) a los de abajo es una falacia que solo beneficia a un puñado de millonarios. Lo dice un capitalista, presidente del club de millonarios de EEUU Patriotic Millionaires, Morris Pearl. “No hay trickle down. Se ve en los hechos desde que se empezó a aplicar esta lógica en los 80. Lo que sucedió fue exactamente lo contrario. Una desigualdad cada vez mayor y una economía que no se beneficia en su conjunto de este tipo de políticas. Lo que existe en economía es el efecto inverso, es decir, un “trickle up”. Lo venimos viviendo en el Perú que pese al crecimiento económico (2005-2012) vive hoy una desaceleración drástica de la reducción de desigualdades (Oxfam https://bit.ly/2xYtERk).

Meritocracia.- Dice que los millonarios merecen su fortuna porque trabajaron mucho por ella. Pero nunca te dicen que tuvieron una ventaja de nacimiento que la mayoría, que también trabaja duro, no tiene. “Hay ricos que trabajan mucho, pero si uno revisa la lista de millonarios en Estados Unidos se verá que la mayoría proviene de familias que eran muy ricas. Bill Gates o Mark Zuckerberg son dos casos típicos. Tuvieron una familia detrás que los sostuvo hasta que sus proyectos se concretaron. Existen excepciones que han logrado hacerse millonarios sin tener ese origen privilegiado. Pero son excepciones. (Morris Pearl). Ver informe Oxfam: La riqueza extrema no es por mérito https://bit.ly/2VBc92j.

Generación de empleos.- Cada vez que un defensor de millonarios tira cifras de cómo sus fortunas ayudan a crear más empleos, pregúntate qué empleos. Porque como respondió Winnie Byanyima (Oxfam) a un exdirectivo de Yahoo en Davos-2019, “estás contando mal, no están contando la dignidad de la gente sino gente explotada”. En el Perú los constantes intentos e implementación de paquetazos laborales son muestra de esa ‘flexibilización laboral’ que es en realidad una precarización del trabajo y de los derechos de los trabajadores.

Pago de impuestos.- Cuando escuches a millonarios o sus defensores decir que ellos tienen derechos porque pagan sus impuestos, pregúntate si esas grandes fortunas pagan impuestos por toda la riqueza que generan en el país de donde sacan el recurso material y/o humano para generarla. Las 7 empresas de más alta facturación en Perú (grupos: Romero, Glencore, Intercorp, Ferreycorp, Scotiabank y Trafigura) “tienen subsidiarias o son filiales directas de empresas registradas en paraísos fiscales”, como ha demostrado en enero la investigación de Ojo Público https://bit.ly/2Y4fPLR. ¿Y qué son los paraísos fiscales? Lugares donde los millonarios trasladan y depositan sus dineros para eludir impuestos donde generaron la riqueza. Por eso por años el empresariado peruano ha hecho lobby para que no se aplique la Norma XVI que persigue la elusión fiscal https://bit.ly/353BHs6.

Este capitalismo descarnado que degrada la calidad de las cosas y servicios, y los derechos de los trabajadores, para tener mayor margen de ganancias es el neoliberalismo salvaje que iniciaron Reagan y Tatcher en el mundo y que Fujimori y demás presidentes siguieron en el Perú. Y la globalización lo ha exacerbado. Cada vez más las democracias se ven amenazadas por plutocracias que están ahorcando a las mayorías al punto de la rebelión. Lo ven con claridad los más ortodoxos capitalistas, como la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, que en enero https://bit.ly/2Y4PMUB sugirió un impuesto a los ricos para reducir desigualdades.

Por eso, a los ricos del Perú, ya ni se les pide que se mojen con un impuesto a sus fortunas por empatía o deber cívico o moral que no les alcanza https://bit.ly/3eQElG7, háganlo al menos porque les conviene.


https://www.leerydifundir.com/2020/04/las-falacias-los-millonarios-defensores/

22 de abril de 2020

Perú: Esto comienza a descontrolarse

Claudia Cisneros

La cuarentena en Perú ha tenido un éxito moderado para “ganar tiempo, pero no para detener la transmisión”, como ha mostrado el experto epidemiólogo Mateo Prochazka, que sigue con detalle científico la evolución de la pandemia.

Pero a un mes de la cuarentena, comenzamos a ver las primeras señales de un desborde que puede complicarse.

