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10 de agosto de 2021

Perú: “Pida quien pida algo que se salga de los límites, no será recogido”

Pedro Francke  (Entrevista de Fernando Vivas e Israel Lozano)

Nuestro primer ministro de Economía abiertamente izquierdista aparece, sin embargo, como el moderado del Gabinete. Y como el optimista, pues confía en que Guido Bellido y sus colegas no lo harán descuadrar sus metas más bien conservadoras. Ha prometido continuar con lo mejor de la gestión de Waldo Mendoza, aunque está convocando a nuevos cuadros. Primero tiene que contarnos por qué juró un día después.

—¿Qué pasó el día que usted demoró en jurar? ¿Qué conversó en la madrugada con el presidente que determinó que por fin jurara?

Lo que es público es que hacía falta tener un acuerdo claro con el primer ministro [Guido Bellido] sobre las políticas que había que implementar, que son las del Plan Bicentenario y tuvimos ese diálogo y logramos estar en perfecta sintonía.

—Imagino que usted había identificado que Bellido era uno de sus críticos en Perú Libre y temía que malograra su trabajo. ¿Le planteó condiciones al presidente?

La condición esencial es esta: la política económica del ministro de Economía tiene que estar alineada con la del primer ministro igual que con la del presidente, y hace falta un diálogo para poder precisar los detalles de ese alineamiento. Eso es todo.

—¿Y uno de esos detalles es que el partido y los otros ministros no le hagan pedidos que descuadren su trabajo?

Creo que los ministros y los partidos pueden hacer los pedidos que correspondan, pero la política económica es la política económica y tiene unos límites muy claros, y pida quien pida algo que se salga de los límites no será recogido.

—¿Su partido Nuevo Perú lo respaldó en su decisión de no jurar y medió para que volviera y lo hiciera?

Mi participación en el Gobierno tiene su origen en un pacto entre Nuevo Perú, Verónika Mendoza y Pedro Castillo, y a partir de allí es que hemos construido una propuesta común de gobierno que es el Plan Bicentenario y esa orientación es la que está asumida en el Gobierno y que expresamente el premier Bellido ha declarado.

—¿Le dijo a su partido que no iba a jurar y que quería conversar con el presidente?

Yo les dije que tenía que estar perfectamente clara la explicación de la política económica y un diálogo mayor para poder asegurar eso.

—Al revés, así como usted le planteó al presidente garantías para su trabajo, ¿él le planteó alguna prioridad?

En ese momento no, pero el presidente ya había hecho su mensaje del 28 de julio en el que puedo decir que yo participé en varias de las ideas centrales en la parte económica y me parecía que no había nada que discutir. Yo lo sentí y me parece que él sintió que no había nada que discutir al respecto.

—¿Se ha planteado cierta metodología para responder a los pedidos que vengan del partido y de los otros ministros?

Creo que hay dos cosas. Primero, los lineamientos de política económica son los establecidos, con límites determinados y dentro de esa orientación es que debemos coordinar con todos los sectores y concertar con los distintos partidos políticos, gremios, grupos sociales. De hecho, la próxima semana comenzamos una ronda intensa de diálogo con los distintos gremios empresariales para presentarles lo que hemos avanzado y vamos a dialogar con distintas bancadas porque lo que se necesita es una amplia concertación.

—Hay ministerios que hacen designaciones fruto del copamiento partidario y ello puede distorsionar las políticas de Estado. ¿Le preocupa eso?

En el MEF las designaciones son todas con el mayor perfil profesional y pensando en las capacidades técnicas que se necesitan para dirigir la política económica del país de manera correcta, como consideramos que debe ser. El MEF se relaciona con distintos sectores y en esas relaciones mantendremos las mismas orientaciones.

—¿Han visto la conveniencia de pedir facultades legislativas sobre alguna área específica?

Bueno, ha habido muchas veces en las que los gobiernos han pedido facultades en temas tributarios, por ejemplo; pero eso es algo que no hemos analizado en el Gobierno.

—Dada la importancia que ha cobrado Julio Velarde [presidente del BCR] para el país y para usted, llamó la atención ver un video del 2016 en el que lo califica de ‘desastroso’. ¿Ha visto el video y recuerda el contexto?

La verdad que no, ha pasado tiempo y lo primero que tengo que decir es que la gestión de Julio Velarde ha sido particularmente destacada el año pasado. Creo que en general uno tiende a revisar sus opiniones y una cosa es en el cargo y otra cosa es como opinador. Creo que el rol que ha tenido Julio Velarde en general, y en particular el año pasado frente a una situación de crisis sumamente aguda, ha sido muy valioso para el Perú. Honestamente, como he dicho reiteradas veces, como ha dicho el presidente Castillo, quisiéramos que se quede en el cargo y estamos trabajando en esa dirección. Merece un reconocimiento especial.

