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4 de enero de 2024

Perú: De la República Liberal a la República mafiosa

Sinesio López

"Hoy nos gobierna una coalición de mafias corruptas y autoritarias que han convertido a la República Liberal en una República mafiosa".

Con la conmemoración de la victoria de Ayacucho en 1824, culmina el bicentenario de la independencia del Perú. Sus grandes protagonistas nos dejaron importantes legados (un Estado independiente, la República Liberal como forma de Estado y la primera generación de pensadores republicanos liberales), pero también produjeron secuelas repudiables (el caudillismo militar que, con golpes y contragolpes, produjo 53 gobiernos, 10 congresos y 7 constituciones entren 1821 y 1845, y la continuidad del tributo indígena, de la burocracia colonial y de la estructura económico-social feudal-colonial).  

La segunda generación de republicanos y las nuevas élites liberales fracasaron en la construcción de un Estado liberal porque, a diferencia de Chile, no pudieron superar las relaciones de servidumbre ni la fragmentación de las élites (Kurtz) y no construyeron el Estado con funcionarios capaces, como México y Chile, sino que se apoyaron en el gamonalismo (Soifer). Sin un Estado en forma, sin un ejército profesional y sin una nación constituida, fuimos a la guerra con Chile por irresponsabilidad de la élite dominante y gobernante.

Con la revolución conservadora de 1895, las élites económicas y políticas organizaron la República Aristocrática (RA), constituida por una economía primario-exportadora y de enclaves y por la formación del Estado oligárquico que excluyó a las clases populares de la política, configurando una típica oligarquía competitiva (Dahl).

Con el triunfo electoral de Leguía en 1919, la RA entró en crisis y se abrieron tres rutas en una sociedad moderna: la burguesa de Leguía, la nacional popular de Haya y la del socialismo indoamericano de Mariátegui. La crisis de la RA se agravó con el crack del 29 y la recesión del 30. Cayó Leguía, ocurrieron golpes y contragolpes y en 1931 se convocó a elecciones, triunfó Sánchez Cerro, el APRA pasó a una oposición beligerante (la insurrección de Trujillo en 1932) y las FFAA se transformaron en guardianes de la oligarquía hasta 1956.

En los 50, un masivo movimiento rural y urbano democratizador desbordó y agotó al Estado oligárquico, reordenó la escena política y el Ejército se transformó en fuerza antioligárquica con el golpe de 1962. La superconvivencia de AP, PPC, APRA y la oligarquía impulsó a los sectores radicales del Ejército a tomar el poder en 1968 y realizar la Revolución Militar. El Perú de 1980 tuvo por primera vez una democracia electoral que dio origen a un fallido neoliberalismo temprano y a un populismo tardío que coexistieron con el terrorismo y generaron la crisis de los partidos y el ingreso de los outsiders (Belmont, Fujimori).

Luego del shock en 1990, Fujimori dio un autogolpe en 1992 y desbordó en corrupción; con su fuga vino un gobierno de transición y una democracia sin partidos que han sido reemplazados por pequeñas empresas políticas privadas, hoy convertidas en mafias con poder en el Congreso, someten al Ejecutivo, controlan el TC, la Defensoría y preparan el asalto al Poder Judicial. Hoy nos gobierna una coalición de mafias corruptas y autoritarias que han convertido a la República Liberal en una República mafiosa. Triste destino.

https://larepublica.pe/opinion/2024/01/04/de-la-republica-liberal-a-la-republica-mafiosa-por-sinesio-lopez-201006

13 de septiembre de 2023

Preparan desde ya el eventual retorno de Trump a la Casa Blanca

Mirko C. Trudeau

El gobierno de Biden confronta huelgas generalizadas de costa a costa por compensaciones justas. Es un momento sin precedentes en la historia del movimiento obrero estadounidense moderno, con paros desde maquinistas hasta estrellas de cine.

A más de un año de la elecciones de 2024, una constelación de organizaciones conservadoras estadounidenses están preparando activamente un eventual retorno de Donald Trump a la Casa Blanca, reclutando a miles de estadounidenses para dirigirlos a Washington en una misión para desmantelar el gobierno federal y reemplazarlo con una visión más afín a sus creencias y necesidades.

Liderados por el antiguo think tank Heritage Foundation y abastecido por los funcionarios de la administración trumpista, el esfuerzo de largo alcance es una  especie de gobierno en las sombras a la espera del retorno de Trump, o de algún candidato afín a sus ideas y pueda vencer al presidente Joe Biden el año próximo.

