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24 de junio de 2021

Perú: Fascismo II

Carlos Monge

“No hay nada más parecido a un fascista que un burgués asustado” es una afirmación de Bertold Brecht, frecuentemente citada para explicar la reacción de sectores de nuestras élites y de nuestras clases medias ante la victoria electoral de Pedro Castillo. La comparto plenamente. Sectores de las élites temen perder sus privilegios y su poder, sectores de las clases medias lo que han ganado en las últimas dos décadas. Reaccionan de manera autoritaria y racista, desconociendo resultados, descalificando votantes, cuestionando la autoridad electoral, fomentando un golpe de estado.

Terminada la guerra y derrotado el fascismo europeo, Brecht lanzó esta frase brutal: “Señores, no estén tan contentos con la derrota de Hitler. Porque, aunque el mundo se haya puesto de pie y haya detenido al bastardo, la puta que lo parió está de nuevo en celo”. Se refería al capitalismo europeo de la primera mitad del siglo XX amenazado, entonces, por revoluciones comunistas inspiradas en la victoria bolchevique de 1917 en Rusia.

Lo que está en juego hoy para las élites y para las clases medias peruanas no son solamente ingresos, ahorros, propiedades, empresas o un determinado nivel de vida, en muchos casos conseguido honestamente, mediante el trabajo sacrificado, y en otros mediante el abuso de las posiciones de poder en el mercado o relaciones corruptas con el Estado. Lo que está en juego es el ejercicio colonial del poder, la capacidad de algunos de seguir manejando el país de acuerdo con su conveniencia, ignorando a esos otros que son diferentes, viven lejos, hablan y piensan de otra manera. Otros a quienes se les niega capacidad de decidir por ser inferiores.

Lo que está en cuestión finalmente es la continuidad de nuestro capitalismo neoliberal, asentado en el ejercicio colonial y racista del poder por grupos económicos manejados por familias que son parte de las élites sociales de siempre, que controlan cargos clave en la tecnocracia estatal y los grandes medios de comunicación.

Tenemos que derrotar al golpe de estado, en la forma que tome. Pero tengamos muy claro que, si no avanzamos en cambios de fondo, el fascismo nuestro seguirá ahí, al acecho.

27 de mayo de 2021

Perú: La meta está cerca, pero la carrera no ha terminado

Carlos Monge

Pedro Castillo está cada vez más cerca de ganar la elección. Lo dicen IPSOS, IEP, DATUM y CPI, más allá de sus diferencias metodológicas y políticas. La campaña de terruqueo y miedo al chavismo y al comunismo ha sido intensa, pero más han pesado tres asuntos fundamentales.

Primero, el hartazgo con la clase política, egoísta y corrupta, de lamentable comportamiento desde el 2016 en adelante, incluido este año de crisis sanitaria y económica. Fujimori es parte de esa clase política. Castillo no lo es.

Segundo, la identificación con alguien que es profesor, campesino y rondero, que comparte una experiencia vital con millones de personas que se sacan la mugre para salir adelante. Experiencia vital que Keiko y su entorno no comparten para nada.

Tercero, la falta de credibilidad de una Fujimori que a lo largo de los años ha traicionado a su madre y su padre, a la vieja guardia fujimorista, a su hermano y a sus reiteradas ofertas democráticas. Sus amistes mediáticos y promesas de buen comportamiento son percibidos como montajes para sorprender a incautos.

No veo como en las dos semanas que faltan Fujimori pueda reconstruir su imagen como alguien que pueda traer cambios para mejor, con quien la gente pueda identificarse, a quien se le pueda creer. Sin embargo, en la política peruana todo puede suceder, y por eso -aunque ya se esté cerca de la meta- no se puede parar de correr hasta cruzarla y estar seguro de haber ganado la carrera. El autoritarismo desconcertado siempre es un peligro.

En el debate presidencial del próximo domingo, Castillo puede rematar una campaña exitosa demostrando que tiene claro lo que va a hacer en el gobierno y cuenta con el equipo para hacerlo. Deberá también afirmar sus compromisos democráticos frente a una derecha claramente golpista, cuya más visible manifestación hoy es la moción de la bancada de AP para tumbarse al presidente de JNE a solo dos semanas de la elección, con la intención de frustrarla.

Quien hoy día realmente pone en peligro la democracia peruana no es Castillo. Es la derecha política y empresarial, aterrada por el previsible desenlace electoral.

13 de marzo de 2021

Perú: Se consolida una derecha golpista

Carlos Monge

En el Perú se está consolidando una coalición de derecha golpista que prefiere la muerte de miles de personas más, a que el gobierno actual tenga éxito en contener la pandemia. Que, apuesta por el fracaso de la campaña de vacunación, para con eso descalificar a sus rivales electorales y ofrecerse como única alternativa.

Desde Willax –propiedad del Grupo Wong y promotor de la candidatura de Lopez Aliaga- se puso en duda la efectividad de la vacuna de Sinopharm que el gobierno viene aplicando. El mensaje era simple: el gobierno nos ha engañado, la vacuna no funciona, hay que parar la vacunación.

Se trató de una lectura malintencionada del informe, pues la efectividad de la vacuna no se mide por su capacidad de evitar el contagio, sino de evitar que el contagio cause enfermedad de gravedad y muerte. Una verdadera patraña, con consecuencias potencialmente muy graves.

El biólogo y candidato fujimorista Bustamante avaló la patraña en vivo, y el también candidato fujimorista Rospigliosi se sumó a la campaña de desinformación en los medios. El congresista fujimorista Tito pidió que se suspenda la vacunación. Lopez Aliaga afirmó que la vacuna de Sinopharm “no tiene certificación en ninguna parte del mundo”, cuando en verdad está certificada en 16 países del mundo, y reclamó la vacancia del Presidente Sagasti para colocar reemplazarlo por el Congresista de Acción Popular Otto Guibovich.

¿Por qué este afán por tirarse abajo la vacunación e incluso tirarse abajo al gobierno estando, las elecciones tan cerca?

Esta derecha golpista – acciopopulistas, fujimoristas, apristas, personajes corruptos, iglesias conservadoras – prefiere que mueran varios miles de personas más, a que el caviar e izquierdista de Sagasti tenga éxito en frenar la pandemia. Prefiere que la vacunación fracase a que la gente vea que otros sectores políticos pueden gobernar. No está segura de sus candidaturas, y prefiere patear el tablero antes que el país pueda escoger entre Yohny Lescano y Verónika Mendoza.

Hay que tener cuidado. Están desesperados. No creen en la democracia. Ya dieron un golpe antes. Están tratando nuevamente.

