Mostrando entradas con la etiqueta Extractivismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Extractivismo. Mostrar todas las entradas

16 de octubre de 2025

Perú: Están acabando con la democracia

Pedro Francke

"La política ha sido más bien mantener el statu quo favorable a los grupos de poder económico"

Dina Boluarte gobierna en un triunvirato con Keiko Fujimori y César Acuña. Es un cogobierno Ejecutivo-Congreso, con las políticas importantes definidas en la Mesa Directiva del Congreso donde APP y Fuerza Popular son el eje que arrastra a los otros partidos de derecha. Basándose en pacto de impunidad actúan en alianza con el cerronismo y con varios otros congresistas para hundir las denuncias en su contra y otorgarles diversas prebendas. En el Poder Ejecutivo, Acuña tiene al ministro de Salud y al de Transportes, Keiko al ministro de Agricultura y al de Economía, y todos defienden a los primeros ministros, del Interior y al resto, con algunas fintas para intentar diferenciarse de un gobierno desastroso.

Sus puntos clave de acuerdo son medidas económicas en favor de los grandes grupos de poder económico. Entre 2023 y 2025 hemos vivido una ofensiva de leyes económicas extractivistas, usando el concepto de los premios Nobel Acemoglu y Robinson. Hace pocas semanas fue la ley que regala 20 mil millones de soles a los grandes agroexportadores en exoneraciones tributarias, obstruye que se pueda supervisar los abusos que cometen contra los trabajadores y abre las puertas a una privatización del agua a su favor. También es de su factura la ley pro-AFP que desató la reciente ola de protestas autoconvocada por la Generación Z. Ante el repudio popular, han retrocedido en un par de temas y han entregado un retiro parcial, pero han mantenido el que las AFP reciban un cuantioso fondo adicional del Estado y han aprobado otra ley que permite que de todo nuestro dinero se puedan llevar hasta el 80% al exterior. Antes cambiaron SUNEDU para darles pase a las universidades “fachada” de baja calidad, sin importarles el daño al profesionalismo que es base del progreso tecnológico.

En otros terrenos, la política ha sido más bien mantener el statu quo favorable a los grupos de poder económico. Las grandes mineras vienen obteniendo ganancias extraordinarias y se ha frenado cualquier intento de que se les cobre lo justo. Grandes monopolios como Backus en la cerveza, Gloria en la leche, Inkafarma y las redes de boticas en las medicinas, Alicorp en alimentos industrializados y el oligopolio bancario siguen abusando de los consumidores sin control. Es por estas enormes ganancias, que están pudiendo extraer gracias a este gobierno, que desde la Confiep mantienen en el poder a Dina, aguantaron a Santiváñez y no se pronuncian frente a la crisis de inseguridad y corrupción que atravesamos. Engordar a corto plazo sus grandes billeteras predomina sobre el interés nacional, que no nos vengan con cuentos.

Este núcleo de poder económico ha mantenido una fuerte influencia en la política peruana por más de treinta años. La caída de Fujimori, a cuya dictadura estuvieron muy amarrados, no los afectó. Esa influencia se produce a ocultas, canjeando millones para las campañas electorales y seguramente coimas a diverso nivel, por leyes a su favor. El caso Odebrecht nos permitió ver los 3 millones 700 mil dólares entregados por Dionisio Romero en maletines llenos de billetes verdes a Keiko, luego de lo cual ella defendió con uñas y dientes a su monopolio de alimentos ultraprocesados Alicorp entre 2014-2017 y ahora el fujimorismo favoreció con esta nueva ley a su AFP Prima.

César Acuña y José Luna, dueños de universidades “fábricas de títulos”, invierten en campañas electorales para acrecentar su poder político, habiendo logrado controlar la SUNEDU y ponerla a su servicio. Mayormente, sin embargo, los grandes jefes de estos grupos monopólicos no participan directamente en la política, prefieren mantener relaciones ocultas al más alto nivel, armar aparatos de propaganda con diversas caretas, mandar a las entrevistas a sus gerentes y contratar lobistas, estudios de abogados y consultoras económicas. Francisco Durand documentó todos esos mecanismos en varios de sus libros.

El poder de este cogollo monopólico ha sido cuestionado varias veces las últimas décadas, porque la mayoría de nuestro pueblo rechaza esta situación de inequidad, abuso y corrupción. Pero son muy resistentes y maniobreros. Lograron capturar a “Cosito” Humala. Odiaron tanto a Vizcarra que lo vacaron, aunque no consiguieron que su escogido Merino se sostuviera. Finalmente lograron tirarse abajo la democracia imponiendo a la traidora Boluarte asesinando a cincuenta peruanos, entre ellos siete menores de edad. Hoy desarrollan nuevas formas de manipulación política a través de las redes sociales con videos que en pocos segundos apelan a sentimientos primarios, buscando que dejemos de lado nuestra capacidad de reflexión.