En medio de la incertidumbre económica que golpea peor a los más pobres, el plan de estímulo anunciado por el gobierno para mitigar el impacto económico de la pandemia ha terminado beneficiando a la gran empresa (bancos); igual que la “suspensión perfecta de labores”, mediante la cual ahora las empresas podrán ‘suspender’ a sus empleados sin pagarles un cobre durante 3 meses y sin obligación de recontratarlos. El bono de 1.000 soles no llegó a todos y el de 760 soles no alcanza ni para canasta familiar.

Hemos visto a centenares de peruanos en un éxodo de 200 kilómetros a pie para llegar a su pueblo y no morir, literalmente, de hambre. O gente hambrienta esperando el despojo de alimentos vencidos en la basura en Iquitos.

Ya comenzó a morir gente en plena calle por C, como confirmó el Minsa sobre el hombre hallado en Surco, a la altura del puente Benavides. El protocolo de recojo de cadáveres no está funcionando, como ha confirmado Pilar Mazzetti, jefa del Comando Covid-19. La periodista Mávila Huertas informó de una familia que pasó más de 24 horas con 2 personas fallecidas en casa por Covid sin nadie que recoja sus cadáveres.

Los hospitales, como el de Comas, uno de los 5 asignados a atender pacientes Covid-19 no tienen dónde poner cadáveres, como relata la periodista Maricarmen Chinchay: una UCI con capacidad solo para 5 pacientes, material de seguridad solo hasta este fin de semana y donde solo el 35% del personal está trabajando porque los demás están en grupos de riesgo.

El periodista Enrique Vera informa que en el antiguo hospital de Ate las áreas acondicionadas para pacientes Covid-19 han colapsado, que el mortuorio estuvo desbordado de cadáveres por días, que 50 trabajadores están infectados y que un hombre de 45 años murió en la puerta porque, pese a sus síntomas, el nuevo hospital le negó atención.

Un excongresista, Glider Ushñahua, ha fallecido con síntomas de Covid y tras rogar atención y ser rechazado en 2 hospitales porque su prueba rápida dio falso negativo. ¡Las pruebas que dan falso negativo no deben servir para negar atención, sobre todo si tienen síntomas!

El periodista Ralph Zapata reporta que en Piura, ante el desborde de muertos, se están enterrando sin seguir protocolos. Y RPP reporta que en Pisco gente desesperada se lanza a las calles a robar.

Es momento de que el gobierno deje atrás el marketing político, enfrente las preguntas de la prensa (que hace días empezó a racionar) y proponga soluciones para esta etapa antes que las cosas se descontrolen.

Los datos científicos mandan a que la cuarentena continúe, los sociales también porque no hay infraestructura para atender enfermos durante cuarentena, menos habrá sin ella.

Pero la economía también apremia, los empresarios presionan y ninguno quiere mojarse. El impuesto extraordinario a los ricos podría ser una solución temporal, recordándoles que a quienes llegue su dinero son quienes los ayudaron a forjarlo y quienes los seguirán ayudando si salen de esta vivos y bien

Es inhumano que los trabajadores y los que menos tienen sigan llevando la peor parte mientras los ricos se atrincheran desbordados de víveres, papel higiénico y champagne. Basta de tanta inhumanidad. Basta de cobardía política. Es ahora, frente al poder económico, que Vizcarra debe mostrar sus pantalones y protección de los peruanos.


https://www.leerydifundir.com/2020/04/peru-comienza-descontrolarse/

7 de abril de 2020

Perú: Responsabilidad, respeto y solidaridad

Claudia Cisneros

Vivimos tiempos extraños y difíciles. Tiempos que están poniendo a prueba nuestro temple y capacidad de adaptación. Las cosas como las conocíamos ya no están por ahora. Son momentos de incertidumbre y temor pero también de solidaridad y resistencia.

Esta crisis nos está mostrando nuestras más grandes vulnerabilidades como sociedad, pero obliga a hacer brillar las fortalezas.

Siento un gran orgullo por la solidaridad y el respeto que están mostrando la mayoría de peruanos y peruanas en estas horas.