6 de marzo de 2021

Perú: El riesgo es tener que elegir entre dos machos conservadores

Carlos Monge

La derecha alimenta la narrativa de una polarización en la que –frente a la caída libre de los representantes del centro (G Forsyth y J Guzman)- el país opta entre opciones de derecha (K Fujimori, H Soto, R Lopez) y de izquierda (V Mendoza y Y Lescano).

Lescano tiene una trayectoria parlamentaria de defensa de los derechos del consumidor y crítica a los abusos de los grandes grupos económicos, donde varias de sus medidas concretas coinciden con las que vienen de la izquierda. Pero, de ahí a que él y Acción Popular sean de izquierda, hay todo un trecho.

AP surgió de las clases de medias enfrentadas al Perú oligárquico de fines de los 50. Pero, al ganar las elecciones, no se atrevieron a hacer lo que la izquierda reclamaba y que Velasco Alvarado hizo. El segundo gobierno de Fernando Belaunde y AP (1980-1985) continuó las políticas económicas iniciadas por Morales Bermúdez y entregó a las Fuerzas Armadas el control de los territorios en donde actuaba Sendero Luminoso, tolerando una masiva violación de los derechos humanos.

Lescano ha candidateado por Acción Popular el 2001; el Frente de Centro en el 2006 (alianza de AP, Somos Peru y Todos por el Peru, el partido hoy liderado por el conservador Fernando Cillóniz); por Perú Posible en alianza con AP y Somos Peru el 2011 y con Toledo de candidato, cuando era claro que no tenía nada de izquierdista ni de persona íntegra; y por el Acción Popular del 2016, liderado por el aristocrático y apristòn Alfredo Barnechea. Es abiertamente machista y homofóbico. Y en su lista congresal hay gente que reivindica la aventura golpista de Merino y la bancada de AP.

La derecha teme que Veronika Mendoza pase a la segunda vuelta. Para evitarlo, se inventa un Lescano izquierdista. Critican todas sus propuestas, pero calculan que, si pasa a segunda vuelta y gana, será tan fácil de domesticar como lo fue Ollanta Humala, y que en ello colaborarán los Diez Cansecos, García Belaundes, y Barnecheas y muchos de la bancada que llegue al Congreso.

Mientras tanto, con las candidaturas de Keiko y de Soto estancadas, en la derecha crece el fanático religioso Lopez Aliaga. Si Lescano y Lopez Aliaga pasan a segunda vuelta, tendremos que escoger entre dos machos conservadores.

25 de febrero de 2021

Perú: Las vacunas y los privados. Ayudar, sí. Lucrar o zamparse en la cola, no.

Carlos Monge

Está fuerte la campaña para que el gobierno autorice a las empresas privadas a importar vacunas. La bancada de APP ha presentado un proyecto de ley, los medios presionan al gobierno a que diga que sí, se reclama a candidatos y candidatas tomar partido y responder con un sí o un no rotundo a la propuesta.

Se arguye que el Estado ha fracasado y que el sector privado podría venir al rescate. Se acusa a quien se oponga de ser insensible al sufrimiento y la muerte y cómplice de un Estado incapaz, mismo perro del hortelano que ni salva vidas ni deja que la gran empresa las salve.

El debate centrado en la importación privada de vacunas es más demagogia que práctica. Apunta a legitimar una narrativa de Estado malo / privado bueno, antes que a solucionar un problema. ¿Por qué? Porque no hay vacunas disponibles en el mercado. Ningún fabricante de vacunas las está ofertando al sector privado, pues los stocks son limitados y todas son negociaciones entre empresas y estados. Pero, además, si esto pudiese hacerse, el resultado sería que esas empresas grandes y formales, sus dueños y sus trabajadores, se colarían en la fila, ignorando los criterios de función, edad y comorbilidad usados universalmente para definir quien se vacuna primero y quien después.

Desde el lado del gobierno, ha hecho bien el Ministro Ugarte en precisar que no se aceptará ninguna propuesta que permita que el sector privado importe y venda vacunas, pues ello significaría dar paso a una situación en la que se vacunará el que pueda pagar el precio que las empresas decidan que les asegura la ganancia que esperan en este negocio. Pero hay otras respuestas posibles desde el sector privado.

Por ejemplo, las clínicas privadas podrían poner sus locales y su personal al servicio de las campañas de vacunación. Por ejemplo, las cadenas de farmacia podrían también hacer lo mismo. De esa manera se podrían multiplicar los lugares y las manos encargadas de la vacunación, para acelerar el proceso lo máximo posible.

Si quiere ayudar con la vacunación, el sector privado puede hacerlo de muchas maneras, sin necesidad de hacer de la vacunación un negocio, o de zamparse en la cola.

29 de enero de 2021

Aprovechar las elecciones para afirmar la democracia, luchar contra la pandemia y apoyar la reactivación

Carlos Monge

Es indispensable garantizar que el nuevo gobierno se instale el 28 de julio, realizando las elecciones el 11 de abril o aplazándolas a más tardar a mayo y atrasando un poco la segunda vuelta. Sí se pueden hacer elecciones dando seguridad a votantes e integrantes de las mesas. Más aun, las elecciones pueden ser una oportunidad para combatir la pandemia y apoyar la reactivación económica.

Para ello habría que reforzar las medidas ya anunciadas por la ONPE y tomar algunas más.

1. Proveer a todos l@s miembr@a de mesa de mascarillas, protectores faciales y gel de alcohol, asegurar su distanciamiento y procurar colocar las mesas fuera de las aulas donde se realiza la votación.

2. Dar a los miembros de mesa y al personal electoral un bono de 760 soles, en lugar de los anunciados 120 soles para cada vuelta electoral.

3. Intensificar la campaña para que la gente escoja centros de votación cercanos a su casa a los que pueda llegar caminando, y ampliar la oferta de transporte público con las unidades de las FFAA y FFPP.

4. Hacer obligatoria la votación escalonada por horarios, de acuerdo a la edad y el número de DNI.

5. Medir temperatura y saturación de oxígeno a la entrada de los centros de votación para identificar personas posiblemente contagiadas, retirando del local de votación, exonerando del voto y aplicando la prueba rápida a quienes muestren síntomas de contagio.

Se podría pensar incluso realizar la votación en 2 días sucesivos, para bajar a la mitad la aglomeración de gente en locales de votación y el transporte público. O eliminar las penalidades por no votar, de manera tal que asistan solamente quienes se sientan seguros de hacerlo.

Estas propuestas son caras y logísticamente complicadas. La participación voluntaria puede generar mucho ausentismo y darnos un gobierno con menos legitimidad.

