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14 de noviembre de 2025

Perú: Señales de extrema crueldad

Gustavo Espinoza M.

Numerosas expresiones de crueldad afloran en la conducta cotidiana de la clase dominante y sus voceros en el Perú de hoy. Podríamos referirnos a algunas, a modo de dejar constancia del comportamiento subhumano de quienes detentan las riendas del Poder en un país como el nuestro.

Para no hacerlo de modo extenso, nos referiremos sólo a tres episodios que han movido el escenario nacional y generado un debate político polémico. Aludimos, en primer lugar, al caso Guillermo Bermejo, el congresista de la izquierda  que cumple ya  los primeros días de los 15 años a los que fuera recientemente condenado.

Como se sabe, Bermejo fue detenido sin consecuencia alguna en varias ocasiones. En dos de ellas la Fiscalía logró  crearle un muñeco acusatorio aportando “pruebas” de distinto signo, desde declaraciones de “testigos protegidos” hasta fotografías montadas y periplos inventados. En dos ocasiones los jueces desestimaron esas “pruebas” porque respondían a una engañifa. Seis jueces, por unanimidad, opinaron lo mismo y desecharon los cargos por considerarlos infundados.  

 Pero como la clase dominante es terca, se empeñó en abrirle un tercer proceso.  Y, como algunos creen que a la tercera va la vencida, se empeñaron a fondo, juntaron tres jueces nuevos y lograron, finalmente, que lo hallaran culpable. ¿De qué?. No se sabe precisamente, pero de algo ha de ser, porque le pusieron 15 años de cárcel, lo esposaron como a un reo cualquiera y lo llevaron a un Penal de máxima seguridad. Todo eso, en un par de horas.

Los jueces dijeron que el acusado “no había logrado desbaratar las acusaciones” formuladas en su contra, ni había podido “demostrar su inocencia”. Menos aún, que era falsa la acusación de  haber firmado una “carta de sujeción” a los lideres senderistas y un padrón de afiliados a la organización terrorista.

Como puede apreciarse, en este proceso, se invirtieron las herramientas judiciales. No era que la Fiscalía debía probar los cargos, sino el acusado era quien debía demostrar su inocencia. ¿Y la “carta de intención”?  Nadie la vio, ni la leyó, ni supo de su existencia porque -la policía dice- los lideres senderistas tienen escondidas esas “cartas de intención”. Arguyeron entonces otra, la de “sujeción” presuntamente “firmada” por Bermejo. Tampoco la mostraron porque tampoco existe.

La única “carta de sujeción” que habrían hallado -si la buscaran- sería la que firmaron los Marinos Montoya y Cueto, y los generales Chiabra y Zapata cuando fueron invitados al “ágape de adhesión” celebrado en  los ambientes del SIN cuando  los años de Fujimori y su asesor. ¿Lo recuerdan? Y esa carta si existe en libros, folletos, impresos y hasta en videos. Guillermo Bermejo no tuvo nada que ver en eso.

¿Por qué ahora aparecen contra Bermejo?. Por una sola razón: porque asomó como candidato presidencial para los comicios del 2026. Había que acabar con él a como diera lugar. Por eso la condena. Por lo demás, a la condena le añadieron algunos añitos más de “inhabilitación política” para que no pueda desempeñar ninguna función pública por lo menos en dos décadas. A eso, le llaman “Democracia”.

El otro caso es el de Betssy Chávez, quien fuera jefe del Consejo de ministros del gobierno de Pedro Castillo. La acusaron de “un golpe”, que no se produjo. Luego de una rebelión”, que tampoco existió. Y ahora de un “intento de sedición” de una “conjura para tentar una sedición”. Lo real es que no tienen cargo alguno contra ella, ni contra Castillo.  Aquí el golpista, fue quien dispuso -el 7 de diciembre del 2022- la captura de Castillo cuando era presidente y ordenó se invistiera como Mandataria a una usurpadora. ¿Quién lo fue?

En todo caso, no fue Betssy Chávez.   A ella la agarraron y la metieron presa, y la sometieron a tratos vejatorios: la trasladaban en una perrera, y esposada a la sala de audiencias al “juicio” al que estaba obligada a concurrir. La recluyeron en un Penal ordinario y sin el menor respeto a su investidura, sabiendo -además- que no tiene familiares en Lima porque sus padres residen en Tacna. Y, por supuesto, le prolongaron la detención ya sin orden de captura.  Y por eso tuvieron que liberarla.

Libre ya, la sometieron a acoso y amenazas reiteradas. Cansada de ello, pidió Asilo en la Embajada de México. Y la clase dominante puso el grito en el cielo. Ahora exige que no le den el salvo conducto para irse del país, como Odría hizo con Haya de la Torre hasta que perdió en la Corte de La Haya. Ahora -parece mentira- algunos apristas dicen que no deben otorgarle a la asilada el salvo conducto- Haya los echaría como echó Cristo a los mercaderes del templo.

Ellos aseguran que cometió “delitos comunes”, sin señalarlos, porque, en todo caso, la rebelión es un acto político, y no un delio común. No importa. Dirán igual, que es un delito común. Lo que ocurre es que lo hacen tantas veces ellos, que ya creen que es común, el “más común de los delitos”.