—¿Impactaría mucho que no se quede?

Él mismo ha dicho que está valorando positivamente. Hoy mismo [viernes] me he reunido con él porque necesitamos una coordinación entre todos los sectores. Antes de ayer me reuní con la superintendenta de banca y seguros [Socorro Heysen], que ha aceptado quedarse unos meses en el cargo. Estamos trabajando de manera coordinada.

—Se estima que los ofrecimientos en el mensaje del 28 de julio llegan a casi dos puntos del PBI. ¿Coincide con sus estimados? ¿Las cuentas fiscales dan para financiarlos?

Ahorita no tengo la suma, pero no todo se carga este año. El ministro Waldo Mendoza dejó el Informe de Actualización de Proyecciones Macroeconómicas, que es la última versión del MEF sobre las proyecciones. Estamos en condiciones de afirmar que el déficit fiscal estará por debajo de lo proyectado [5,4% del PBI]. Tenemos una ventaja: los ingresos tributarios vienen recuperándose rápidamente. Hemos tenido un pago adicional que no estaba programado, de una deuda fiscal.

—¿Se refiere al pago de Buenaventura?

El pago de más de S/2.000 millones de Buenaventura a la Sunat, que son ingresos fiscales.

—¿Qué medidas se van a ejecutar para disminuir las controversias tributarias que hoy son frecuentes?

Hay un par de temas. Uno es fortalecer el Tribunal Fiscal, esa es una de las tareas que haremos las próximas semanas en varios aspectos. Es como la primera línea de este proceso. Lo segundo es que hay algunos avances con la Corte Suprema respecto a poder tratar de mejor manera en el Poder Judicial estos casos y esperamos poder profundizar esa tarea.

—¿Cuál es una meta de generación de empleo que aspira en el corto plazo?

El tema del empleo me parece la gran prioridad del Gobierno en materia económica. Nuestra meta que planteamos es crear 1 millón de empleos en el primer año. Estamos ahorita afinando los cálculos. En realidad, esto tiene que ver con el crecimiento económico y la posibilidad de una tercera ola. Hoy recibimos a los representantes del Minsa para discutir el tema de recursos adicionales presupuestales para la vacunación. Es casi el único sector al cual no le discutimos mucho.

—¿A quién le discutiría más?

No sé a quién más, ¡a todos! En todos los casos hay que ser cuidadosos con el gasto porque las demandas adicionales para el presupuesto del próximo año son S/78 mil millones. Lo cual es normal, pasa todos los años.

—Nuestra preocupación es que los ministerios de Agricultura, de Transportes y de Vivienda, que tienen una gran ejecución descentralizada, no tengan los principios de profesionalización que usted promete en este ministerio. No estamos viendo que ello suceda.

Bueno, lo que le compete ahí al MEF es reforzar la coordinación con todos los sectores. Promover las inversiones que tenemos pendientes, sobre todo las principales. Y tratar de trabajar a favor de que, efectivamente, se cumpla ese profesionalismo en el sector público.

—¿Y puede predominar ese profesionalismo con propuestas como reducir el sueldo a profesionales del sector público?

Es posible para los ministros que tienen este gran rol de representación además del de gestión. Yo, por lo menos, sí tengo una disposición de bajarme el sueldo a la mitad. Pero sí creo que en toda la capa de altos profesionales del sector público, de profesionales que pueden obtener un trabajo privado igualmente pagado, debemos mantener los buenos sueldos para que esos buenos profesionales estén en el Estado. Ahora, añadiría esto: una gran reforma que hay que hacer es la de instalar con más fuerza la meritocracia.

—El presidente Castillo prometió pensiones dignas y universales. ¿Se puede cumplir con ello en un mediano plazo?

La verdad es que no hemos revisado este tema como las prioridades de los primeros días. Honestamente no es un tema que hemos analizado.

—¿Lo harán?

Desde luego, es un tema importante. Es un tema que tenemos que trabajar. Con tantos temas que tenemos en estos cinco días, la verdad es que el tema de la reforma con una mirada de largo plazo es algo que no hemos analizado por el momento.

— Usted comentó que iba a tener medidas para atender o generar impacto positivo frente a este escenario de alza. ¿Nos puede adelantar algo de lo que están trabajando?