Pero peor es hacer de la elección un momento de contagio masivo o extender la vida de un gobierno de transición ya precario. Vivimos una crisis sanitaria y económica y política sin precedentes y las respuestas tienen que estar a la altura del problema, con todos los riesgos que ello supone.

7 de enero de 2021

Perú, Año Nuevo: Respuestas a herencias neoliberales y coloniales

Carlos Monge

Está pendiente un acuerdo final con los trabajadores sobre la nueva ley agraria, de manera tal que las grandes empresas agroexportadoras garanticen buenos salarios y adecuadas condiciones de trabajo, y paguen impuestos y aporten a la seguridad social como cualquier otro sector empresarial.

Está también pendiente un acuerdo entre la Federación Nacional de Trabajadoras /es del Hogar Perú (FENTTRAHOP) y el Ministerio de Trabajo en torno al reglamento de la nueva Ley 31047 de las Trabajadoras y Trabajadores del Hogar, para garantizar que este sector laboral, femenino en su inmensa mayoría, puede efectivamente ejercer a plenitud el íntegro de sus derechos laborales.

Es indispensable que en estos días se logren estos acuerdos y que el Ministerio de Trabajo desarrolle la capacidad de monitorear el pleno cumplimiento de los mandatos de estas nuevas normas. Pero hay detrás una herencia colonial en la manera como se relacionan empleador@s y trabajador@s en ambos sectores, que no será tan fácil de superar.

En el sector agroexportador, tenemos el encuentro entre inversionistas que en buena parte son integrantes de las elites económicas y sociales tradicionales, y trabajadores y trabajadoras que en su mayoría son de origen rural e indígena. En el trabajo en el hogar, prevalece la contratación de mujeres migrantes o de familias migrantes, de origen igualmente rural e indígena. Como ha sido desde la Colonia y durante toda la República, estamos frente a élites tradicionales y emergentes que fundan su competitividad empresarial y su bienestar personal en un subsidio (trabajo barato, menos impuestos) que el estado les otorga por ley, a costa de la calidad de vida de ciudadanos y ciudadanas de segunda categoría.

Las nuevas normas y la mejora en la capacidad estatal de supervisar su efectiva vigencia ayudarán a corregir una herencia neoliberal que consiste en que el trabajo subsidie procesos de acumulación de capital y la calidad de vida de viejas y nuevas elites. Pero la pelea por derrotar el racismo subyacente a estas relaciones marcadas por la colonialidad en el ejercicio de poder, es una pelea de más largo aliento.

28 de octubre de 2020

Bolivia y Chile, lecciones para la izquierda peruana

 

Carlos Monge

El triunfo electoral del Movimiento al Socialismo (MAS) en Bolivia y de la derogatoria de la constitución de Pinochet en Chile han sido abrumadores. En Bolivia, Arce le sacó 26 y 41 puntos de ventaja a Mesa (la derecha moderada) y Camacho (la derecha fascista).  En Chile la derogatoria de la constitución pinochetista y la elaboración de una nueva por una Convención Constitucional integrada por ciudadanos y ciudadanas elegid@s ha ganado con alrededor del 80%. Celebremos.

Pero celebrar no es copiar. La tarea es entender, sacando lecciones que nos sean útiles en el Perú. Un tema central es el del protagonismo de líderes, partidos y una sociedad organizada en la construcción de ciudadanía y en el aliento y respeto a su representación.

En Bolivia, Evo convocó a un referéndum sobre su reelección, lo perdió, desconoció sus resultados, candidateó, y ganó con las justas en medio de dudas sobre la legitimidad de los resultados. Si Morales hubiese promovido en ese momento la candidatura de Arce y Choquehuanca, el MAS hubiese ganado largamente esa elección. Ni la OEA, la derecha o las FFAA, hubiesen podido cuestionar su victoria.

En Chile, la solidez de la movilización ciudadana se impuso sobre las diferencias entre los propios partidos que apoyan una nueva constitución (Partido Comunista y Democracia Cristiana) y llevó a fracturas internas en el propio gobierno de Piñera, con sectores apoyando la demanda. La narrativa resultante es la de una victoria de la gente, y no de tal o cual organización política.

Hay lecciones que parecen evidentes, pero que en verdad no son fáciles de llevar a la práctica. Una, generar múltiples liderazgos y alentar la rotación en la vocería y la representación. Entender que el ejercicio del poder desgasta. La otra, construir ciudadanía, construir sociedad, y alentar su movilización y su representación. Entender que se trata de representar, y no de reemplazar.

Verónika Mendoza es sin duda la candidata de la izquierda, pero el reto sigue siendo construir un proyecto político izquierdista que representa una sociedad organizada y una ciudadanía movilizada y que tenga la capacidad de generar múltiples liderazgos, vocerías y representantes.

2 de abril de 2020

Perú: Respuestas a la crisis

Carlos Monge

Mientras debatimos los pros y contras de la respuesta gubernamental a la crisis, debemos también plantear soluciones a los problemas estructurales que nos hacen tan vulnerables.

Más del 70% de las personas que trabajan lo hacen informalmente, por su cuenta o en pequeñas empresas. Si el gobierno no hace transferencia universal de dinero suficiente a toda esta población, es imposible sostener una cuarentena estricta y prolongada. La gente saldrá a conseguir ingresos como sea.

Debemos mejorar y relanzar –con recursos y voluntad política- el Plan Nacional de Diversificación Productiva diseñado por Humala y paralizado por PPK, para generar una economía con mayor productividad y mayor capacidad de generar empleos con derechos en todo el territorio.

Nuestra inversión per cápita en salud es la menor de la Alianza del Pacífico, y como proporción del PBI es 2.3% es mayor que la de México, pero menor que la de Colombia, mitad que la de Chile, lejos del 6% del Acuerdo Nacional, y lejísimos del 10% de la OECD. Por eso tenemos una salud pública con profesionales mal pagados, infraestructura mal equipada, y carencia de los elementos básicos para enfrentar una pandemia como ésta.

Es necesario lograr un acuerdo político para aumentar sustantivamente el presupuesto al sector salud. Se ha avanzado en los últimos años, pero se necesita avanzar mucho más.

Más de 15% de la población no tiene acceso al agua potable y casi el 35% no tiene acceso al desagüe. Para muchísima gente sea imposible cumplir con una medida básica de protección frente al coronavirus, que es lavarse las manos con frecuencia.

Como en el caso de la salud, es indispensable un acuerdo político amplio

para lograr la meta de la universalización del acceso al saneamiento básico en el Perú, para prevenir el contagio de este virus y de múltiples enfermedades infecto contagiosas que afectan sobre todo a la población más pobre.