Y el tercer caso de la crueldad, se inscribe en el trato subhumano que hoy se aplica en los Centros Penitenciarios. El gobierno no sabe que su tarea es capturar y neutralizar a los delincuentes “que están afuera”, en la calle. Y no martirizar a los que “están adentro”, privados de su libertad. Estos ya están “neutralizados”, salvo excepciones.  Curándose en salud, el gobierno dice que desde los Penales “se cometen delitos” ¿Cuántos…?, ¿50. 100. 1,000? ”?. Pero hay 106 mil presos ¿Todos ellos tienen que pagar, incluso al margen del delito  que los llevó allí?

No es quitándoles la comida, encerrándolos sin ver el sol 22 horas del día, y sin servicios elementales como “se combate la delincuencia”,  Salvo que se diga que “los presos son salvajes” y “hay que tratarlos como tales”. En ese caso, las autoridades deberán rebajarse a actuar como salvajes para “ponerse a tono” con la situación. Algo así ocurrió una vez en África, cuando ciertos exploradores decidieron “acabar con los caníbales”: se los comieron a todos.

No es un Estado delincuente el que habrá de acabar con la delincuencia. Ni siquiera podría hacerlo asumiendo sus propias modalidades de acción. Si eso ocurriera, simplemente generalizaría la delincuencia hasta convertirla en una acción total.

No debiera olvidarse nunca un precepto esencial: la tarea del Estado es resocializar, rehabilitar al ciudadano que por una u otra razón cometió un delito para reincorporarlo a la vida productiva. Para eso, tiene el deber de reeducarlo, La educación de los presos es herramienta básica e inexcusable, como debe serlo también el trabajo, la organización y la disciplina y la cultura, v ale decir, todas las piezas inherentes a la formación humana.

Por lo demás, un rostro se puede tener para capturar a un delincuente; y otro para quien ya fue privado de su libertad. A uno se le puede perseguir y hasta acosar; pero al otro, no se le puede martirizar Si eso se hace, se habrá de cimentar el odio y la venganza, cuando no la rebeldía legítima o el motín clásico, ¿Será eso lo que se busca?

Estas expresiones de crueldad son incompatibles con cualquier sociedad humana. Hay que enfrentarlas, denunciarlas, combatirlas y derrotarlas.  

Se publica este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

12 de noviembre de 2025

Perú: La calle, esa jungla para las mujeres

Patricia del Río

Si acosan sexualmente a la presidenta de México, ¿se entiende el peligro para el resto?

Martes 4 de noviembre, mediodía. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, salió del Palacio Nacional hacia las oficinas de la Secretaría de Educación Pública, en el centro de la capital. Tenía que caminar unos 500 metros. Como en otras ocasiones, la mandataria fue rodeada por personas que se acercaban a saludarla o tomarse fotografías. Ella, que cultiva una imagen de cercanía con la ciudadanía, se detuvo a conversar, escoltada por su equipo de seguridad. De pronto, un hombre aprovechó la aglomeración para acercarse por detrás, demasiado cerca, demasiado intimidante. Luego intentó besarle el cuello y, no contento con eso, la rodeó con los brazos y le manoseó los pechos.

Las imágenes son indignantes. La presidenta, que estaba concentrada en atender a la gente, luce desconcertada, sin entender lo que acaba de ocurrirle. Algunos testigos reaccionan con rechazo, pero nadie detiene al agresor. Nadie lo enfrenta.

A eso lo llamamos acoso sexual callejero, un término que describe actos de connotación sexual en espacios públicos: comentarios ofensivos, silbidos, miradas lascivas, tocamientos, persecución o exhibicionismo. No conozco a una sola mujer que no lo haya sufrido al menos una vez. Hasta hace poco, este tipo de comportamientos se consideraban simples “piropos”, gestos de “galantería” o libertades que se tomaban los hombre que debíamos tolerar. Nuestras caras de miedo no importaban. A nadie le interesaba que subiéramos a los buses muertas de asco sabiendo que alguien se nos pegaría más de la cuenta, que nos tocarían sin poder identificar al mañoso.

Hoy sabemos que no se trata de anécdotas ni de exageraciones. Nueve de cada diez mujeres en Lima y Callao han sido víctimas de acoso sexual en espacios públicos, según la Municipalidad de Lima. Y los datos oficiales confirman la gravedad del problema: el Ministerio de la Mujer atendió 257 casos de acoso sexual callejero solo entre enero y julio de 2024, el 96 % de ellos contra mujeres, y más de la mitad de las víctimas eran menores de edad. No es una rareza latinoamericana: a nivel mundial, el 65 % de las mujeres ha sufrido acoso callejero, de acuerdo con la ONG Stop Street Harassment.

Por eso, seguimos caminando con miedo. Antes de salir, muchas mujeres revisan qué ropa ponerse, eligen rutas más seguras para desplazarse, evitan las horas punta, no transitan por calles oscuras. Si un hombre nos mira con lascivia, cruzamos la vereda. En un taxi, preferimos sentarnos detrás del piloto y con los seguros desbloqueados, por si tenemos que huir. Son precauciones automáticas, aprendidas casi sin darnos cuenta. Forman parte de nuestra educación emocional, de ese instinto de supervivencia que hemos debido incorporar para movernos en un mundo que no fue pensado para nosotras.