Vivimos estos años un gobierno oligárquico. No tenemos un gobierno del pueblo sino el de unos pocos. A ellos no les importan el sufrimiento de los transportistas extorsionados, la salud pública o la corrupción rampante. Sólo les importan sus enormes ganancias y seguir con sus abusos y explotación. Esta oligarquía quiere quedarse en el poder capturando el Tribunal Constitucional, la JNJ, el Ministerio Público y ahora van por el Jurado Nacional de Elecciones. A estos grupos de poder económico, este cogollo de mineros y agroexportadores, bancos, AFP y grandes monopolios, les servirían muy bien Keiko, López Aliaga o Carlos Álvarez. Como respaldo, para impedir cualquier cambio, vienen armando un Senado bajo su control y una legalidad sometida vía el TC y la JNJ. Ya no ocultan su postura. El evento anual empresarial de CADE del próximo mes es de un desenfado oligárquico y autoritario nunca antes visto, con una consigna amenazante de aplicarnos su “fuerza” en vez de llamar al diálogo o la reflexión, con conferencistas de la ultraderecha conservadora internacional y Fernando Rospigliosi dirigiendo la primera parte.

El pueblo mayoritariamente rechaza esta enorme desigualdad, los abusos de los monopolios y el extractivismo concentrado. Por eso, para mantenerse en el poder esta nueva oligarquía viene acabando con nuestra democracia. No debemos permitírselo.

09/10/2025

Fuente: Hildebrandt en sus trece, Ed 753 año 16, del 10/10/2025

https://www.hildebrandtensustrece.com/

2 de junio de 2022

La riqueza, el desarrollo y la responsabilidad climática, ¿quién está agotando los recursos del planeta?

Juan F. Samaniego

Un estudio cuantifica la responsabilidad histórica de cada país en la crisis ecológica actual teniendo en cuenta el uso de los recursos en el último medio siglo. Estados Unidos y la Unión Europea lideran este ‘ranking’ extractivo.

Desde el pasado 12 de mayo España vive de prestado. Ha superado su día de la sobrecapacidad. Algunos países, como Catar o Luxemburgo, alcanzaron esta fecha ya en febrero, mientras el resto de naciones europeas, Australia, Estados Unidos, Canadá, Corea del Sur o Japón lo hicieron entre marzo y mayo. A nivel global, el día de la sobrecapacidad del planeta se alcanzará este año en el mes de julio. Es decir, a partir de entonces estaremos consumiendo más recursos de los que la Tierra es capaz de generar en 12 meses.

La medida de la sobrecapacidad es muy clara a nivel comunicativo: ilustra a la perfección el desequilibrio entre las necesidades de nuestras sociedades y los recursos y balances del sistema planetario. Sin embargo, parece responsabilizar demasiado al individuo (consumimos más de lo que la Tierra genera) y oculta otros desequilibrios, como el existente entre el Norte y el Sur Global. Al fin y al cabo, no todos contribuimos de la misma forma a la sobreexplotación de la Tierra.

Una fuga de recursos 

El sistema Tierra tiene una serie de límites, fronteras que no deberíamos sobrepasar si queremos seguir manteniendo su estabilidad a largo plazo. Los gases de efecto invernadero, la contaminación química y plástica o la destrucción de la biodiversidad marcan algunas de estas líneas rojas. Casi todos los límites planetarios se relacionan, de una forma u otra, con nuestra creciente necesidad de materiales. Cada año, se extraen 90.000 millones de toneladas de materias primas del planeta. 

«Los ecologistas industriales estiman que el máximo nivel seguro es de alrededor de 50.000 millones de toneladas por año. Es decir, tenemos que recortar a la mitad el uso de recursos globales», señala Jason Hickel, investigador del instituto de desigualdad de la London School of Economics de Reino Unido, afiliado también al Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universitat Autònoma de Barcelona. Junto a otros economistas y antropólogos, ha publicado un estudio que cuantifica la responsabilidad histórica de cada país en la crisis ecológica actual teniendo en cuenta el uso de los recursos en el último medio siglo. 