El alza de precios sí nos preocupa. El precio del maíz a nivel internacional se ha duplicado, el precio de la soya que es la base del aceite ha aumentado 67%, el precio del petróleo aumentó 78%. Es absolutamente inusual un aumento de precios de estos commodities de tal magnitud en un periodo tan corto. El alza es fortísima. Está clarísimo, por lo que pasa a nivel mundial y lo que pasa en el Perú, que el problema principal en el alza de precios es un cambio en el mercado internacional. Tanto es así que la inflación en Estados Unidos ha subido. Hoy está en 5,4%. Nosotros estamos bastante más abajo que eso. Es un efecto internacional.

— También con un sesgo nacional.

Mira, no exactamente. Hasta donde tenemos los datos, si comparas la inflación con lo que sucede en Chile, en Brasil. Efectivamente Perú ha subido, pero estamos en una de las inflaciones más bajas en América Latina. En Chile, que siempre ha tenido inflaciones muy bajas, ha subido a la misma tasa que Perú. Es un fenómeno internacional y, en una economía de mercado como la que tenemos, uno puede tomar medidas de gobierno para paliar la situación... No sé si es imposible, pero prácticamente es imposible de tener. Implicaría políticas que no estamos dispuestos a llevar a cabo. Estamos en un contexto de libertad de precios. ¿Qué vamos a hacer? ¿Controlar los precios del pollo, del pan o del aceite? De ninguna manera. Ahora, sí estamos preparando una medida. No estoy en condiciones de anunciar qué tipo de medida sería. Tendrá que ser aprobada por el Consejo de Ministros.

—¿No le preocupan las voces que llaman a la cancelación de Tía María y que ello retraiga la inversión?

La verdad que no, porque yo creo que nosotros queremos promover la inversión privada; pero hay temas en los que hay que estar seguros de que haya rentabilidad social. Mucho más interesante me parece Mina Justa, Quellaveco y otros proyectos. Por ejemplo, me parece más importante que salga Yanacocha Sulfuros.

—¿Qué deberíamos entender por proyectos con rentabilidad social? El aporte de la minería al desarrollo y al fisco ya existe.

Sí, efectivamente. Pero también hay que tener en cuenta en primer lugar los temas ambientales y las comunidades cercanas. Muchas veces se sienten dejadas de lado o no adecuadamente tratadas cuando hay grandes proyectos mineros. Pero a eso se está avocando el ministro de Energía y Minas.

—El MEF tiene una proyección de crecimiento del PBI de 10% para este año, el mercado espera algo más cercano a 9%. ¿Veremos una revisión?

Lo que nosotros estamos viendo es que la inversión privada ha ido evolucionando de una manera favorable. También hay diversos proyectos de inversión pública privada que están avanzando muy bien. El muelle de Chancay, la línea 2 del metro, el aeropuerto Jorge Chávez, el puerto de Salaverry. Entiendo que hay nerviosismo, pero hay una serie de proyectos de inversión que avanzan a buen ritmo. Estamos por ajustar las proyecciones pero, en principio, creemos que tendremos un buen crecimiento este año.

—¿Ha conversado con el primer ministro sobre priorizar algunos proyectos?

Te puedo comentar que fuimos al primer Consejo de Ministros y yo llegué con una carpetita que produce el MEF diciendo “estos son los proyectos que están en tu área, esto es lo avanzado, estas son las luces amarillas, estas son las luces rojas”. Lo que quiero decir es que desde el primer día estamos dando seguimiento a la inversión pública, pero también de inversión público-privada sectorial para ver cuáles son los problemas que deben resolverse para avanzar con la mayor rapidez posible.

9 de agosto de 2021

Perú: Un gobierno indigenista y popular

César Zelada

Y por fin, después de tanta presión de la derecha cavernaria, el gabinete fue juramentado. Y hubo más de una sorpresa. En primer lugar, está la designación del ingeniero Guido Bellido en el cargo de premier. Bellido es del círculo de confianza de Vladimir Cerrón. El resto de ministros, con excepción de los de Producción, Cultura, Justicia, Economía y Mujer, responderían a Perú Libre (PL).

Esto implicaría que la posición partidaria perulibrista se habría impuesto en el nuevo gabinete sin permitir desvíos a lo Humala (un giro a la centroderecha). Lo que a su vez expresaría que el nuevo gobierno apuntaría a “pechar” a la derecha a la vez que el nombramiento del moderado Pedro Francke en el Ministerio de Economía, manifestaría un ánimo concertador con “el mercado”.