Y lo peor es que esta realidad no mejora. Vivimos tiempos en que los derechos conquistados por las mujeres retroceden: gobiernos conservadores de todo el mundo eliminan el enfoque de género en las escuelas, restringen el derecho al aborto, reducen presupuestos de programas para la igualdad e, incluso, cierran ministerios de la mujer. Lo hacen en nombre de una supuesta “igualdad” entre hombres y mujeres que no se debe contaminar con medidas que nos privilegien a nosotras.

La pregunta es: ¿somos iguales, realmente? ¿Ocupamos el espacio público del mismo modo? ¿Gozamos de los mismos derechos y beneficios? Está claro que no. Las mujeres seguimos saliendo a la calle como quien entra en una jungla: alertas, tensas, listas para escapar. Le pasó a la presidenta de México, le pasa cada día a millones de mujeres anónimas. Y mientras no se entienda que el acoso no es un gesto inocente, sino una forma de violencia, nos seguirá pasando a todas.

Fuente: https://jugo.pe/acoso-callejero-mujeres/?_gl=1*jxubn8*_ga*MjEwMjMzNzc1OC4xNzYyOTAxODE5*_ga_YW51KEZ9LB*czE3NjI5MDE4MTgkbzEkZzAkdDE3NjI5MDE4MTgkajYwJGwwJGgw

4 de marzo de 2025

México: Mujeres liderando el cambio: ciencia y política al frente

Iliana Sánchez Chávez

Las mujeres hemos demostrado que no hay límites cuando se trata de transformar la historia. Durante siglos, nuestra participación en la ciencia y la política fue invisibilizada o limitada. Hoy, nuestro país vive un momento trascendental: por primera vez, una mujer lidera la Presidencia de la República y otra mujer encabeza el gobierno de la Ciudad de México. Estos avances no son concesiones ni casualidades; son el resultado de décadas de lucha, valentía y reformas construidas a partir del esfuerzo colectivo de miles de mujeres que alzaron la voz y abrieron camino para las generaciones actuales. Gracias a ellas, hoy no slo podemos votar, sino también ser votadas y gobernar.

Nuestra primera Presidenta, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo no sólo es una líder política, sino también una científica con un doctorado en Ingeniería Energética. Este hecho es simbólico porque demuestra que la ciencia y la política no son caminos separados, sino campos que pueden complementarse. La toma de decisiones informada y basada en la evidencia científica es crucial para enfrentar los desafíos de nuestra nación.

Por otra parte, la Ciudad de México cuenta con una Jefa de Gobierno como la licenciada Clara Brugada Molina quien ha puesto la lucha por la justicia social y los derechos de las mujeres en el centro de su administración.

Desde la ciencia hasta la política, las mujeres hemos jugado un papel importante en la construcción de un México más justo, equitativo y con visión de futuro. Sin embargo, aún enfrentamos desafíos significativos.

La historia nos ha enseñado que la presencia de las mujeres en la ciencia ha sido crucial para el desarrollo del conocimiento. Sin embargo, su reconocimiento ha sido tardío y, en muchos casos, insuficiente. En México, tuvimos a Matilde Montoya, la primera médica del país, y a Katya Echazarreta, la primera mexicana en viajar al espacio, pero entre ellas hubo muchas más que abrieron camino.

Helia Bravo Hollis fue pionera en la biología; María Agustina Batalla Zepeda hizo valiosas contribuciones a la botánica; María Elena Caso realizó el estudio más completo sobre estrellas de mar, y María Teresa Gutiérrez Vázquez revolucionó los estudios demográficos con un enfoque de geografía poblacional, anticipando problemáticas actuales.

En el ámbito de la divulgación científica, Alejandra Jáidar Matalobos impulsó la publicación de textos en español para acercar la ciencia a un público más amplio. Susana Azpiroz Riveiro rompió barreras en la agronomía, logrando que hoy casi la mitad de los estudiantes en esa área sean mujeres. Ana María López-Colomé hizo grandes aportes en bioquímica, mientras que Susana López Charretón, reconocida por la UNESCO, ha sido una de las virólogas más destacadas.

A pesar de estos avances, los datos siguen mostrando desigualdad. Según la UNESCO, solo el 33% de los investigadores en el mundo son mujeres y apenas el 12% son miembros de academias científicas. En México, aunque el número de mujeres en carreras de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) ha crecido un 42% en la última década, siguen siendo minoría: solo 3 de cada 10 profesionistas en ciencia y tecnología son mujeres. Este desafío no puede ignorarse. Invertir en la educación y la formación de niñas y jóvenes es fundamental para construir un futuro más justo y equitativo para todas y todos.

Así como en la ciencia, en la política las mujeres hemos tenido que abrirnos paso, y actualmente somos referentes en paridad de género a nivel mundial como uno de los seis países en el mundo con un Congreso compuesto en más del 50% por mujeres y cada vez hay más gobernadoras, alcaldesas y legisladoras ocupando importantes espacios de decisión.

La llegada de una mujer a la Presidencia de la República es un mensaje poderoso para todas las niñas y jóvenes: ahora más que nunca se están rompiendo las barreras de género. No hay límites para nosotras. Es tiempo de mujeres, y no llega sola, llegamos todas.