Más allá de desavenencias políticas que se pueda tener con Vizcarra, lo cierto es que hasta ahora el presidente ha tomado decisiones firmes, drásticas y necesarias. Pero en un país tan complejo y desigual como el Perú, aún son insuficientes. Hay escasez de mascarillas y equipos de protección, incluso para los cuidadores de nuestra salud. Es una carencia que está padeciendo todo Occidente desde que se desató la pandemia, por eso es momento de ser creativos con soluciones; usando a nuestras propias mentes brillantes de las ciencias- que las tenemos- en concurso, con respaldo y supervisión del Estado y con la urgente generosidad financiera de los privados, esos de la élite peruana cuya obligación moral en estos momentos está en ayudar al país a transitar esta emergencia sacando de sus bolsillos y donando recursos y facilidades. Porque la ayuda que ellos provean será la ayuda que proteja a quienes sostienen sus imperios con su trabajo habitual. Porque el capital que ellos han acumulado en Perú tiene sangre y sudor de trabajadores peruanos.

Es necesario que el gobierno siga tomando decisiones que acompañen este encierro y aseguren las mejores condiciones para todos. Sobre todo para la gran mayoría que carece de los privilegios mayores de las clases pudientes y de los menores de las clases medias. Alimentos accesibles para todos, servicios básicos que no se corten para nadie, incluidos el teléfono y la internet que son por ahora los salvavidas emocionales de esta crisis.

Pero también es posible y necesario que en lo individual tratemos de organizarnos para ver cómo nos ayudamos mutuamente y cómo apoyar a otros que tienen menos comida o medicinas que nosotros. Las cosas por un tiempo no van a mejorar mucho, al contrario, seguirán subiendo las cifras de contagiados y de fallecidos, y es probable que se siga extendiendo el encierro. No es tiempo de la sacada de vuelta al #YoMeQuedoEnCasa, porque te va a pasar factura y de paso a todos nosotros.

Vamos a salir de esta. Tomará algunos meses y no saldremos sin daños, pero cuánto daño dependerá en gran parte de nosotros, de cómo respondamos al apremio histórico que nos ha tocado vivir.

Que nuestra generación sea la que venció la pandemia y aprendió a través de ella la humildad que debemos tener frente al mundo y a la vida, pero también seamos la generación que aprendió cuánto en verdad nos necesitamos unos a otros, cuánto de cómo te cuidas también me cuida a mí y nos cuida y protege a todos. Seamos esos humanos, los que de la crisis hicimos surgir lo mejor. No es que sea fácil, porque el encierro hace mella en lo material y emocional, pero es nuestra obligación esforzarnos por mantenernos en esa delgada línea: ni paranoia ni negligencia, sino responsabilidad, respeto y solidaridad.

Si el virus transmite enfermedad y muerte, transmitamos nosotros para neutralizarlo: responsabilidad, respeto y solidaridad.


https://www.leerydifundir.com/2020/04/peru-responsabilidad-respeto-solidaridad/

18 de marzo de 2020

Perú: COVID-19, PH y supervivencia

Claudia Cisneros

Ni vivo ni muerto. El virus que ha tomado al planeta por asalto existe en una suerte de estado intermedio. Es un pedazo de código genético envuelto en una membrana proteica que parasita las células de los seres vivos para reproducirse. Y si esos seres vivos no son suficientemente fuertes, sobreviene la muerte del huésped y del virus en él. Como huéspedes involuntarios, en estos momentos libramos una guerra mundial a nivel celular: humanos vs COVID-19. El virus se introduce en las células, las contagia y puede producir cien mil réplicas en un día. Destruye la célula tomada o la debilita haciéndola susceptible a enfermedades oportunistas. El virus no piensa, actúa y devasta. El mismo comportamiento que algunos humanos han mostrado en estas horas de incertidumbre.

Dejando por ahora de lado cuán mortal realmente es el COVID-19 o la extendida forma alarmista de reportar de la mayoría de medios (con contadísimas excepciones), me interesa hacer una reflexión sobre nuestro comportamiento - el mejor y el peor- porque la sensación de crisis es real y los estados oficiales de emergencia también. Esto hace que todos sintamos natural temor. Nos sentimos desprotegidos, vulnerables, pequeños como raza humana, sin herramientas para atajar rápido y contundentemente a este invisible enemigo. Nos genera gran disonancia que algo que no podemos ver (un virus es miles de veces más pequeño que la bacteria que puede medir entre 0,6 y un micrómetro) pueda ser tan letal. También que la única forma de contrarrestar por ahora esa letalidad descanse en algo tan aparentemente simple como lavarse las manos. Y nos genera gran estrés que protegerse contra el enemigo consista en aislarnos.