Y no hay sorpresas (aunque los datos sean impactantes). La desigualdad entre ricos y pobres es evidente. Entre 1970 y 2017, los países ricos han sido responsables del 74% del exceso de consumo de materiales a nivel mundial. Estados Unidos, con el 27%, y la Unión Europea (incluyendo a Reino Unido), con el 25%, lideran este ranking extractivo. El consumo de China, que hasta finales del siglo XX se había mantenido dentro de los límites planetarios, se ha disparado en las últimas dos décadas. El gigante asiático es responsable del 15% del exceso de uso de materiales en el periodo estudiado. 

Juan F. Samaniego 04.jpg
 Porcentaje de responsabilidad por regiones del uso excesivo de recursos entre 1970 y 2017. THE LANCET 

En el otro lado de la balanza, el llamado Sur Global (es decir, los países de ingresos medios y bajos de América Latina y el Caribe, África, Oriente Medio y Asia) es responsable del 8% del exceso de consumo de recursos. La desigualdad es todavía más evidente si se observan los datos per cápita. En Australia cada persona consume 27 toneladas más de recursos de las que serían sostenibles en un año, cuatro veces más que un habitante de China y siete veces más que uno de Brasil. En este enlace puede consultarse el consumo de materias primas de cada país y comparar la responsabilidad del Norte y el Sur Global. 

Juan F. Samaniego 05.png

El desequilibrio no termina aquí, ya que buena parte de los recursos que hoy consumen los países más ricos no están en su propio territorio sino que se extraen en las naciones pobres. Otro estudio, liderado también por Hickel, estimó con datos de 2015 que el Norte Global se apropia anualmente de 12.000 millones de toneladas de materias primas, 822 millones de hectáreas de tierra o 21 exajulios de energía del Sur Global, entre otros elementos. En total, suman más de 10 billones de dólares. Una fuga incesante de recursos que ha cimentado el desarrollo de unos pocos a costa del resto del globo y de la estabilidad medioambiental del planeta. 

Es hora de echar el freno 

La lectura de la crisis climática y de biodiversidad en clave colonial es clara y, según los autores, no puede obviarse en la búsqueda de salidas al laberinto medioambiental en el que nos hemos metido. «Físicamente es imposible que todas las personas del planeta consuman al nivel de los países ricos. Los países ricos necesitan reducir el uso que hacen de los recursos del planeta para dar cabida al desarrollo de los países pobres. Necesitamos una convergencia radical en la economía mundial», señala Hickel. 

Para el economista y antropólogo, el debate sobre las soluciones al cambio climático no debería girar tanto alrededor de transiciones energéticas o soluciones tecnológicas, sino alrededor de la necesidad de redistribuir el desarrollo. «Necesitamos energía limpia, por supuesto, y la necesitamos rápido. Pero las renovables no surgen de la nada. Necesitan materiales para fabricar baterías, paneles solares y turbinas eólicas que tienen un impacto ecológico», añade Hickel. 

«Cuanto más crece la economía, más energía utiliza, lo que significa que incluso si tenemos energía 100% renovable, esto implicará un uso creciente de recursos y un impacto ecológico. No debemos aspirar al crecimiento constante, debemos limitar nuestro uso de energía a lo que sea necesario para satisfacer las necesidades humanas, para que todos puedan vivir vidas decentes», reflexiona el investigador. 

La salida es, pues, que los países desarrollados sigan la senda del decrecimiento para dejar cierto espacio para el desarrollo de los demás países. El estudio permite concluir que los países ricos necesitan reducir su uso de recursos en más del 70% para alcanzar niveles sostenibles. «La evidencia existente muestra que esto no se puede lograr si continúan persiguiendo el crecimiento económico», concluye Jason Hickel. «Sabemos que es posible garantizar una buena vida para todos con muchos menos recursos que los que utilizan actualmente los países ricos, pero requiere transformar la economía para centrarse en las necesidades y el bienestar humanos en lugar del crecimiento empresarial». 

27 de julio de 2020

Dar la vida por el planeta: en un 13% de los conflictos medioambientales se asesina a algún activista

Deutsche Welle (DW)

A pesar de la crisis sanitaria mundial, el asesinato a defensores del medio ambiente en América Latina no cesa. El último caso es el de Marvin Damián Castro Molina, coordinador de la secretaria de la juventud del Movimiento Ambientalista Social el Sur por la Vida (MASSvida) de Honduras.