Y esto se ha llevado al pleno de los hechos, con la creación de la Secretaría de las Mujeres, con el objetivo de impulsar políticas públicas que aseguren la igualdad sustantiva. Además, con una Presidenta científica, el reconocimiento a la ciencia como motor de transformación cobra una fuerza inédita en nuestra región.

En la Ciudad de México, nuestra Jefa de Gobierno ha marcado un precedente en la lucha por los derechos de las mujeres. Con políticas públicas enfocadas en la seguridad, la educación y la erradicación de la violencia de género, su administración ha demostrado que la agenda feminista no es un discurso, sino una acción concreta.

La capital del país es punta de lanza en la protección de los derechos de las mujeres, con el programa territorial “Siemprevivas”, los “Senderos Seguros” y el fortalecimiento de las Unidades Territoriales de Atención y Prevención de la violencia de género, así como la sensibilización desde las escuelas públicas, que han mejorado la seguridad y el bienestar de miles de mujeres.

Desde el Congreso de la Ciudad de México, hemos impulsado reformas y acciones concretas para que más mujeres accedan a posiciones de liderazgo.

El pasado 13 de febrero presenté un punto de acuerdo que fue aprobado por unanimidad, en el que exhortamos a la Secretaría de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación y a las 16 alcaldías, a fortalecer programas que fomenten la participación equitativa de mujeres y niñas en la ciencia y la tecnología. Este esfuerzo no busca privilegios, sino igualdad de oportunidades.

No se trata sólo de reconocer a las mujeres que nos precedieron, sino de asegurar que las futuras generaciones tengan las herramientas para innovar y transformar. Cada niña que sepa que puede ser científica, presidenta, o lo que sueñe, es un paso hacia la igualdad real.

Si bien México ha avanzado significativamente, el camino hacia la equidad plena no ha terminado. De acuerdo con ONU Mujeres (2024), sólo 26 países cuentan con mujeres como jefas de Estado o de Gobierno. Si seguimos al ritmo actual, la paridad de género en altos cargos de decisión podría tardar más de un siglo en lograrse a nivel global. Por eso, no podemos conformarnos. Necesitamos más mujeres en todos los espacios: en la política, la ciencia, la tecnología y la economía.

La Cuarta Transformación es una oportunidad histórica para construir un país donde el género no limite los sueños ni las oportunidades. Desde la política hasta la ciencia, las mujeres mexicanas estamos demostrando que podemos liderar, innovar y transformar nuestras comunidades.

El cambio ya comenzó y no vamos a retroceder. Sigamos abriendo puertas, eliminando barreras y asegurando que ninguna niña o mujer vea su futuro limitado por su género.

La transformación tiene rostro de mujer y vamos por más.

Iliana Sánchez Chávez. Diputada local por Cuauhtémoc en el Congreso de la Ciudad de México.

Fuente: https://revistazocalo.com/mujeres-liderando-el-cambio-ciencia-y-politica-al-frente/

12 de febrero de 2025

A LOS PUEBLOS DE NUESTRA INDOAMERICA

Claudia Sheinbaun, Presidenta de México

¿Por qué el imperialismo quiere vernos divididos?*

Porque sabe que juntos somos invencibles. Estados Unidos, potencia que se viste de democracia mientras exporta golpes de Estado, ha clavado sus garras en nuestra tierra con una estrategia clara: *dividir para saquear*.

En Chile, financió el golpe contra Allende para imponer a Pinochet y regalar el cobre a sus corporaciones.

En Nicaragua, armó a los Contras para ahogar en sangre la Revolución Sandinista.

En Venezuela, desató una guerra económica y sanciones criminales para robar el petróleo y doblegar a un pueblo que se atrevió a mirar al futuro con soberanía.

En Brasil, utilizó la Lawfare para encarcelar a Lula y frenar el ascenso de los pobres.

En Bolivia, apoyó un golpe contra Evo Morales para entregar el litio a sus transnacionales.

En Cuba, mantiene un bloqueo genocida por seis décadas, castigando a un pueblo que eligió ser dueño de su destino.

Desde las tierras ardientes del Río Bravo hasta las aguas embravecidas de la Tierra del Fuego, somos un solo pueblo, una sola alma tejida con los hilos de la resistencia, la dignidad y los sueños compartidos. La *Patria Grande* no es una utopía: es el latido de nuestra historia, la memoria viva de quienes lucharon por vernos libres, desde Túpac Amaru hasta Bolívar, desde Martí hasta la Che Guevara. Es el territorio sin fronteras donde el quechua, el español, el portugués, el guaraní y todas las voces originarias se funden en un coro que canta: *¡Unidad!*

*Cada herida abierta en un país es un ataque a todos.* El imperialismo no teme a gobiernos aislados: teme a los pueblos unidos. Nos han impuesto tratados que privatizan el agua, la salud y la educación; han militarizado nuestros territorios para controlar recursos; han manipulado medios de comunicación para sembrar el miedo y el individualismo. Pero su arma más letal es hacernos creer que somos enemigos, que la pobreza de uno es culpa del otro, y no del sistema que nos desangra.