No es solo cambiar nuestras rutinas radical y súbitamente, sino también sentir que nuestras redes diarias de soporte emocional y físico no estarán. Sentir que aquello mismo que nos hace humanos, lo social, se restringe. Resulta contraintuitivo y atemorizante tener que aislarnos para protegernos. Esto me lleva a la paranoia y el simbolismo del papel higiénico y las acaparaciones de comida y artículos de desinfección. El ser individual nos manda, por instinto de supervivencia, a abastecernos de productos básicos previendo lo peor. Porque ni las autoridades políticas ni científicas saben hasta cuándo estaremos en emergencia; y es que depende de muchos factores, entre ellos, nuestro comportamiento y cooperación mutua.

Pero estamos también obligados a pensar desde nuestro ser social y no solo el individual. Socialmente nuestra supervivencia depende de todos los demás. Porque en este tipo de emergencias no basta con que tú, el que te llevas todo el papel o desinfectante, esté a salvo. Mañana o pasado esa persona a la que dejaste sin desinfectante puede ser tu medio de contagio o de uno de los tuyos. Por más recluidos que estemos, el aislamiento no es total. El virus sobrevive en el aire tres horas y en superficies tres días. Más vale que procuremos el bien del otro también.

Una mariposa aleteó en China en noviembre 2019 y cuatro meses después el mundo entero está afectado. Así de conectados estamos todos, para mejor o peor. Si al efecto mariposa le sumamos la teoría científica del caos, las pequeñas variaciones de nuestro comportamiento social e individual pueden ayudar a que todos naveguemos juntos esta emergencia de mejor manera. Felizmente las crisis pueden sacar no solo lo peor, sino también lo mejor en nosotros. Esforcémonos. Busquemos formas de ayudar más que a nosotros mismos. Solo así aseguramos estar a salvo todos y reforzamos nuestros lazos humanos. El virus no piensa, nosotros sí. Y esa es nuestra ventaja.


https://www.leerydifundir.com/2020/03/peru-covid-19-ph-supervivencia/

18 de febrero de 2020

¿Qué le pasa a Vizcarra?

Claudia Cisneros

¡Destituye a la única persona que estaba haciendo su trabajo y resguardando los intereses del país en la controversia de Odebrecht contra el Perú! ¡Han tratado al procurador del caso Lava Jato, Jorge Ramírez, como si hubiera hecho algo ilegal cuando son Vizcarra y sus ministros quienes se tiraron la pelota y mecieron al procurador dejando que se venciera el plazo para que Odebrecht nos llevara a CIADI!

La mecedora ha sido así: Odebrecht (ODB) contactó a fines de diciembre a Ramírez para decirle que querían negociar con el Perú la anulación del contrato Gasoducto Sur. ¿Por qué ahora? Porque cuando PPK en el 2017 resolvió unilateralmente ese contrato, se estipuló que Perú y el consorcio afectado tenían hasta 3 años para ponerse de acuerdo o apelar a CIADI. Ese plazo se vencía este verano. Pero además, en marzo ODB debe presentar a sus acreedores un cronograma de pagos que si no es aprobado terminará de desaparecer a la empresa. Por eso ODB prefería negociar y porque además tiene pocas posibilidades de ganar en CIADI. Al Perú le convendría permitir una nueva licitación para que entren nuevos inversionistas, se reactive el proyecto, y los inversionistas arreglen con Odebrecht su inversión en los tubos ya instalados, total, todo el dinero invertido hasta la cancelación del proyecto era dinero de privados. Y de lo que Odebrecht saque igual nos tocaría recibir reparación. Y así ganáramos el arbitraje, hay costos millonarios de representación.

El 23 de diciembre ODB llama a Ramírez. Ramírez le informa de inmediato a la ministra de Justicia, Ana Revilla, sobre la propuesta de negociar. Revilla le pasa la pelota a Liu del MINEM y Liu cita a Ramírez a su despacho tres días después, el 26, y le confirma a Ramírez que Vizcarra está al tanto. El 9 de enero, ya con los funcionarios de ODB en el Perú, se reúnen en el MINEM Liu, abogados de Odebrecht y Ramírez (cuyo afán era vigilar el tema de las reparaciones dentro de las competencias del acuerdo de colaboración eficaz).