Nuestra presión tributaria es 16.1%, 6 puntos por debajo del promedio de la región y casi 20 puntos por debajo del promedio de la OECD. Esto tiene que ver con la masiva informalidad de nuestra economía, pero también con las exoneraciones tributarias al gran capital, la ausencia de una escala progresiva más agresiva para que paguen más los que ganan más, y la falta de impuestos más fuertes a las herencias, la propiedad, las acciones en bolsa, etc.

Si queremos incentivar la diversificación, tener una salud pública de calidad y universalizar el acceso al saneamiento básico, tenemos que hacer una reforma tributaria progresiva para que paguen más los que tienen más.

Lo propuesto no es demasiado radical. Es perfectamente posible. Solo hace falta voluntad política para derrotar la resistencia de quienes priorizan conservar su desproporcionada riqueza


https://www.leerydifundir.com/2020/04/peru-respuestas-la-crisis/

1 de marzo de 2020

Perú, AP amenaza con traicionar la reforma política

Carlos Monge

El gobierno del Presidente Vizcarra tiene muchos deméritos y en demasiados casos parece un barco a la deriva sometido a los caprichos del viento. Pero tiene también algunos méritos, como haber enfrentado a las mafias políticas fujimoristas y apristas; protegido el trabajo de la Fiscalía contra la corrupción; defendido la calidad y el enfoque de género en la educación; y promovido reformas en el sistema político y judicial.

Un aspecto central de la reforma política es hacer obligatorias las elecciones primarias y abiertas a la ciudadanía, al mismo tiempo que eliminar el voto preferencial y limitar severamente el financiamiento privado de las campañas. Así, las cúpulas de partidos poco representativos no seguirían armando listas siempre ganadoras en las internas de aparatos que ellas controlan, al mismo tiempo que se eliminaría la competencia electoral entre los candidatos de cada partido, muy influida por su capacidad de conseguir financiamientos privados.

El Congreso anterior limitó el financiamiento privado de las campañas y mantuvo el voto preferencial. Aprobó las primarias abiertas, pero con trampa, al incluir una disposición transitoria por la que en las elecciones 2021 solamente los nuevos partidos tendrán que hacerlas, mientras que esta obligación vale para los actuales 24 partidos con registro electoral recién para el 2026. Contra la ley y la ética, estableció reglas electorales diferenciadas, para beneficio de los partidos actualmente existentes.

La tarea de este nuevo congreso era restringir aún más el financiamiento privado, hacer valer las primarias abiertas para todos los partidos ya desde la elección 2021, y eliminar el voto preferencial.

Lamentablemente, Manuel Merino, vocero de la bancada de AP y posible próximo Presidente del congreso, ha declarado que las primarias abiertas “ponen en peligro la institucionalidad de los partidos políticos”. Ignora que la institucionalidad de los partidos ya está en crisis, pues son percibidos por la ciudadanía como cotos cerrados de personajes corruptos que quieren avanzar sus agendas personales desde cargos electos. Y anuncia que en este tema podríamos no solo no avanzar, sino más bien caminar para atrás, como el cangrejo.

Y Merino no está solo. Ya el FA se ha pronunciado contra las primarias abiertas y es muy probable que en el mismo sentido actúen otras agrupaciones que tienen dueño/candidato, cuyo supremo interés es consolidar sus candidaturas desde el control de los aparatos partidarios.

Si Merino expresa el pensamiento de la bancada de AP y consigue en el congreso los aliados que pienso que puede conseguir, se cae una pieza fundamental de la reforma política y -una vez más- se traiciona una importante expectativa ciudadana.


https://www.leerydifundir.com/2020/03/peru-ap-amenaza-traicionar-la-reforma-politica/

22 de enero de 2020

Perú: Este domingo 26 de enero

Carlos Monge

Este domingo 26 de enero toca elegir a quienes integrarán el Congreso de la República que cumpla el periodo del que fue disuelto en Septiembre del 2019.

No está en juego la Presidencia de la República y este Congreso estará en funciones apenas un año y medio, pero sus responsabilidades serán muy grandes. Debe revisar y declarar la validez o invalidez los Decretos de Urgencia dados por el Poder Ejecutivo en estos meses sin parlamento, y fiscalizar la acción del gobierno de Vizcarra en los meses por delante.

Pero, además, puede relanzar las reformas judiciales y políticas que la mayoría fujiaprista del Congreso anterior deformó o rechazó, terminar con el blindaje a personajes corruptos, renovar el Tribunal Constitucional, y abril el debate sobre el modelo económico.

Es decir, de lo que haga o deje de hacer dependerá la calidad de los procesos electorales y de las instituciones en el año del Bicentenario, pero también de si podemos tener una economía políticamente más democrática, socialmente más inclusiva y ambientalmente más sostenible.

A una semana de la elección, se anuncia un ausentismo alto y una gran parte de la ciudadanía no decide aun su voto. Lo hará en esta última semana e incluso lo hará a la última hora, en la cola del centro de votación.

Eso es peligroso, pues ese no será un voto bien informado. Parece que la energía política ciudadana se agotó en la protesta contra el Congreso anterior y que el descredito de la mayoría congresal ha alimentado el descredito de la política en general. Así, el “que se vaya todos” no tiene correlato en un “que vengan estos y estas”. Gracias a Keiko y Alan, nuestra democracia es más débil que antes.

Lo fundamental en esta elección es no volver a dar control del congreso a partidos mafiosos como Fuerza Popular, el APRA y Solidaridad Nacional.

Desde la perspectiva dela lucha por profundizar la reforma judicial y política, limpiar las instituciones y sostener la lucha contra la corrupción, conozco buenas candidaturas en Juntos por el Perú, el Frente Amplio y el Partido Morado. Si se trata, además, de cambiar el modelo económico neoliberal, entonces mis opciones están en Juntos por el Perú y el Frente Amplio.

Y si se trata de que esta elección perfile a quien mejor puede contribuir a construir un proyecto político de izquierda que siendo socialista, ecologista e indigenista, sea más institucional que caudillista y se abra también hacia las clases medias, la pequeña y mediana empresa y la ciudadanía liberal, entonces me quedo con Juntos con el Perú.

No votaré en estas elecciones pues estaré fuera por razones de trabajo. Pero me queda clarísimo que hay que informarse, ir a votar, y votar bien. De nada sirve librarnos de algo malo si no lo reemplazamos por algo mejor.


https://www.leerydifundir.com/2020/01/peru-este-domingo-26-enero/

28 de agosto de 2019

Derechas en pleno ataque de nervios

Carlos Monge

La decisión del Presidente Vizcarra de no imponer el proyecto minero Tía María sobre poblaciones y autoridades locales y regionales que lo rechazan, ha generado una reacción histérica de todos los sectores de la derecha política.