Y no es para menos. Una vez conocida la designación de Bellido, la gran prensa y los opinologos vinculados al establishment (de derecha y de centro como RMP, Rodrich o Tafur), comenzaron una guerra sin cuartel acusando de “terruco” al estrenado presidente del Consejo de Ministros por estar enjuiciado por “apología al terrorismo”, por haber declarado éste en una radio de su localidad (Cusco), “que la ex lideresa filo senderista Edith Lagos también era peruana y que Sendero cometió errores”. Y a pesar que Bellido deslindó de las acciones terroristas, pues, la derecha sigue con el “terruqueo”. Esta cuestión respondería al discurso de Castillo enfatizando que hay empresarios (en alusión al grupo Graña y Montero cuyo directivo José Graña Miroquesada es también accionista del grupo fáctico de prensa que dirige El Comercio y el 85% de los medios de comunicación).

La asunción al poder de Bellido se da en un marco donde la lista congresal de PL fue marginada (a través de una leguleyada señalando que el aliado Partido Morado no era una bancada), por los partidos de derecha del Congreso (en la competencia por la Mesa Directiva), del maltrato al presidente neoliberal Sagasti quien fue rechazado cuando marchó al Congreso para entregar la banda presidencial a la presidenta del Congreso, María del Carmen Alva, de la renuncia del ex jefe de las FF.AA., César Astudillo, de una fuga de capitales de cerca de $20,000 millones y de un paro indefinido de las comunidades andinas contra la transnacional china Las Bambas en el Cusco.

La mayoría de ministros no tiene experiencia en gestión pública, pero son de origen o descendientes de familias campesinas (el 70,6% de la composición del gabinete es de gente provinciana según Ojo público, 30/07), y responderían a una militancia izquierdista orgánica que Cerrón necesita para afianzar su liderazgo y enfrentar la arremetida de la derecha golpista que continúa con su campaña macartista y de “terruqueo”.

Por su lado, la designación del catedrático sanmarquino y ex guerrillero Héctor Bejar en la cartera de Relaciones Exteriores, implicaría el peso de Cuba, Evo Morales y del Foro de Sau Paulo en el nuevo gobierno. Cuando se dieron las protestas sociales en Cuba, el presidente Castillo se pronunció contra el bloqueo norteamericano.

Por el lado sindical, más allá del nombramiento de Iver Maraví como Ministro de Trabajo (respondiendo a la cuota sindical del magisterio, base social del presidente Castillo), no habría mayor representación del movimiento de los trabajadores sindicalizados. Esta cuestión le ha granjeado a Castillo las protestas de la izquierda tradicional de la CGTP, que en el gobierno del felón Ollanta Humala, controló la cartera en cuestión. “Él gobierna para un país no para un partido político”, declaró José Luis Chapa, secretario general de la Federación Departamental de Trabajadores de Arequipa -FDTA- (LR, 31/07). “La unidad que necesitamos ahora, no se logrará con Bellido”, dijo Germán Santoyo, secretario de la Federación Departamental de Trabajadores del Cusco (FDTC).

Así las cosas, estaríamos frente a un gobierno indigenista y popular, con un fuerte componente cultural simbólico, que apuntaría a desarrollarse, por un lado, como un árbitro (bonapartista), en la crisis nacional (entre las clases sociales en contienda), y por otro, con una política neodesarrollista que tiene a la Asamblea Constituyente Plurinacional (ACP), como estrategia que cuestiona la dominación colonial imperialista y que plantea nuevas reglas de juego y de industrialización. Esto con el fin de obtener mayores réditos económicos de nuevos impuestos al poder minero/transnacional y así poder desenvolver su política social.

Es así como la estrategia operativa política de PL apuntaría a polarizar y movilizar a los pueblos originarios provincianos contra el Congreso de la República para conquistar la ACP, el mismo que está ubicado en la capital de la República: Lima, que a diferencia de La Paz (capital donde Evo Morales tenía hegemonía política), está bajo la hegemonía de la derecha, y donde la estructura partidaria de masas de PL está todavía en desarrollo.

Finalmente, la ACP, pone en cuestión el poder político de los partidos tradicionales, que se ven en el espejo de sus pares latinoamericanos: Barridos del mapa político por el movimiento bolivariano. Y es por eso que no tienen más remedio que apelar a las conspiraciones golpistas (y el terruqueo), donde la negación de la confianza a dos gabinetes ministeriales podría implicar la disolución del Parlamento, nuevas elecciones y una mayoría parlamentaria más holgada para Castillo, y, por lo tanto, la convocatoria a la ACP o en su defecto la vacancia presidencial, lo que podría detonar una rebelión popular espectacular y más potente que el estallido social que derrocó a Vizcarra, Araoz y Merino.

César Zelada. Director de la revista La Abeja obrera (teoría, debate y organización).