*La Patria Grande es la respuesta.* Es el abrazo solidario entre el obrero argentino y el campesino colombiano; entre la maestra mexicana y el ingeniero venezolano; entre los jóvenes que en las calles de Perú, Ecuador o Honduras exigen justicia. Es entender que la independencia de Haití, lograda con sangre en 1804, es tan nuestra como la victoria de Ayacucho. Es saber que cuando Paraguay fue masacrado en la Guerra de la Triple Alianza, no perdieron solo los paraguayos: perdimos todos.

*Unidos no somos víctimas: somos titanes.* La Zamba de Vargas, la batalla de Carabobo, el grito de Dolores, la resistencia mapuche, las Madres de Plaza de Mayo, los zapatistas alzando la voz en Chiapas… Cada lucha es un eslabón de la misma cadena que hoy nos llama a romper las cadenas. La soberanía no se negocia: se defiende. Y para defenderla, necesitamos una unión política, económica y cultural que nos permita intercambiar sin depender del dólar, producir alimentos sin agrotóxicos, educar con pedagogías liberadoras y proteger nuestra Amazonía como pulmón del mundo.

*Hermanos, no nos equivoquemos: el enemigo es el mismo.

* Mientras Wall Street especula, nuestros pueblos hambrean. Mientras Hollywood nos vende falsos ídolos, entierran nuestras identidades.

Pero tenemos algo que ellos jamás tendrán: *la certeza de que la historia la escriben los pueblos*.

Hoy, cuando el neoliberalismo recicla su rostro con falsas promesas, cuando la Cuarta Flota estadounidense vigila el Caribe y las bases militares se multiplican en Colombia y Brasil, es hora de gritar con una sola voz:

*¡Basta de injerencia! ¡Basta de saqueo!*

Que resurja la UNASUR, que crezca el ALBA, que el CELAC sea nuestro escudo. Organicemos asambleas populares, redes de comunicación propia, monedas regionales, ejércitos de maestros y artistas que despierten conciencias. Porque la verdadera independencia se conquista con educación, organización y amor al prójimo.

*Somos la generación que puede hacer realidad el sueño de San Martín y Manuelita Sáenz.

* No esperemos a que nos rescaten: seamos nosotros la trinchera, el poema, la semilla. Que cada barrio, cada fábrica, cada aula sea un territorio libre de la Patria Grande.

*¡Que viva América Latina unida! ¡Hasta la victoria siempre!*

*Porque en nuestra unión está la fuerza, y en nuestra lucha, la libertad.*

https://corporacionuteusach-noticias.cl/2025/02/11/a-los-pueblos-de-nuestra-indoamerica/

10 de enero de 2025

El imperialismo estaba vivo

César Hildebr​andt

"¡El mundo no es un lugar para los débiles! ¡El mundo es un banquete y siempre hay hambre!"

Donald Trump quiere el Canal de Panamá, Canadá entera como estado adjunto, Groenlandia helada y al peso. También quiere que el Golfo de México se llame (premonitoriamente) Golfo de Estados Unidos, que los chinos dejen de competir como lo hacen –es decir, desde el capitalismo (de Estado) más impío– y que la Unión Europea pague lo que debe por tantos años de alianza atlántica.

Tantos años hablando de valores democráticos y globalismo liberal para que, al fin, alguien nos diga en la cara pelada que la política exterior de los yanquis consiste en codiciar lo ajeno, robar lo que se pueda y amenazar al mundo con una pistola al cinto, la cara de Harry el Sucio y la ética de Capone.

Trump es Estados Unidos en pelotas: la vieja voracidad de un país que autoriza la expansión asesina de Israel porque le recuerda la de sus ancestros. Que les pregunten a los mexicanos con memoria cómo era eso. Que se lo pregunten a los indios que John Wayne mataría otra vez en el ecran. El inminente presidente de los Estados Unidos nos hace, en el fondo, un gran favor: nos recuerda que el imperialismo norteamericano está de vuelta y que un gorila sin escrúpulos ha decidido desenfundar y traerse abajo el teatrín precario en el que la política yanqui intentaba, con la complicidad de una Europa acompañante, continuar la comedia.

Pobre Clinton, que hizo tanto por disimular a quiénes servía, y pobre Obama, que de puro acomplejado no llegó a ser oveja negra. Y pobre Carter, que fue el que más se acercó a los linderos de la civilización, y pobrísimo Kennedy, inventor de la fábula panamericana que mi generación estuvo a punto de tragarse. Y más pobre todavía el ahora sí difunto Franklin Delano Roosevelt, que fue el único presidente norteamericano del siglo XX en advertir qué sería de los Estados Unidos si a la plutocracia no se le ensillaba y si el Estado no dirimía a veces con cierto sesgo popular.

Algún consejero quizá le ha recordado al gorila hoy repuesto en la presidencia que Thomas Jefferson, en 1803, le compró Luisiana a Napoleón Bonaparte por 15 millones de dólares. Ese territorio de más de dos millones de kilómetros cuadrados es el que ocupan 11 estados actuales de los Estados Unidos y costó 7 dólares por hectárea. O quizá algún compañero de juerga le haya hablado de aquellos bellos tiempos cuando a México le arrebataron, a punta de guerra, lo que hoy son California, Nevada, Utah, Texas y Nuevo México (más la mayor parte de los actuales territorios de Arizona y Colorado y fragmentos de las áreas que cubren Wyoming, Kansas y Oklahoma).