Trump es aspirante a la nominación por el Partido Republicano, un partido con divisiones internas y que carga a cuesta el resultado de las elecciones de medio término, el cual no fue como lo esperaban.

El premio Nobel de Economía, el estadounidense Joseph Stiglitz, señala que en EE.UU. los muy ricos tienen herramientas para moldear el pensamiento en los niveles nacional e internacional, a veces con mentiras lisas y llanas (¡Nos robaron la elección! ¡Las máquinas de votación estaban amañadas!; una falsedad que le costó a Fox News 787 millones de dólares).

Añade que uno de los resultados ha sido una polarización cada vez más profunda, que obstaculiza el funcionamiento de la democracia en Estados Unidos con sistemas de escrutinio uninominal por mayoría simple (donde el ganador se lleva todo).

Cuando Trump fue electo (2016) con una minoría del voto popular, la política estadounidense, que en otros tiempos alentaba a resolver los problemas con la búsqueda de acuerdos, ya se había convertido en una competencia desvergonzada por el poder, un torneo de lucha libre donde al menos uno de los lados parece creer que no tiene que haber reglas.

Stiglitz afirma que el aumento de la desigualdad es un problema derivado del capitalismo neoliberal moderno, al que también se le pueden hallar muchos vínculos con la erosión de la democracia. “La desigualdad económica tiene como resultado inevitable la desigualdad política. En EE.UU., donde las donaciones a partidos en las elecciones no están sujetas a casi ningún control, el principio de una persona, un voto, se ha transformado en un dólar, un voto”, afirma.

En un contexto de polarización tan excesiva, puede parecer que hay demasiado en juego como para buscar puntos de acuerdo: quienes tienen el poder usan todos los medios a su disposición para conservarlo, como han hecho los republicanos mediante la manipulación del trazado de distritos electorales y medidas para suprimir la participación de votantes.

A fines de agosto Trump publicó en la plataforma X (ex-Twitter) por primera vez desde enero de 2021 -cuando fue suspendido por glorificar la violencia tras el atentado del 6 de enero de 2021 en el Capitolio- una foto suya de recluso tras su entrega en Georgia por más de una docena de cargos derivados de sus esfuerzos por revertir los resultados de las elecciones de 2020 en ese país.

Con el Proyecto 2005, un libro de unas mil páginas y un “ejército” de estadounidenses, la idea es contar con la infraestructura civil en movimiento desde el primer día, para comandar, remodelar y eliminar lo que los republicanos ridiculizan como “el estado profundo” burocrático, en parte despidiendo a unos 50 mil funcionarios públicos.

“Necesitamos inundar la zona con conservadores”, señaló Paul Dans, director del proyecto de Transición Presidencial 2025 y un antiguo funcionario de la administración Trump, quien habla de un histórico florecer sobre el compromiso.

Mientras, Biden sufre huelgas generalizadas

Mientras el presidente Joe Biden habló de empleos bien remunerados durante su visita a Filadelfia por el Día del Trabajo, Estados Unidos vive hoy huelgas generalizadas de costa a costa por compensaciones justas, en un momento sin precedentes en la historia del movimiento obrero estadounidense moderno, con paros desde maquinistas hasta estrellas de cine.

Más de 170 mil profesionales de los medios y escritores están en huelga exigiendo una compensación justa a la Alianza de Productores de Cine y Televisión, y por otro lado 146 mil trabajadores representados por el United Auto Workers (UAW) están listos para declararse en paro el 15 de septiembre, si los tres grandes fabricantes de automóviles (Ford, General Motors y Stellantis) no logran mejorar las condiciones laborales ni la remuneración.

Según encuestas de Gallup, el apoyo público a los sindicatos está en su nivel más alto en casi 60 años. Una huelga del UAW aumentaría el número de trabajadores en huelga en este país al nivel más alto desde 1983, comentó un artículo publicado en el sitio digital Common Dreams, lo que indica un cambio social significativo y un despertar a la realidad de las condiciones laborales en una economía del siglo XXI que a menudo prioriza las ganancias sobre las personas.

Mirko C. Trudeau. Economista, politólogo y analista estadounidense, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)

https://estrategia.la/2023/09/06/preparan-desde-ya-el-eventual-retorno-de-trump-a-la-casa-blanca/