El 9 de enero, en esa reunión en el MINEM, Odebrecht propone a Perú firmar un acuerdo para prorrogar 6 meses más la posibilidad de llegar a un acuerdo sin recurrir al CIADI. Lui le dijo a Ramírez que eso estaba fuera de su competencia y que mejor hablaría con la ministra del MEF, Alva. Por la noche Alva convocó a Ramírez a reunión en su despacho para decirle que eso tampoco era su competencia y que le informaría al presidente de la comisión especial de Controversias Internacionales de Inversión, Ricardo Ampuero. Al día siguiente Vela y Ramírez –con los abogados de ODB en su oficina- llaman a Ampuero que estaba en París y Ampuero les dice (sin acusar recibo de la urgencia) que ODB debía presentar una solicitud formal. Ante el peloteo, Ramírez se reúne con Zeballos en la PCM el 21 de enero, quien le contesta con el peloteo final: “no negociamos con delincuentes”. Al día siguiente, 22 de enero, ODB presenta la solicitud de arbitraje a CIADI. Cuando se filtra a los medios, Vizcarra y Zeballos se hacen los sorprendidos y empieza la corredera.

¿Por qué Vizcarra y sus ministros pelotearon al procurador para luego botarlo? ¿Por qué dejaron que se venza el plazo? ¿Por qué Ampuero no hizo su trabajo? ¿Por qué no teníamos un plan B incluso antes de que ODB viniera con el suyo? ¿Por qué Vizcarra nos pone en riesgo no solo de perder millones en arbitraje, sino de desestabilizar al equipo Lava Jato cuando entra a la recta final con la pronta revelación de los codinomes? ¿Por qué poner en riesgo su capital político y único respaldo popular: la fiel lucha contra la corrupción? Ramírez debería ser repuesto y Vizcarra ofrecer explicaciones a toda la sombra de dudas que acaba de echarse sobre sí.


https://www.leerydifundir.com/2020/02/peru-le-pasa-vizcarra/

13 de febrero de 2020

Odebrecht: ¡A por los corruptos!

Claudia Cisneros

Se siente una perturbación en la matrix. Las fuerzas corruptas se han recompuesto para atacar al unísono a los fiscales Lava Jato. Se huele el miedo. Buscan que el acuerdo de colaboración eficaz con Odebrecht aborte.

Buscan el colapso de las investigaciones contra los poderosos que ensuciaron su nombre, sus carreras y sus vidas el día que se les aguó la mano con Odebrecht. El día que le dijeron “sí”, con ímpetu de novia, al dólar sucio, a la plata que −en célebre desprendimiento de inusual honestidad acuñó un día García− “llega sola”. Creen haber encontrado la tormenta perfecta para tumbarse la investigación: la demanda internacional que Odebrecht acaba de plantearle al Perú por US$ 1.200 millones. Pero que todos los peruanos estemos indignados con que la mais grande empresa coimera de Latinoamérica tenga el desparpajo de pretender cobrarle al país que fue centro de sus operaciones regionales de alta corrupción, no significa que somos tan estúpidos para creerles a los procesados y sus aliados.

Con la demanda ante el CIADI, Odebrecht pretende presionar para sacarle algo de plata al Estado peruano, pero el gobierno la tiene clara: no negociará un centavo con los pérfidos empresarios. No solo porque sería inmoral sino porque el Perú tiene todo a su favor en la demanda: 1) El contrato del gasoducto sur fue justificadamente cancelado por PPK porque Odebrecht no pudo seguir recolectando fondos para acabarlo tras los destapes de su calaña. 2) La confesión de culpabilidad por corrupción por parte de Odebrecht le da al CIADI la opción de abstenerse o en ultimo caso, de no darle la razón. 3) El Estado peruano ha ganado 14 de las 17 controversias internacionales en CIADI. Y en los tres que no ganó solo debió pagar 10% de lo solicitado por una empresa en dos de los casos, y 50% en el tercero (https://bit.ly/2UxLzqV).

Tampoco es cierto, como aducen los corruptodefensores, que los fiscales solo se hayan ocupado de Keiko. Eso es tan falso como la heroicidad de Alan. Contemos el poder concentrado de los ídolos de barro caídos gracias a Vela y Pérez y es fácil ver por qué hay tal campaña en contra de los fiscales: PPK en arresto domiciliario, Toledo en prisión en EEUU (aguardando extradición), Humala en etapa de control de acusación previa a juicio oral, Keiko con prisión preventiva (por obstruccionista y hallazgo de nuevos elementos), Villarán en prisión preventiva, Castañeda va llegando, caso García avanzando (en ausencia como muestra de nuestro desprecio a la corrupción y evasión colosal). Ellos, sus defensores y Odebrecht son los enemigos del Perú.