Las acusaciones que vienen de la derecha cercana al fujimorismo son fuertes. Jaime de Althaus habla de traición a la patria; Aldo Mariátegui le dice farsante y mentiroso; Federico Salazar lo acusa de poner la política por encima de la ley; Juan Paredes Castro lo trata de incompetente y dictatorial; MariellaBalbi le achaca mentiras y engañifas; Fernando Rospigliosi dice que las leyes y los reglamentos no le importan nada.

Las que viene se sectores liberales son ciertamente menos virulentas, pero el apoyo a Tía María es total y la crítica a Vizcarra es frontal. Para Rosa María Palacios se trata del desinterés de quien ya se va y no quiere asumir el costo de la decisión. Augusto AlvarezRodrich acusa a Vizcarra de lavarse las manos como Poncio Pilatos para no encarar las consecuencias de apoyar a un proyecto necesario.

Los editoriales y las carátulas de medios que parecían jugados por Vizcarra en favor de las reformas y la lucha contra la corrupción, han cambiado de tono y hoy resaltan los problemas de crecimiento económico e inseguridad económica. Caretas le pone un polo rojo, que puede asociarse a Humala y/o el comunismo.

Da la impresión que el apoyo de sectores liberales a la lucha contra la corrupción y por las reformas judicial y política está condicionado a que Vizcarra se mantenga alineado al 100% con el libreto de la continuidad neoliberal. No están dispuestos a concederle la más mínima desviación.

Porque, seamos claros, Vizcarra les ha dado el Plan Nacional de Competitividad y Productividad y el Plan Nacional de Infraestructura para la Competitividad, este último un monumento a las Asociaciones Público Privadas; su Ministro Oliva mantiene intocado el piloto automático neoliberal; sigue enterrado el tímido Plan Nacional de Diversificación Productiva del gobierno de Ollanta Humala; y hay una bonanza minera con varios grandes proyectos en marcha. Pero no les basta. Lo quieren todo.

La derecha peruana puede tener serias discrepancias internas en torno al tema de la corrupción y las reformas judiciales y políticas. Sobre estos temas, sus sectores liberales pueden pelear a muerte con aquellos más bien brutos y achorados. Pero Vizcarra se sale del libreto neoliberal pro minero apenas una sola vez, y ambos sectores se lo comen vivo.

Veremos que viene en este terreno. Si Vizcarra –como lo ha hecho en días recientes- insiste en que sin legitimidad social Tía María no va, puede terminar de perder el apoyo de estos sectores liberales. Si eso pasa, entramos a un nuevo escenario.


https://www.leerydifundir.com/2019/08/derechas-pleno-ataque-nervios/

29 de julio de 2019

Un nuevo Referéndum, para que la gente decida

Carlos Monge

El fujimorismo y sus aliados en el Congreso han deformado de manera importante las reformas políticas propuestas por el ejecutivo.

La mayoría fujimorista de la Comisión de Constitución del Congreso que preside Rosa Bartra ha aceptado que personas con condena firme mayor de 4 años no puedan candidatear; ha aceptado las llamadas primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), pero solo para los partidos nuevos, mientras que exoneran a los que ya tienen registro de tener que hacerlas para la elección del 2021.

Ha aceptado la paridad en las listas electorales pero no para el 2021 sino de manera gradual, de manera que tal que recién en las elecciones del 2031 será obligatorio que hombres y mujeres tengan igual presencia en las listas partidarias a los cargos de representación; ha reducido las reformas propuestas para prevenir y sancionar el financiamiento ilegal a los partidos a crea una figura de delito penal.

Y ha rechazado que sea la Corte Suprema o cualquier otra instancia la que decida sobre la inmunidad el retiro de la inmunidad a sus integrantes procesados por el Poder Judicial.

Lo aprobado por la Comisión de Constitución debe ahora pasar al Pleno y este tiene solamente unos pocos días -hasta el 25 de Julio- para decidir al respecto.

Si la mayoría fujimorista ratifica en el Pleno lo que ha impuesto en Constitución, entonces el escenario será uno en el que el Legislativo ha alterado groseramente las reformas propuestas por el Ejecutivo, denegando en los hechos la confianza formal dada hace unas pocas semanas.

Ante esta situación, el Presidente Vizcarra tiene tres opciones. La primera es aceptar los hechos en la lógica de “esto es lo más que pudimos conseguir”, capitulando ante el fujimorismo y sus aliados.

La segunda es disolver el Congreso, teniéndose que convocar a nuevas elecciones bajo las mismas reglas de juego y casi no dejando tiempo a que un nuevo Congreso retome el debate y apruebe las reformas antes que se convoquen las elecciones al 2021.

La tercera es convocar a un referéndum para que la gente decida entre las propuestas originales de la Comisión Tuesta y el Poder Ejecutivo y aquellas que han sido deformadas por la mayoría en el Congreso.

Este sería el mejor camino pues –como fue en el caso de diciembre del año pasado- ofrece a la ciudadanía una alternativa inmediata de participación activa en la decisión final sobre las reformas políticas que el país necesita, especialmente aquellas referidas a las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias, el financiamiento ilegal, y la inmunidad parlamentaria.

Lo que está en juego no es poca cosa. Se trata de asegurar que las elecciones del 2021 –las del Bicentenario- se hagan con base en mejores reglas de juego.


https://www.leerydifundir.com/2019/07/nuevo-referendum-la-gente-decida/

6 de marzo de 2019

Reconstrucción, corrupción, prevención

Carlos Monge

El presidente Vizcarra fue criticado por irse de viaje cuando el país sufre nuevamente lluvias en el norte y en el centro. Pero en el Perú vivimos de crisis en crisis y con ese argumento un Presidente jamás podría ausentarse del país. Mi crítica va más bien por lo voluminoso de la delegación que lo acompañó. 45 personas, incluidas 7 congresistas de las bancadas de APP, Cambio 21, Liberal, PPK y Fuerza Popular. ¿Para qué tanta gente? ¿Que justifica ese gasto?

Más importante es preguntarse si la reconstrucción avanza, si trae cambios, si la hacemos ya en modo prevención.

El Plan Integral de la Reconstrucción con Cambios 2017 – 2021 contempla invertir más de 25,000 millones de soles. Para fines del 2018 solo una quinta parte había sido transferida a los ministerios y gobiernos regionales y locales encargados de las obras, y apenas el 5% de estas estaban terminadas y entregadas.