Trump debe haber salivado con esas memorias de la patria grande e insaciable. Y, además, ¿no es cierto que Alaska también les salió regalada cuando se la compraron al quebrado zar Alejandro II? ¿Y la Florida hispánica, vendida como ganga en 1819? ¿No fue que Islas San Juan salieron gratis? ¿Y no fue sencillo invadir y anexarse Hawái entre 1893 y 1898? ¿No fue una delicia lo de Puerto Rico? Para no hablar de Guam, de Islas Vírgenes, de Samoa, o de las Marianas del Norte. ¡El mundo no es un lugar para los débiles! ¡El mundo es un banquete y siempre hay hambre!

Donald Trump es el neandertal que viene en busca de la venganza y será presidente de la primera potencia militar de un mundo a la deriva marcado por varias decadencias. En primer lugar, el orden mundial surgido en 1945, y erosionado por crímenes como el que perpetra Israel desde 1948 o como aquellos surgidos de las llamadas democracias populares de Europa oriental, se ha terminado de hundir. En segundo lugar, el concepto mismo de democracia ha perecido en medio de la crisis de la representación, la corrupción y la hegemonía de las corporaciones. En tercer lugar, valores como la convivencia y el respeto han dejado de funcionar aun en escalas internacionales. El resultado es que hoy la desigualdad extrema se considera un dato de la naturaleza y esperpentos como Milei pueden encumbrarse como abogados de las leyes vigentes en el Serengueti.

Vivimos el crepúsculo de una cultura de las apariencias y el embrutecimiento masivo. Trump es el embajador cabal de un mundo en ruinas. No importa cuánta inteligencia artificial le metamos a la pesadilla que vivimos, con cuántos artilugios consolemos nuestra soledad de nuevos lobos, qué otras trampas nos ofrezcan para seguir remando hacia la tempestad final.

Trump es lo que hemos hecho, lo que hemos tolerado, lo que brotó de las élites podridas y de las masas domadas por los mensajeros de la unanimidad.

Maldiciendo a los militares sublevados en la España de 1936, Pablo Neruda habló de “cenagales aguas” y “ríos de gargajo”. Es como si Sanjurjo, Mola y Franco se hubieran adueñado del mundo.

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Fuente: Hildebrandt en sus trece, Ed 715 año 15, del 10/012/2025

20 de abril de 2024

Diplomacia bestia

Ronald Gamarra

En las ansias de emular a Bukele, el presidente de Ecuador ordenó el asalto policial a la sede de la embajada de México en la ciudad de Quito, logrando así apresar al ex vicepresidente Jorge Glas, sentenciado por delitos de corrupción, a quien el estado mexicano había concedido asilo político apenas unos días antes. Glas fue trasladado de inmediato a una prisión de alta seguridad, pero no sin haber infligido antes al personal de la agencia diplomática y a su principal responsable un aparatoso maltrato moral y físico, que incluyó la irrupción violenta y sorpresiva, la ruptura de la puerta, la amenaza con armas de fuego y la inmovilización por la fuerza y en el suelo.

Esta acción del presidente ecuatoriano Daniel Noboa ha dividido a la opinión pública en dos sectores. Unos, casi todos de derecha, la apoyan porque “no se puede permitir que una embajada sea refugio de delincuentes”. Otros, la gran mayoría, la condenan porque hace tabla rasa del derecho internacional y la inmunidad de las embajadas. Ocurre que Noboa es de derecha. Si la toma de la embajada la hubiese ejecutado un izquierdista como Maduro, veríamos a los derechistas condenar la acción indignados y a la izquierda dura aplaudirla. El relativismo de conveniencia no es buen consejero.

La incursión policial en la embajada de México en Quito es un hecho que no tiene precedentes en América Latina, al menos hasta donde yo sé. Ni siquiera las dictaduras más sanguinarias e inescrupulosas, como las de Pinochet y Videla, se atrevieron a asaltar una embajada. Por eso, asombra y produce pasmo ver que una violación de tal calibre es cometida sin mayor reparo por un régimen democrático. Noboa se cargó en un instante, como si no valiera un comino, toda una arquitectura jurídica y diplomática que ha costado mucho construir y preservar y que hasta hace poco parecía gozar de respeto unánime por los miembros de la comunidad latinoamericana.

El rechazo a la acción de fuerza del gobierno ecuatoriano ha sido abrumador a nivel internacional. La OEA aprobó una resolución de condena con la única oposición de El Salvador, precisamente el país donde gobierna Bukele. México, cuya diplomacia es muy experimentada, está demandando a Ecuador en todos los foros internacionales en que puede hacerlo, incluida la Corte Internacional de Justicia de La Haya, y está solicitando que sea sancionado con la suspensión de su membresía. No hay un solo estado en el mundo que haya expresado algún tipo de respaldo abierto a Noboa, ni siquiera El Salvador.