Mientras Odebrecht sigue intentando boicotear el acceso del Perú a los servidores My Web Day y Drousys, donde están los decisivos archivos de las transferencias de dinero mediante recursos legales interpuestos en Suiza (donde está la empresa Safe Host que los administra), los fiscales Vela y Pérez tienen una concentración de fuerzas oscuras que batallar con exiguos recursos y constantes ataques.

Para desgracia de los corruptos, lo que pasa en CIADI, queda en CIADI y no afecta la marcha de los casos Lava Jato. Odebrecht tiene hasta este marzo para cumplir con el acuerdo y cantar todo lo que sabe, y entregar todo lo que tiene o serán procesados por incumplir el acuerdo. Por eso hasta marzo tendremos a corruptos y corruptores peleando chaveta en mano. Se viene la etapa de acusaciones y por segunda vez en nuestra historia (la primera fue el fujimorismo) tendremos el placer de poner a la escoria política corrupta donde se merece: la cárcel. ¡A por ellos!


https://www.leerydifundir.com/2020/02/odebrecht-los-corruptos/

24 de diciembre de 2019

Por qué la ministra de Trabajo debe renunciar

Claudia Cisneros

La muerte de Alexandra Porras y Carlos Campos es un escándalo sin atenuantes. Lo es porque ellos trabajaban para la franquicia de una transnacional. ¿Qué más formal que eso? Lo es porque un mísero cable pelado no fue arreglado a tiempo; porque no tenían ni los más baratos guantes y botas aislantes de electricidad; porque el sistema de pozo a tierra no tenía mantenimiento; porque McDonald’s no instaló un interruptor diferencial que cuesta menos de 200 soles y les habría salvado la vida. Es un doloroso escándalo cuyo agravante es la miseria en que empleadores de corporaciones, empresas y transnacionales tienen sumidos a los jóvenes peruanos.

Historias de horror y explotación han comenzado a llenar las redes sociales de jóvenes convertidos en esclavos modernos bajo el modelo neoliberal que en el Perú impera desde los 90, sin importar quién gobierne. La lucha por conservar derechos laborales ganados es de tensión permanente porque no hay gobierno en el que el poder empresarial no intente pasar legislación abusiva y denigrante de la condición humana.

El argumento falaz suele ser que hay que ‘flexibilizar’ (recortar derechos) para ahorrar costos y mantener puestos de trabajo en beneficio de todos. Pero la realidad es que los únicos que siempre florecen son los empleadores; incluso en época de bonanza macroeconómica. Mientras hubo crecimiento en el Perú, si bien creció el empleo formal, la mayoría de esos empleos fueron precarios, según el investigador Kike Fernández Maldonado: “3 de 4 empleos creados en ese periodo eran del tipo precario”, temporales, inseguros, sueldos mínimos. El trabajador formal neoliberal precario gana un sueldo miserable, vive angustiado sufriendo en silencio la humillación del abuso y la inestabilidad, sin quejarse para que le renueven el contrato temporal una y otra vez, sin poder unirse a un sindicato que los proteja y sin capacidad de ahorro o mejoras.

Y esas son las condiciones de explotación que el poder político legaliza en beneficio del poder empresarial. Recordemos la lucha contra la Ley Pulpín durante el gobierno de Humala, que se ganó en las calles. De otra forma ellos nunca retroceden. La avaricia empresarial no se rinde, por eso la precarización siempre está al acecho. En el Perú neoliberal de hoy, 3 de cada 4 trabajadores formales tienen contratos temporales/precarios. Ya desde setiembre la excongresista Indira Huilca advertía que los cambios en SUNAFIL aprobados por este gobierno tendrían un ‘fuerte impacto negativo’, que bajo “el pretexto de agilizar los procesos inspectivos” se recortaron las inspecciones a las empresas “a solo 1 y las comparecencias a solo 1” tornándolas inútiles y negligentes.