La Autoridad para la Reconstrucción con Cambios (ARR) explica que las reformas normativas aprobadas bajo la Presidencia de Vizcarra (no más estudios de pre inversión, ahora basta con expedientes técnicos) permitirán acelerar las obras y recuperar el tiempo perdido. Ojalá. Se beneficiará la población de los territorios afectados y se beneficiará la economía nacional que bien necesita de esa inversión pública.

Pero, cabe preguntarse.

La primera, ¿cómo hacemos para que esta flexibilización de las normas pensada para agilizar las inversiones, no genere mayor corrupción? ¿Puede hacer la Contraloría control concurrente a la manera como gastan estos recursos los ministerios y los gobiernos distritales, provinciales y regionales involucrados? ¿Funcionan los esquemas de vigilancia ciudadana que diversas instituciones impulsan?

La segunda, ¿cómo hacemos para que esta reconstrucción se haga con sentido de prevención? ¿Cómo hacemos para re-pensar –desde la perspectiva de la zonificación y del ordenamiento territorial- qué tipo de ocupación del espacio promovemos, qué tipo de infraestructura construimos, y en donde?

Porque, hay que repetirlo una y otra vez, no hay desastres naturales. Hay fenómenos naturales (existentes desde siempre, agravados por el calentamiento global, estudiados, previsibles) que se convierte en desastres sociales por la acción humana. Como ha dicho Ernesto Raez, “No es que el huaico pasa por la ciudad, es que la ciudad se metió en el camino del huaico”.

Eficiencia y honestidad en una intervención compleja que articula tres niveles de gobierno en 13 regiones del país, e inversión pública con sentido de prevención desde el ordenamiento del territorio, son dos enormes retos que este gobierno enfrenta. Lo enfrentará también –sin duda alguna- una izquierda en el gobierno. Tenemos que prepararnos para hacerlo mejor.

5 de febrero de 2019

Calentamiento global y energías fósiles. Hora de decisiones dramáticas

Carlos Monge

Según Panel Internacional sobre Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) el aumento en 1% de la temperatura del planeta es lo que explica los eventos climáticos extremos mundiales, y si llegamos al 2% habrá consecuencias catastróficas e irreversibles para la humanidad.

Para evitar que el aumento de la temperatura pase del 1.5%, las emisiones de carbono –por uso de carbón y petróleo para generar energía para la industria, el transporte, y los hogares, así como por deforestación y ganadería extensiva-deben reducirse a la mitad.

En el sector hidrocarburos, para reducir de esta manera las emisiones de carbono hay que dejar bajo tierra más de la mitad de las reservas ahora existentes, lo que a su vez implica frenar en seco toda actividad de exploración, pues si no se pueden usar las reservas ya existentes, no tiene ningún sentido aumentarlas.

Si esta reducción no resulta de acuerdos políticos internacionales, el mercado mismo restringirá la demanda por energías fósiles. Se está acelerando la reconversión de los automóviles hacia los motores eléctricos abandonando los que usan gasolina.

Y grandes importadores de petróleo, como China, están migrando aceleradamente hacia las energías limpias y renovables. Como consecuencia, es posible que muchas inversiones en petróleo y carbón, que hoy día parecen rentables, no lo sean en el futuro.

Esto es grave para un grupo de más de 30 países (incluida Guyana en nuestra región), que recién han descubierto reservas de petróleo y que tienen grandes expectativas en las rentas que estas les pueden generar. ¿Deben embarcarse en enormes inversiones que pueden terminar siendo comercialmente inviables?

Tenemos también viejos productores que–ignorando los problemas climáticos y los riesgos comerciales mencionados- buscan aumentar su producción de hidrocarburos. Hablamos de México y su reforma energética, de Brasil y las reservas del Pre Sal, de Argentina y el fracking en Vaca Muerta. Y por supuesto de Venezuela, donde las partes discrepan en todo, menos en seguir sacando y vendiendo petróleo. Estas son apuestas que ya no tienen futuro.

En el Perú podríamos reducir al mínimo el consumo de petróleo, destinando todo nuestro gas al mercado interno e invirtiendo agresivamente en energías alternativas. Pero a Repsol no le interesa dejar de exportar la mitad del gas que producimos; a Calidda (concesionaria de la distribución interna) solo le interesa llevar el gas a los mercados que le aseguran buena rentabilidad, confirmando que las APP son para garantizar la ganancia del privado, no responder al interés público; y no hay voluntad política para impulsar energías limpias y renovables. Esto no puede seguir así.

21 de octubre de 2017

Papa Francisco, algunas ideas…ya que viene por acá

Carlos Monge

Usted es un ecologista declarado, que ha hablado de la necesidad de cuidar nuestra casa común, que ha escrito la Encíclica Laudato Si, un manifiesto ambientalista para el siglo XXI. Pues resulta que Madre de Dios es uno de los territorios más ricos en biodiversidad del Perú y del mundo y es espacio de vida de pueblos indígenas. Pero está siendo devastado por la minería ilegal del oro. Y hemos fracasado hasta ahora en todos los intentos de controlar esta actividad.

Quizás le interese saber que este fracaso se debe a que ha puesto énfasis en dos cosas que no funcionan. Una, la formalización, cuando en verdad los mineros ilegales no tienen ningún aliciente para hacerlo pues ella no les ofrece otra actividad económica que les de los ingresos que esta minería hoy les da. La otra, la interdicción, pero la represión en un territorio tan extenso solamente genera el desplazamiento a otro. Ojalá que usted comparta que es urgente explorar otras alternativas.

Una alternativa sería, por ejemplo, sancionar a esos empresarios de la banca por la que circulan los dineros de la minería ilegal; a esos comerciantes de gasolina que abastecen a las dragas grandes y pequeñas y toda la maquinaria pesada que se usa en la zona; a esos importadores de esa mismas maquinaria y equipos y de los insumos químicos que se usan para sacar y procesar el oro; a esos dueños de fundiciones y empresarios exportadores que lo blanquean y lo exportan.

Le dirán que hay normas, eso es verdad. Pero hasta ahora no vemos a ningún pez gordo, a ningún gran banquero, importador, comercializador o exportador, que haya sido sancionado como se merece. Hábleles. Dígales que eso de “…es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos”, se aplica particularmente a ellos.

Otra alterativa sería, por ejemplo, hacer algo en serio para mejorar la vida en las zonas andinas de las que vienen las personas que ven en el oro la posibilidad de escapar de la pobreza.Le informarán que este es un país de ingresos medios, que ya entró en la modernidad, que basta ver como hay “shopping plazas” por todas partes. Pero no se la crea del todo. Seguimos teniendo cantidades y niveles de pobreza y de desigualdad que son francamente inaceptables.