Ante este panorama adverso en el plano internacional, Noboa ha optado por restar importancia a lo sucedido y propone al presidente mexicano “comer un cebiche o unos tacos” para arreglar la controversia conversando. Pero no expresa ni siquiera el menor pesar por la medida que ordenó, ni por el daño a las relaciones con México. Pareciera no tener conciencia suficiente de la magnitud del estropicio que ha cometido a nivel internacional. ¿Se trata de irresponsabilidad o ignorancia? Tal vez una combinación de ambos factores, sumada a su condición de improvisado en la política y en el ejercicio del poder.

Al ordenar allanar la embajada de México, ¿no se le ocurrió que todos los demás países se sentirían tocados por la inseguridad y la vulnerabilidad que tal acción establece para las misiones de los demás países sin importar dónde se ubiquen? Su duelo político con López Obrador lo cegó al extremo de ya no ser capaz de distinguir entre una escaramuza personal y los intereses del estado ecuatoriano que preside y representa. La confusión entre ambos niveles resulta fatal para el interés nacional, de modo similar al patrimonialismo, que confunde la propiedad pública con el usufructo y enriquecimiento personal a costa de los intereses colectivos.

Hay en América Latina una corriente cada vez más fuerte de desprecio y violación del derecho internacional por parte de sectores autoritarios. En ello están desde hace tiempo la derecha y la izquierda duras. Los sátrapas Alberto Fujimori y Hugo Chávez fueron los pioneros en el repudio al Sistema Interamericano de Derechos Humanos: el primero pretendió retirar al Perú de la competencia de la Corte Interamericana, situación que fue rechazada inmediatamente por el alto tribunal; el segundo llevó a Venezuela a denunciar la convención americana de derechos humanos, la que se hizo efectiva el 2013 y se mantiene hasta hoy. A ellos les superó Daniel Ortega que, además de eso, impuso como un vulgar sátrapa la salida absoluta de su país, Nicaragua, del seno de la OEA. Bukele es el capítulo más reciente en el desafío a la juridicidad internacional.

El gobierno de Dina Boluarte y especialmente el actual congreso peruano se inscriben en esta lógica de la diplomacia bestia, particularmente en el desacato abierto al Sistema Interamericano de Derechos Humanos. El indulto fraudulento a Fujimori, las iniciativas para indultar a culpables de crímenes de lesa humanidad, las iniciativas para desconocer la competencia y los fallos de la Corte Interamericana son parte de una política internacional que quiere hacer cera y pabilo de las normas internacionales en cuanto exigen cumplir obligaciones y estándares de respeto a los derechos humanos que la fujiderecha rechaza visceralmente.

Otro factor que contribuye poderosamente a la decadencia de las relaciones internacionales en la región latinoamericana es el protagonismo exagerado de los presidentes, que se enfrascan en torneos de mutuas acusaciones e insultos, como lo suelen hacer López Obrador o Petro, y que no se detienen ante la procacidad, como lo demuestra últimamente el argentino Milei. Esta lamentable sed de protagonismo causa un gran perjuicio a las relaciones internacionales y sería mejor dejarla de lado, permitiendo a los equipos de diplomáticos profesionales actuar y gestionar las relaciones lejos de la hipersensibilidad de unos líderes generalmente deleznables.

Fuente: Hildebrandt en sus trece, Ed 682 año 14, del 19/04/2024


2 de septiembre de 2023

Tres mujeres luchan por la presidencia de México

Gerardo Villagrán del Corral

Si bien oficialmente la campaña presidencial no comienza hasta la tercera semana de noviembre, los próximos  días serán clave para la oficialista Morena, el opositor Frente Amplio por México y las elecciones del 2 de junio de 2024: se levantarán encuestas y se definirá a los candidatos presidenciales, de los que saldrá el sucesor ¿o sucesora? del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Dos mujeres, Xóchitl Gálvez y Beatriz Paredes, se disputan la candidatura de la oposición. Y por el oficialismo, otra mujer, Claudia Sheinbaum, exjefa de gobierno de la Ciudad de México, es una de las favoritas ante el excanciller Mercelo Erbrard.

Por primera vez y tras 70 años de gobiernos consecutivos, el Partido Revolucionario Institucional, que integra la derechista Coalición Frente Unido por México, postulará a una mujer como candidata. No lo hizo durante sus gobiernos y tampoco a partir de 2000 cuando perdió las elecciones contra el Partido Acción Nacional.

La elección federal de 2024 para elegir Presidente de la República y renovar la totalidad del Congreso  es organizada  por el Instituto Nacional Electoral de México, que espera la participación de 98 millones de personas.Además, se votará por los nuevos funcionarios que ocuparán 20 mil cargos federales e incluso locales, pero resaltan el Senado junto al Cámara de Diputados, con sus 128 senadores y 500 diputados federales que componen el Congreso de la Unión.

También se reemplazarán a ocho gubernaturas más el cambio del jefe de gobierno en la Ciudad de México (CDMX). Las entidades donde los habitantes saldrán a votar son: Chiapas, Yucatán, Veracruz, Tabasco, Puebla, Morelos, Jalisco y Guanajuato. Respecto a las elecciones en Congresos locales, se celebrarán en 31 estados de la república. Por último, se realizarán los comicios municipales en 25 entidades, donde se establecerán diferentes gestiones de gobierno.