Según un nuevo estudio elaborado con los datos del Atlas de Justicia Ambiental, una plataforma online que, desde 2012, cartografía los conflictos medioambientales en el mundo, en el 13% de los casos alguno de los activistas que defienden el medio ambiente son asesinados, en un 18% son víctimas de violencia y en un 20%, de criminalización. "El 40 por ciento de los casos los protagonistas pertenecen a pueblos indígenas", dijo a DW Joan Martínez-Alier, coordinador de la plataforma colaborativa.

En el caso latinoamericano, que protagoniza una cuarta parte de los conflictos medioambientales en el mundo, "hay más indígenas muertos en México, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá, Colombia, Venezuela, Perú y Brasil, pero también hay algunos en Ecuador, Chile y Argentina". La alta participación de los pueblos originarios en este tipo de conflictos es porque "se defienden más que las otras poblaciones contra las depredaciones ambientales".

El estudio analiza 2.743 casos, las características de los defensores ambientales involucrados, las estrategias de movilización exitosas y los resultados de conflictos, además de su asociación con movilizaciones indígenas o no indígenas. De este modo, el informe pretende cerrar la brecha de la falta de investigación de los conflictos ambientales a nivel global y entenderlos mejor.

América Latina, rica en recursos y en activistas

"La promoción del modelo económico extractivista ha permitido el hostigamiento y asesinato de un gran número de defensores sociales y ambientales", recordó a DW Erika Castro Buitrago, investigadora en Derecho Ambiental en la Universidad de Medellín (Colombia). "En este modelo no existe un especial interés por el diálogo y la mirada a concepciones alternativas del ambiente y los derechos humanos", agregó.

La existencia de grandes recursos y los intereses que estos generan han hecho proliferar movimientos locales, que pueden llegar a unos quinientos, contra conflictos por acceso a tierras, agua y minería. Martínez-Alier calculó que "quizás hay unos cinco mil activistas ecologistas activos en América Latina, más de la mitad mujeres".

El éxito de la resistencia

Según el estudio, los activistas medioambientales consiguieron detener el 11% de los 2.743 conflictos ambientales en todo el mundo a través de diversos tipos de acciones. "Lo más efectivo es mezclar varias formas de movilización y sumar fuerzas", agregó el coordinador de EJAtlas apuntando al apoyo que pueden prestar científicos, profesionales o grupos religiosos a las causas que defienden campesinos indígenas.

En el caso latinoamericano, Martínez-Alier destacó el uso de las consultas populares destacando el éxito de las de Esquel en Argentina, Tambogrande en Perú y La Colosa en Tolima (Colombia). "A veces se dan bajo la  Convención 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que protege a poblaciones indígenas, y otras por pura democracia local, para decidir sobre un proyecto minero y de extracción de petróleo, etc.", recordó.

"América Latina es la región del mundo en la que más países han ratificado el Convenio 169 y, sin embargo, se observa que en la práctica los avances en su aplicación dejan aún mucho que desear", dijo a DW Georg Dufner, director del Programa de Participación Política Indígena de la Fundación Konrad Adenauer (KAS).

Dufner comparó esta situación con la de Canadá, donde, a pesar de no haber ratificado dicho convenio, "entre el 80% y el 90% de los procesos de consulta a pueblos indígenas logran sentencias favorables y medidas compensatorias justas para las comunidades". Así, consideró que "el principal problema que sufren los pueblos indígenas latinoamericanos es justamente la debilidad, la ausencia, la falta de acceso, o la corrupción del sistema judicial en el subcontinente".

Acuerdo de Escazú, que no llega

"Cuando los Estados de América Latina tomen en serio a sus pueblos indígenas, disminuirán en número e intensidad estos conflictos que tanto perjudican al desarrollo de los países así como a las inversiones", dijo el directivo alemán.

Por otro lado, la región está a la espera de la entrada en vigor del Acuerdo de Escazú, un tratado sobre el acceso a la información, participación y acceso a la justicia en asuntos ambientales. "Lo relevante aquí es su efectividad, su carácter vinculante y la sanción para aquellos países que no los cumplan. Incluso Costa Rica mantiene aún impune el asesinato de dos indígenas defensores de su territorio ancestral", recordó el coordinador del Atlas.

A pesar de ello, se trata de una herramienta que puede ser determinante en la reconstrucción de la región tras la pandemia, pues el coronavrius "aumenta la presión extractivista para pagar las deudas de cada país y hace la resistencia más difícil", concluyó Martínez-Alier.

(lgc)

Deutsche Welle.  Emisora internacional de Alemania y produce periodismo independiente en 30 idiomas.


https://www.leerydifundir.com/2020/07/dar-la-vida-planeta-13-los-conflictos-medioambientales-se-asesina-algun-activista/