12 de mayo de 2025

Perú: Monopolio cervecero

Pedro Francke

El margen neto de Backus el último quinquenio ha sido en promedio de 30%

En el Perú hay hace muchos años un fuerte monopolio de la cerveza, la bebida más popular, indispensable con el ceviche y en cualquier fiesta. Como monopolio abusa de sus consumidores y el neoliberalismo reinante no hace nada para defendernos. Veamos los datos.

La “Unión de Cervecerías Peruanas Backus y Johnston S.A.A.” controla un 95 por ciento del mercado de cervezas. El restante son Heineken y unas pequeñas cervecerías artesanales, que no alcanzan a hacerle competencia. Backus llegó a esta posición monopólica no porque fuera mucho más eficiente que las otras sino porque fue comprando las otras empresas que le hacían la competencia. En 1994 adquirió la empresa que fabricaba la Pilsen, en 1996 la Pilsen Trujillo y en el 2000 las cervezas Cusqueña y Arequipeña. Hoy, aunque ustedes vean distintas marcas en los anaqueles de un supermercado, todas son de Backus: Cristal, Pilsen, Pilsen Trujillo, Cusqueña en todas sus presentaciones, Arequipeña, Golden, Polar, ICE, San Juan, y también una serie de marcas que suenan como extranjeras: Corona, Budweiser, Stella Artois y Brahma.

¿Cómo mantiene su monopolio Backus? Tienen plantas grandes de muy alto costo y que demandan grandes inversiones, fuera del alcance de la mayoría de los grupos económicos nacionales. Backus tiene además un gran aparato logístico de almacenamiento y distribución con cientos de miles de contratos con bodegas, licorerías, comercios minoristas, las que han sido fidelizadas por diversos medios, lo que le da un enorme poder de mercado. Además, existe un fuerte condicionamiento de los consumidores que solemos comprar lo que acostumbramos, de tal manera que colocar una nueva marca en el mercado es sumamente difícil. Para reforzar este poder sobre los consumidores es que Backus usa varias marcas regionales como Arequipeña. Trujillo y San Juan (hecha en Pucallpa y orientada a la selva). Por si esto fuera poco, cuando ya controlaban el 98 por ciento del mercado empezaron a surgir algunas cervecerías artesanales, frente a lo cual compraron a una de las más destacadas, Barbarian, para eliminar cualquier posibilidad de competencia.

Además, la cerveza es un producto que no tiene competencia por importaciones de otros países. Casi no se importan cervezas en ninguna parte del mundo porque el costo de transportarlas es muy alto en relación a su precio. Hay por eso una “barrera natural” a la competencia internacional. Si ven marcas de cervezas que suenan a extranjeras no se engañen ya que su producción es de Backus. Pero ojo, aunque las plantas de producción están en suelo peruano, hace años que la empresa Backus es propiedad de transnacionales, que se la han pasado de mano en mano. El 2002 fue comprada por el grupo colombiano Bavaria, pero el 2005 una transnacional más grande, SAB Miller, compró Bavaria y el 2016 ABInBev compró SABMiller, cual peces más grandes comiéndose al chico en un proceso de monopolización de escala mundial.

¿De qué tamaño es el negocio? Las utilidades o ganancias de Backus el 2024 ascendieron a más de 1,200 millones de soles anuales, sobre unas ventas que superan los 7,500 millones de soles. Las cantidades son enormes, lo que no es difícil de entender: los peruanos somos “cheleros”. Esos 1,200 millones de soles de ganancias es igual a lo que percibieron más de cien mil trabajadores bajo sueldo mínimo, es decir, una sola empresa gana más que dos estadios nacionales llenos de peruanos trabajando todo el año.

Esto se expresa en los indicadores del margen neto, que muestra cuánto gana la empresa luego de pagar intereses, amortizar sus inversiones (recuperar el capital invertido) y pagar impuestos, es decir, cuánto se llevan de utilidades los dueños de la empresa expresado como proporción de sus ventas. El margen neto de Backus el último quinquenio ha sido en promedio de 30%. La misma transnacional ABInBev en el mercado brasileño tiene un margen neto de 20%. En otras palabras, si todas las cervezas y productos de Backus bajaran de precio 10%, dejando de sacarles a los peruanos 750 millones de soles, aún tendrían un margen de ganancia similar al que la misma empresa obtiene en Brasil. Es una comparación benigna para Backus: en Chile la cervecera líder se llama CCU y su margen neto promedio del quinquenio ha sido de 5,8%, mientras que Heineken a nivel mundial tiene un margen neto de 8%.

Una medida más precisa para saber si una empresa tiene utilidades exageradas, propias de un monopolio abusivo, es analizando cuánto son sus ganancias en relación al capital invertido. Este indicador se conoce en el medio económico-financiero como ROE, siglas de “Return on Equity”. Una tesis de maestría de finanzas presentada por Omar Zegarra nos da los datos al respecto. A nivel internacional, los dueños de los capitales consideran a cualquier empresa con una rentabilidad mayor al 10% anual como bien atractiva. Entre 2014 y 2018, en promedio, los accionistas dueños de Backus ganaron 62% de tasa anual, frente a 14% de Heineken y 5% de Carlsberg, dos cerveceras de talla mundial. Es decir, Backus gana unas seis veces más que otras grandes empresas cerveceras del mundo. De estas altas ganancias, Backus no ha reinvertido ni la quinta parte, porque la parte del león de las utilidades se la llevan a sus bolsillos los accionistas, principalmente extranjeros.

Backus obtiene ganancias extraordinarias en Perú, mucho más allá de lo que puede esperar una empresa capitalista en competencia. Es un monopolio que abusa de nosotros los consumidores. Un gobierno que piense en el interés público debiera parar esos abusos y defender a los peruanos que hoy son esquilmados en cientos de millones de soles por una gran transnacional que se lleva nuestro dinero al exterior sin mayor reinversión en nuestro territorio.

Fuente: Hildebrandt en sus trece, Ed 732 año 16, del 09/05/2025

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