Y esto tiene que ver con Madre de Dios pues la enorme mayoría de la gente que ahí trabaja viene de zonas de extrema pobreza. ¿Lógico no? No es que a la gente le guste trabajar de sol a sol en un calor infernal, metida hasta el cuello en aguas llenas de mercurio y cianuro, y expuestos a la violencia de las mafias que operan en la zona y controlan mucho del negocio.

Entonces, pregunte usted al Presidente, la Primera Ministra y las autoridades que lo estarán rodeando, si están haciendo de verdad lo suficiente para acabar con la pobreza y con la desigualdad. Recuérdeles que usted es sobre todo hincha de San Francisco de Asis y que él era tan amigo de la naturaleza como enemigo de la explotación de los trabajadores. Cuénteles que San Francisco de Asís reaccionó muy fuerte contra los horrores de la acumulación originaria capitalista que le tocó vivir, y sepa usted que esa súper explotación del trabajo ha pasado a ser una forma permanente de la acumulación de capital en el Perú. Dele una mirada al video de jóvenes trabajadores achicharrándose encerrados con candado en containers metálicos en el centro de Lima.

Una tercera sería generar alternativas de trabajo e ingresos razonables para aquellas personas que ya están embarcadas en la minería del oro en Madre de Dios. Acá el problema es que a diferencia de las chacras de coca que pueden pasar a ser chacras de otra cosa si el agricultor encuentra buena salida para otros productos- el minero de oro no se puede reconvertir productivamente en nada en esas mismas tierras que hoy ocupa. Sucede que la coca no destruye la tierra en que crece, en cambio la extracción de oro lo que deja son terrenos deforestados y suelos contaminados de mercurio y cianuro en donde no puede cultivarse nada. Y todo esto en un ecosistema muy frágil que no puede soportar la presencia de tanta gente.

Estimado Papa, pregúntele pues al Presidente, la Primera Ministra y a quienes estarán atentos a sus palabras, porque no están haciendo algo realmente serio en este terreno para enfrentar estos problemas. Y reclámeles porque en lugar de ocuparse de estas cosas, siguen rebajando los estándares y flexibilizando los procedimientos ambientales para facilitar las grandes inversiones. Porque, sepa usted, que esas mismas autoridades que los estarán adulando en su visita al país, están más que dispuestas a sacrificar el medio ambiente y a los trabajadores para mantener altas las tasas de ganancia de los grandes inversionistas.

Y una cosita final. Puede que todo lo anterior le resulte un poco pesado y que no quiera pelearse con las autoridades peruanas por el medio ambiente y las condiciones del trabajo. Pero al menos denos un gusto. Tráiganos a ese pederasta peruano de apellido Figari que tiene usted escondido y protegido en Roma. Abusó sexualmente de jóvenes que depositaron su fe en él y en esa Iglesia Católica que usted preside. Le haría mucho bien a su iglesia ponerlo a disposición de la justicia peruana para que sea juzgado como se merece. Hágase una Papa Francisco.

26 de abril de 2017

Sobre Héroes y Memorias

Carlos Monge

El Congreso de la República ha declarado “Héroes de la Democracia” a los comandos Chavín de Huántar que rescataron a los rehenes del MRTA en la Embajada de Japón. El presidente Kuczynski los ha condecorado en ceremonia pública, con asistencia de Keiko Fujimori.

No creo que al APRA ni al fujimorismo le interesen los comandos Chavín de Huántar. García no hizo nada por ellos durante su gobierno y Keiko nunca buscó aclarar la desaparición del millón de dólares recolectado por el diario nipón Shankey Shimbum en manos de José Kamiya, hombre de confianza de su padre.

Soy de los que piensa que esta decisión más bien es parte de la afirmación de una narrativa o versión sobre la guerra interna de los 80-90, en la que los gobiernos de Alan García y Alberto Fujimori con las Fuerzas Armadas habrían salvado a la democracia conduciendo de manera impecable la contrainsurgencia.

Por eso ni siquiera mencionan en el homenaje el asesinato de al menos un emerretista detenido vivo por parte de los “gallinazos” del SIN infiltrados entre los comandos. Y PPK celebra también a exrehenes como el almirante Luis Giampietri -responsable directo de la matanza de presos en el Frontón a fines de los 80- y al excanciller Francisco Tudela -socio directo del fraudulento intento de reelección de Alberto Fujimori en el año 2000-.Y todas las derechas silencian la larga lista de casos de violación de derechos humanos por arte de las FFAA y FFP, documentados por la Comisión de la Verdad y la Reconciliación.

Silencian también la enorme contribución que dirigentes populares de izquierda hicieron a la derrota del terrorismo. Porque –junto con María Elena Moyano– hubo centenas de líderes sindicales, barriales y campesinos así como autoridades locales izquierdistas que perdieron la vida enfrentando a Sendero Luminoso a pecho descubierto.

En la historia oficial que ahora se nos quiere imponer, Fujimori, García y las Fuerzas Armadas y Policiales son los héroes que salvaron a la democracia. La verdadera historia es mucho más compleja. En ella –junto con soldados y policías heroicos y miserables que usaron el poder para abusar y robar en medio de la guerra- hay muchísimos héroes populares que murieron por la paz y la democracia sin otra arma que sus convicciones. Honor y gloria.

27 de octubre de 2015

Muros y abismos que separan al Perú

Carlos Monge

Para cuando se publique este artículo, habrá culminado ya la Asamblea Anual del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional que se ha llevado a cabo en Lima la semana pasada, entre el 5 y el 11 de octubre de 2015.

Planeada desde hace mucho tiempo (organizar eventos de esta magnitud puede tomar entre 18 y 24 meses), seguramente el BM, el FMI y el gobierno del Perú imaginaron que esta sería la oportunidad para celebrar el “milagro peruano”: altas tasas de crecimiento de la economía con importante caída en la pobreza y conversión del Perú en “país de ingresos medios”.

Solo que el Perú de hoy no es el Perú de hace dos años: se enfrió la China, se cayeron la demanda y los precios de los minerales, se cayó el crecimiento económico, hay el riesgo de una reversión de la caída de la pobreza.

Sintomática de esta situación ha sido la pelea entre el FMI y el Ministro de Economía y Finanzas Alonso Segura en torno a los estimados de crecimiento económico peruano para el 2015. Así, mientras el FMI ha recortado sus proyecciones a 2.4%, el ministro Segura respondió que esas proyecciones son muy pesimistas y que el Perú terminará creciendo al menos en 3%. Y fue un debate mediante declaraciones públicas y titulares en los medios. Inusual situación la verdad. Parecían el dueño de casa y su invitado principal peleándose a gritos en medio de la fiesta.