Y si la SUNAFIL no tiene más inspectores y presupuesto no es casualidad, es porque así es funcional al empresariado abusivo y la coartada para que el Ejecutivo diga que ‘no puede hacer más’. Hoy, por estos y otros cambios que favorecen al empresariado abusive y desprotegen al trabajador, Alexandra y Carlos están muertos. La ministra de trabajo, Sylvia Cáceres, debe renunciar porque son sus muertos, porque ella ha permitido y es responsable de la ineficiencia del sector que ha llevado a sus absurdas y evitables muertes. Debería renunciar en un acto de contrición y de llamada de consciencia a Vizcarra de que sus políticas antilaborales matan, de que él también es cómplice de estas muertes y de que hoy sin un Congreso obstructor, si alguien puede empezar a cambiar las cosas es él.


https://www.leerydifundir.com/2019/12/la-ministra-trabajo-renunciar/

8 de octubre de 2019

La talla de Vizcarra

Claudia Cisneros

“El poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente”. Esta frase de Lord Acton debe ser desde hoy el mantra de Vizcarra. Ahora con poder absoluto y temporalmente sin una de sus instituciones de contrapeso, sus acciones deben ser contundentemente claras y democráticas.

El Perú ha ganado una batalla político-criminal que ha dejado varios muertos. Entre los muertos están los dos partidos hasta hace poco referentes históricos de la partidocracia peruana, no por méritos tanto como por longevidad y poder político. Pero tras la obstinación suicida de Keiko y el suicidio material de Alan, ambos grupos han quedado virtualmente liquidados. Que sus congresistas estén inmersos en procesos penales, o camino a estarlo, también ha abonado al desprestigio absoluto y extendido. Y aunque aún no quieran darse por vencidos, ya son muertos vivientes sin presidenta usurpadora, sin respaldo popular y con la justicia respirándoles en la nuca.

Esa debería ser una lección aprendida para quienes pretendan a futuro ejercer política, pero si algo nos ha enseñado la historia es que cada personajillo que accede al poder político se ha creído intocable. Desde Montesinos, pasando por Fujimori y su cúpula de gobierno (ministros, funcionarios, congresistas), Abimael Guzmán, Alan García, Keiko y los viejos y nuevos-ricos del congreso fujia-aprista, todos se creyeron intocables hasta que la realidad se les ha estrellado en la cara. Los ladrones que se meten de políticos siempre sucumben al hechizo del poder y se creen más astutos que los que cayeron (aun cuando esos tuvieron más poder que ellos). Lo bueno es que jamás podrán volver a la política sin que se les recuerden sus fechorías. En épocas de internet y penetración nacional cada vez mayor, la internet es una gran fuente de memoria infalible. Y la vamos a usar.

En esta guerra contra la kakistocracia hay dos personajes colectivos de los cuales enorgullecernos y en los que puede descansar nuestra esperanza de un país mejor. De un lado, esta guerra de tres años ha permitido a la población entrenarse más y mejor en el importante ejercicio de vigilancia de su democracia y su país, usando sus calles como último bastión de expresión. Esa renovada y transgeneracional consciencia y ejercicios ciudadanos también recuperan el concepto cívico y vital de la protesta que por años fue estigmatizada -convenidamente como ‘comunismo o terrorismo’- por los políticos sucios para callar a la ciudadanía.

Lo otro crucial en estos tres años es el pequeño pero sólido grupo de fiscales y periodistas que han hecho historia acompañando esta guerra contra la delincuencia política y sosteniéndola.

Todo ello nos da esperanzas de un país mejor. La ciudadanía ha quedado atenta y lista en permanente vigilancia y sin lealtades ciegas a ningún político; por eso estará observando a Vizcarra, quien a partir de ahora, gobernando sin Congreso y pudiendo legislar a sus anchas, tendrá que demostrar su talla. La controversia sobre la constitucionalidad del cierre del Congreso ha sido utilizada irresponsablemente por los liquidados solo porque no querían perder su inmunidad; pero la interpretación constitucional que favorece a la decisión tomada por Vizcarra solo se terminará de validar si él conduce al país de manera desprendida, humilde, juiciosa y acertada. Que el poder absoluto no lo haga caer en lo que Todorov llamó ‘la tentación del bien’, que lleva a quienes buscan erradicar injusticias a caer en acciones totalitarias. Estamos más que atentos a cada señal.


https://www.leerydifundir.com/2019/10/la-talla-vizcarra/

1 de octubre de 2019

La crisis codinome

Claudia Cisneros

El miércoles 25 de setiembre cuando aún estaba en EEUU, el presidente Vizcarra dio una entrevista a Bloomberg en la que llamó “extremistas” a quienes pedían el cierre del Congreso (https://bloom.bg/2nIGq0D). No fue un desliz sino más bien un mensaje para los congresistas en diálogo con su premier en esos días.

