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27 de agosto de 2025

Perú: Gusano converso

 Caretas 15b - Autor Robtoz.png

Paco Moreno

Se solidarizaba con la viuda del periodista Hugo Bustíos y ahora le abre las rejas a Daniel Urresti

Entre los conversos más visibles, Fernando Rospigliosi no llega a ser Eudocio Ravines por falta de talento; no llega tampoco a ser Pablo Macera por falta de estudios; pero es, sin duda, el converso más notable entre los gusanos.

“Gusano” es su apelativo exacto desde los años setenta del siglo pasado, cuando estudiaba Sociología en la Universidad Católica, época en la que comenzó a reptar en los pasillos de la política buscando siempre el beneficio personal y el acomodo.

Rospigliosi comenzó en el partido Vanguardia Revolucionaria, de Javier Diez Canseco, donde actuaba como un izquierdista impetuoso, disciplinado y terminó como el punta de lanza de malos militares y policías que actuaron en los gobiernos de Belaunde, García, Fujimori y Boluarte.

Es posible que por falta de propuestas lucrativas no se haya unido a esa aplanadora que dirigían los siameses políticos Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos. Por esto, Rospigliosi estuvo en la oposición contra la dictadura, y muchos lo consideraban un alfil importante a favor de la democracia.

Allí están sus elogios al general Rodolfo Robles Espinoza, quien no quiso beneficiarse de la ley de amnistía que ideó Montesinos y el Congreso aprobó la madrugada del 14 de junio de 1995. Están los videos donde califica de mentiroso a su hoy compadre Jorge Montoya porque este negaba que hubiese firmado la famosa acta de sujeción de Montesinos. Cuenta también su encendido elogio a la lucha contra la impunidad en la presentación del libro El crimen de La Cantuta, de Efraín Rúa, en 1996.

Podemos citar sus artículos en el semanario “Amauta”, dirigido por Óscar Dancourt, y en “Caretas”; también, sus opiniones en foros, conferencias y discusiones, sus libros publicados, y llegaremos a la conclusión de que fue un antifujimorista muy activo, y esto confirma que ahora es un verdadero Gusano converso. Sin embargo, él dice que no lo es y se enoja, y alza voz cuando los periodistas le recuerdan su pasado.

Tal vez no le guste que le digan converso, quizá prefiera que lo llamen tránsfuga. Así lo calificó el escritor Gregorio Martínez en una columna de enero del 2004 publicada en “La República” en tiempos en que el Gusano gritaba: “Soy de derecha y qué”.

Gregorio Martínez escribió: “Para ser de derecha, señor ministro del Interior, se debe tener un pensamiento y una trayectoria semejantes a lo que caracteriza a Hernando de Soto. O ser un empresario conservador con ambiciones políticas. Pero Fernando Rospigliosi no es ni lo uno ni lo otro. Si su nombre tiene cierto relieve es porque escribió y opinó en lo que fue la izquierda peruana. Si no, dígame, dónde puedo leer su ideario derechista. Entonces, Fernando Rospigliosi es solo un tránsfuga”.

De la izquierda recia de Vanguardia Revolucionaria, Rospigliosi cruzó por los pasillos de los que luchaban contra la dictadura fujimorista hasta que llegó el momento de ofrecerle sus servicios a Alejandro Toledo. Llegó a ser ministro del Interior toledista y terminó censurado y repudiado. Después, buscó espacios sin suerte en ese sancochado político que encabezaba PPK.

Entonces llegó al remanente del fujimorismo sin Montesinos ni Alberto, y sorprendió con facilidad a los keikistas sin lecturas ni habilidades finas porque un gusano con dos ojos es el tiburón en la pecera de los tuertos naranjas. Rospigliosi empezó a hacer barbaridades. La ley de amnistía que saca de la cárcel a asesinos mayores de 70 años es evidencia de que se ha convertido en una bestia.

Rospigliosi alentó casi la misma norma montesinista de 1995 que él rechazaba con ímpetu. Rospigliosi se solidarizaba con la viuda del periodista Hugo Bustíos y ahora le abre las rejas a Daniel Urresti, condenado a 12 años de prisión por ser coautor del asesinato de Bustíos. El 25 de agosto Urresti cumplirá 70 años, y pronto llegarán a tener esa edad Jesús Sosa Saavedra, Carlos Pichilingue y Martin Rivas, integrantes del Destacamento Militar Colina.

Estos malos uniformados, como lo recordó el periodista César Hildebrandt, fueron denunciados originalmente por militares honestos agrupados en COMACA (Comandantes, Mayores y Capitanes del Ejército). En 1993, los militares con honor entregaron al entonces congresista Henry Pease documentación sobre las acciones perversas de los esbirros de Montesinos.

Decíamos que Rospigliosi no llega a ser un converso como Eudocio Ravines ni Pablo Macera, pero sí hay alguien parecido a él que se ha pasado al otro bando. Dina Boluarte es la conversa tipo Rospigliosi. Ella se ha cambiado de camiseta por relojes y viajes en el cofre, por sueldos aumentados y movidas para favorecer a sus familiares, por paseos alrededor del mundo avergonzándonos a todos, por el beneficio personal y el acomodo.

Rospigliosi y Boluarte son tal para cual. Trabajan para mantener contenta a Keiko Fujimori, carecen de principios y de sangre en la cara, se traicionan a sí mismos y cada vez son peores, son imanes del desprecio de gente que algún día les regaló un aplauso, y es posible que terminen en el ostracismo total cuando ya no sean útiles para el poder oscuro que maneja este país de infortunios.