Pero mientras se daban los últimos toques al encuentro BM/FMI, en las alturas de Cotabambas, Apurímac, miles de personas se enfrentaban a la policía en el marco de una protesta contra la decisión del Ministerio de Energía y Minas de aprobar una importante modificación del Estudio de Impacto Ambiental del proyecto minero Las Bambas. Para variar, la policía puso las balas y la población local los muertos y los heridos y solo después de este ritual de muerte, con Estado de Emergencia incluido, el gobierno entendió que había problemas que atender y se dispuso a dialogar con las autoridades locales y los representantes comunales. Pudo haber dialogado desde inicios de año cuando autoridades y líderes sociales locales comenzaron a pedir ser atendidos y evitar llegar a esta situación, pero mientras el BM y FMI hablan de los pobres, en el Perú real a los pobres solo se les escucha después de alguna protesta y algunas muertes.

Sucede que ese muro que separa la Pamplona de los pobres del Surco de los acomodados separa físicamente dos mundos en el espacio urbano, pero es expresión de abismos profundos que recorren todo el territorio nacional. Si las multilaterales nos recetan insistir en políticas que han creado y profundizan estos abismos, nos toca a los peruanos y peruanas de a pie inventar otras respuestas.

24 de mayo de 2015

El debate 2015 sobre la disminución de la pobreza

Carlos Monge

El reciente informe del INEI sobre la pobreza en el Perú abre un debate sobre un tema de gran importancia.

Las cifras nos dicen que durante el 2014 la pobreza se redujo solamente en 1,2% pero que la sierra rural –la región que alberga la mayor y peor pobreza- esta reducción fue de 2.5%. El Ministro Segura busca ganar puntos diciendo que el mérito lo tienen los programas sociales del gobierno.

Voceros del APRA le contestan que esta caída de la pobreza es menor que la lograda durante el gobierno de Alan García. Atribuyen el mérito a las virtudes de su jefe, pero “olvidan” mencionar que esos fueron los años de precios altísimos de los minerales y el petróleo. Tampoco mencionan que durante esos años cayó la pobreza en toda América Latina, tanto en países neoliberales como progresistas.

Pero, más allá de los debates que ya tienen claro tinte electoral, hay temas más de fondo que es necesario poner sobre el tapete.

Por ejemplo, que si bien los programas sociales son útiles para atacar la pobreza extrema atendiendo de manera casi personalizada a este sector de la población con transferencias monetarias y otros apoyos específicos, ellos no garantizan que esta salida de la pobreza extrema se sostenible. ¿Qué pasa si los programas se quedan sin financiamiento? ¿Qué pasa si dejan de funcionar? Tampoco resuelven la situación de los que no son “pobres extremos” sino “pobres” nada más, pues para estos lo fundamental será siempre tener acceso a empleos y mercados.

Sobre este tema ni el gobierno ni los diferentes partidos de la derecha tienen mucho más que aportar. Porque el verdadero debate sobre la pobreza y la desigualdad tiene que ver con la estructura productiva y con el rol redistributivo del Estado.

Al respecto, se están debatiendo en América Latina dos ideas fundamentales. Una es que el modelo primario exportador concentra la alta productividad en pocos sectores (minería y sus algunos servicios) mientras que el resto queda en economías de sobrevivencia, de bajísima productividad. La otra, que el Estado tiene que intervenir activamente en la redistribución por la vía del salario (aumento general de sueldos y salarios) y por la vía de la reforma tributaria (que paguen más lo que ganan más).

Sobre estos temas se acaban las discrepancias entre el gobierno y las diferentes oposiciones de derecha. Ninguno quiere en realidad cambiar el modelo primario exportador. Ninguno quiere en realidad tocar la estructura salarial y tributaria. Así las cosas, lo que se viene es fácil de ver: la terca apuesta por el mismo modelo en contexto internacional adverso vendrá con aumento en los índices de pobreza y desigualdad.


http://diariouno.pe/columna/el-debate-2015-sobre-la-disminucion-de-la-pobreza/

11 de diciembre de 2014

¿Qué esperábamos y qué esperamos de la COP 20?

Carlos Monge

El Perú es anfitrión de la COP 20, el evento anual mundial sobre el estado del cambio climático y la lucha contra el calentamiento global. Miles de representantes de gobiernos y de organismos multilaterales, líderes empresariales y activistas de sociedad civil de todo el mundo, ya están llegando a Lima para participar oficialmente, para hacer lobby en los pasillos, o para presionar desde la calle y los medios de comunicación.

El Perú –como anfitrión de la COP 20- debería haber dado ejemplo de cómo se fortalecen las instituciones ambientales y como se asumen políticas firmes para mitigar nuestras emisiones de gases de efecto invernadero, para ayudar a los miles de afectados a adaptarse a las consecuencias del calentamiento global, y para proteger nuestros sumideros de carbono y nuestras fuentes de agua.

Lamentablemente, lo que tenemos para enseñar al mundo son cuatro paquetes de medidas que debilitan la institucionalidad ambiental para favorecer las inversiones privadas, una Estrategia Nacional ante el Cambio Climático que no tiene políticas ni metas vinculantes, un Plan Nacional de Diversificación Productiva que considera que las regulaciones ambientales son un sobrecosto que hay que eliminar, y normas y prácticas de criminalización de la protesta social cada vez más duras.

El Perú también debería haber liderado un reclamo de que los países más contaminadores de ayer y de hoy y que las corporaciones que lucran con la actual situación, acepten de una vez por todas la necesidad de acuerdos globales vinculantes para parar ya la emisión de gases de efecto invernadero.

Pero parece ser que el Gobierno del Perú lo que busca es más bien facilitar acuerdos a los que los países del norte y los emergentes y las corporaciones quieran llegar: metas vagas, acuerdos no vinculantes e impulso solamente a aquellas acciones de mitigación, compensación o adaptación que se puedan convertir en negocios corporativos en el mercado.

Y todo esto, por supuesto, en el marco de la continuidad de un modelo primario exportador sustentado en la extracción de recursos naturales (minerales, petróleo, gas) con grave riesgo para las fuentes de agua (páramos Andinos y cabeceras de cuenca) y para nuestro gran sumidero de carbono (la Amazonía).

Todo indica que el resultado de la COP 20 no será el que se necesita para que la COP 21 (Francia 2016) reemplace al fracasado Protocolo de Kyoto con acuerdos globales vinculantes que realmente logren parar el calentamiento global.

Aunque hay una esperanza: que la calle hable fuerte y claro, que decenas de miles marchen y griten y exijan. Solo así puede ser que esta COP 20 valga la pena.


http://diariouno.pe/columna/que-esperabamos-y-que-esperamos-de-la-cop-20/