Del Solar se reunía con congresistas fujimoristas y satélites (Galarreta, Sheput, Vitocho, Iberico, Del Castillo y Velásquez Quesquén https://bit.ly/2n5QPDf) a quienes ofreció poder postular en las siguientes elecciones como parte del Senado; un bocadillo para quienes están urgidos de inmunidad extendida ahora que se vienen los codinomes.

Ese mismo miércoles por la mañana comenzó a circular el predictamen del archivo del proyecto. Mientras Del Solar apuraba el diálogo con esos congresistas para ‘quebrar’ los votos para el archivamiento, sorpresivamente, el mismo miércoles, Rosa Bartra anunció que el predictamen se debatiría al día siguiente, jueves, en la Comisión de Constitución (https://bit.ly/2l1Iz6G). El apuro de Bartra se tornó desesperación cuando recién llegado Vizcarra de EEUU convocó para el jueves temprano una reunión de urgencia del Consejo de Ministros (https://bit.ly/2ogeTUE).

Entonces, Bartra y compañía decidieron no esperar el fallo del 11 de octubre de la Comisión de Venecia (que ellos mismos invitaron el lunes y martes) y aprobar el archivamiento ese jueves antes de que saliera alguna sorpresiva medida del Consejo de Ministros. Tal fue la desesperación que Bartra anunció en la comisión esa mañana que cada grupo de trabajo tendría apenas 5 minutos para exponer y debatir (https://bit.ly/2og8gSd). A Alberto de Belaunde le dio solo dos minutos y medio “por ser accesitario” ( https://bit.ly/2okjJQW). Ante estos atropellos, los congresistas de Nuevo Perú, Bancada Liberal y Frente Amplio decidieron retirarse de esa pantomima de debate (https://bit.ly/2nBfgJc). La ironía de las gestiones de Del Solar es que fueron tomadas - por los ladrones que creen que todos son de su condición - como dilaciones para encajar un golpe. La misma Luz Salgado criticó así a los parlamentarios que se retiraron de la comisión, “esta (es una) maniobra dilatoria”, dijo (https://bit.ly/2mZDVqG).

La ironía es que las conversaciones bienintencionadas para evitar el archivo fueron lo que lo aceleraron. Quebrar el voto del archivo mediante un diálogo paralelo es una estrategia política estándar, pero lo que no ha querido entender hasta ahora Del Solar es que no se pueden aplicar estrategias de política estándar con gentes cuya agenda primaria no es política sino criminal, y que instrumentalizan lo político para lo criminal. Del miércoles 2 al viernes 4 de octubre llega la información de codinomes (https://bit.ly/2lZXCOK) y estos interlocutores congresales se están jugando la cárcel. Seguir apostando por una conversación política con gente prontuariada o prontuariada-to-be, es inútil y peligroso. No es una conversación política estándar, los códigos son otros, es la criminalización de la política. Del Solar falló al no escuchar a quienes conociendo al enemigo (el fujiaprismo) saben y (no) se cansan de decir que son gente sin palabra, sin moral y sin escrúpulos.

Tras el fracaso de Del Solar, Vizcarra ha tenido que hacer cuestión de confianza casi por obligación; pero las negociaciones de Del Solar en la que ofrecían a los congresistas postular en las nuevas elecciones, han indignado al pueblo, así como (Vizcarra) haberlo llamado extremista por exigir el cierre del antro congresal. Sin embargo, el pueblo tiene claro que entre Vizcarra y los delincuentes el apoyo sigue siendo a Vizcarra. El asunto del lunes es qué llegará primero: ¿la aprobación del TC ad-hoc a la agenda criminal https://bit.ly/2mBsZjb y la vacancia? ¿ O la cuestión de confianza, salvación del TC o cierre del Congreso? Los codinomes necesitan asegurar su inmunidad antes del miércoles. La crisis continúa.


https://www.leerydifundir.com/2019/10/la-crisis-codinome/