Rospigliosi quiere ser senador para salvar su pellejo, y Dina Boluarte busca evitar la cárcel a toda costa. Si pudiera, Rospigliosi le diría a Boluarte: concéntrate en no caer presa, sigue golpeando a la Corte Interamericana de Derechos Humanos porque esto le conviene a Keiko, está bien que te aumentes el sueldo y que presiones para que el Reniec te suelte dinero porque necesitarás mucha plata para estar libre, buena jugada el regalo de autos de lujo para los policías de alto rango porque es una forma de comprar silencios en el proceso por las muertes, con la ley de la amnistía ganaste puntos con los militares, tranquila, yo te ayudaré porque estoy preparando otra ley para que no toquen a los policías y militares implicados en las muertes ocurridas en diciembre del 2022 y enero del 2023.

Fuente: Hildebrandt en sus trece, Ed 746 año 16, del 22/08/2025

https://www.hildebrandtensustrece.com/

24 de marzo de 2018

Kuczynski, indulto a Fujimori y Vizcarra

Paco Moreno

A estas alturas ya no queda duda que el indulto a Alberto Fujimori fue un acuerdo entre un presidente sin escrúpulos y un dictador y su hijo menor, que es capaz de comprar votos de congresistas.

No queda duda ya que el indulto ha sido otorgado por el renunciante mandatario a cambio de que congresistas, que piensan con el bolsillo, lo salvaran del primer intento de la vacancia.

Kuczynski creía que Alberto Fujimori, con la ayuda de Kenji, iba salvarlo con las mismas artes del nuevo intento de sacarlo del poder, pero los videos, auspiciados por Keiko, frenaron su iniciativa y precipitaron su salida tan esperada.

El escenario se muestra así: Tenemos a Fujimori libre. PPK está fuera de juego.

Si quisiera, Fujimori podría unir a sus hijos mañana mismo y estaríamos en el escenario soñado por Keiko cuando postuló a la presidencia de la República por primera vez con el objetivo de sacar a su padre.

Si estos tres personajes, tres familiares, llegaran a un entendimiento, el fujimorismo se robustecería, pero hay factores como Lava Jato y graves denuncias por lavado de activos que están en juego.

A Fujimori le interesa su libertad y que no se caiga el indulto ilegal; a Kenji, ahora, no se sabe qué le importa realmente y es posible que el asunto de su candidatura sea un juego más de su padre; a Keiko sí le interesa el poder real y la impunidad en el caso Odebrecht y Joaquín Ramírez.

No es fácil el camino de Martín Vizcarra ante este fujimorismo que si quisiera lo sacaría como a Kuczynski.

El problema del país es ese fujimorismo al que no le interesa el país, y Vizcarra, al menos frente a ese fujimorismo, tiene que hacer lo contrario a Kuczynski.

Si Vizcarra actúa como Kuczynski ante la voracidad de un sector mayoritario del fujimorismo le puede ir igual a cuando era ministro de Transportes.

Empieza bien. Ayer dijo: “Regreso al Perú para ponerme a disposición del país, respetando lo que manda la Constitución. El Perú Primero”.

Los traidores son los que se levantan los recursos en desmedro de los intereses nacionales.

27 de diciembre de 2017

El factor Odebrecht en el indulto

Paco Moreno

Sorprendió que PPK cumpliera el acuerdo con Kenji de soltar a Fujimori apenas a tres días de ser salvado de la vacancia impulsada por el fujiaprismo y otros.

¿PPK es torpe? ¿No tiene olfato político?

Nada de eso.

PPK es un hombre astuto que se ha hecho rico como lobista en todos los gobiernos y no tiene nada de tonto.

¿Entonces por qué soltó al condenado por crímenes de lesa humanidad mintiendo a muchos de los que confiaron en él y pidiendo fraguar la mayoría de los requisitos?

La razón es que PPK cambió rápido porque necesita impunidad en el caso Odebrecht.

Sabe que Marcelo Odebrecht, el 9 de noviembre en Curitiba, soltó información valiosa que lo compromete, aparte de que lo contrataron como consultor para curar heridas.

Uno de los fiscales le preguntó a Odebrecht en Curitiba: ¿Lo apoyaron (a PPK) en su campaña electoral en 2011? “Si ha estado en los primeros puestos, tengo la certeza que sí”, contestó Odebrecht.

Cómo, a quiénes, cuánto, dónde, se le habría dado el dinero para la campaña de PPK lo sabe Jorge Barata. Este hombre que ya soltó casi todo sobre Humala y Toledo hablará pronto en Brasil ante el fiscal José Domingo Pérez Gómez.

Su versión es clave y por eso PPK busca curarse en salud. PPK sabe que está perdido y el 24 de diciembre ha lanzado una movida temeraria.

El indulto no solo es el cumplimiento de su trato con Kenji. El indulto a Fujimori es una búsqueda de impunidad en el caso Odebrecht, un mensaje a Keiko y a sus aliados, a AG y a otros para frenar las investigaciones de la Fiscalía. Los socios del ayer se vuelven a unir.

Keiko será interrogada por el fiscal José Domingo Pérez Gómez este jueves y ella está dispuesta a unirse con gusto a PPK. Otra cosa es su pelea con su hermano por el liderazgo en el fujimorismo. También está dispuesto unirse a PPK el locuaz AG y otros.

Así entramos en un nuevo panorama con un PPK actuando con felonía en busca de impunidad y a la formación de una coalición democrática que busca justicia y que luchará contra la impunidad.

En este sentido van las marchas de protesta en todo el país y las renuncias de Roger Rodríguez Santander, director general de Derechos Humanos del Ministerio de Justicia, de los parlamentarios oficialistas Gino Costa, Alberto de Belaunde y Vicente Zeballos.

Los ciudadanos deben proteger a la Fiscalía de la Nación y a la labor que está realizando el fiscal Pérez Gómez, quien ahora será el punto de PPK, Keiko y AG. Se abre un panorama difícil para el país provocado por PPK.