Para las facciones políticas es importante reconocer en cuáles estados tienen mayor presencia. Después de los comicios de junio de 2023, el mapa se reconfiguró. Morena gobierna 21 estados entre los que resalta el Edomex; el PAN tiene cinco entidades bajo su mandato; el PRI, dos; el PES Y el PVEM, uno respectivamente. Lo anterior significa que Morena tiene gobernantes en el 60% del territorio nacional.

Con el triunfo de Delfina Gómez, candidata a gobernadora del Estado de México, por el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena), esta fuerza política consiguió uno de las entidades más importantes del país.

A diferencia de otros procesos electorales, en setiembre los mexicanos conocerán el nombre de los aspirantes a la Presidencia y no tendrán que esperar hasta finales de año como sucedió en sexenios previos. Esta etapa fue una especie de pre-precampaña, en la que Morena optó por adelantarse a la contienda presidencial para ganar ventaja y el Frente lo hizo semanas más tarde. Tras 70 días de recorrer el país, propuestas, acusaciones de acarreos y desencuentros, las preprecampañas llegaron a su fin.

La gran operación mediática de la oposición, inflada desde las tribunas del PAN, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el fantasmagórico Partido de la Revolución Democrática (PRD), atraviesa una crisis existencial, cuestionada incluso por sus líderes.

La competencia en el Frente Amplio por México duró 53 días. En el inició se presentaron 31 aspirantes, peros solo dos mujeres se mantuvieron hasta la recta final: Xóchitl Gálvez y Beatriz Paredes. Tras la presión de líderes partidistas de oposición, Paredes descartó declinar para dejarle el paso libre a la panista. “Si las mujeres vamos a repetir el modelo patriarcal de los arreglos, perdónenme, estamos jodidas”, sostuvo.

La panista Xóchitl Gálvez, quien despuntó como favorita de la oposición hace meses, gracias a su enfrentamiento mediático constante con el presidente López Obrador. Con cierta frescura en el discurso y poco espacio al dogma, con guiños a la izquierda y defensa de sus gestiones en la función pública, Gálvez inició el proceso de selección de candidato del Frente con ventaja.

Mientras, en el oficialismo sigue la polémica por posible conflicto de intereses de la presidente de la Comisión de Encuestas de Morena, Ivonne Cisneros, pues acusan que es simpatizante de Claudia Sheinbaum, incluso antes de que comenzara la contienda para definir al candidato que seguirá con el proyecto de gobierno de la cuarta transformación.

El excanciller Marcelo Ebrard reconoció el trabajo hecho por López Obrador pero dijo que ahora es momento de construir un nivel más. “Nuestra causa es llevar la Cuarta Transformación al siguiente nivel, no quedarnos donde estamos”, afirmó.

Claudia Sheinbaum rompió con su cautela y presentó un decálogo como declaración de principios en su penúltima asamblea en el Monumento a la Revolución. Entre los temas prioritarios habló de la economía moral con austeridad republicana y la erradicación de la pobreza; la consolidación y ampliación de inversiones estratégicas; el fortalecimiento de los derechos para la educación y la salud; el agua y la seguridad alimentaria.

Morena inició dos etapas: una veda electoral y el levantamiento de cinco encuestas mediante las cuales se elegirá al coordinador nacional de los Comités de Defensa de la Transformación. En el caso del opositor Frente Amplio por México, el Comité Organizador realizará dos estudios de opinión (uno vía telefónica y otro en vivienda),  y el 3 de setiembre hará una consulta que definirá a la persona que va a dirigir el FAM.

En Morena se están levantando las encuestas para preguntar a los ciudadanos: ¿a quién prefiere como coordinador o coordinadora de los comités de defensa de la transformación rumbo a las elecciones de 2024? El levantamiento de la encuesta, será también una semana de veda para sus aspirantes que durará hasta el 6 de septiembre, tiempo en el que se levantará la encuesta, se procesará y se hará público el resultado.

En el caso de las aspirantes del Frente Amplio por México, podrán continuar con sus actividades debido a que en sus reglas no establecieron ningún tipo de veda mientras se realizan los estudios de opinión y se hace la consulta.

Gerardo Villagrán del Corral.  Antropólogo y economista mexicano, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

https://estrategia.la/2023/08/30/mexico-tres-mujeres-luchan-por-la-presidencia/


27 de diciembre de 2022

¡Cuidado! la derecha reaccionaria actúa

Hedelberto López Blanch

Los gobiernos progresistas surgidos en los últimos años en América Latina, tienen que estar muy alerta por la amenaza que representan las fuerzas de ultraderecha, con vestigios de fascismo, que están frustradas por los avances nacionalistas que ha tenido la región.

Una de esas grandes amenazas directas fue la reunión ultraderechista más grande del mundo, conocida como CPAC, celebrada en México, los días 18 y 19 de noviembre pasado, cuya agenda principal fue la de impulsar una línea contra lo que estos elementos consideran una “expansión del socialismo” en América Latina.

La Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC) reúne desde hace medio siglo a un conglomerado de representantes del mundo conservador, a cientos de organizaciones, miles de activistas y a millones de espectadores con el uso de los medios y la gran cantidad de redes sociales que controlan.

La CPAC es organizada y controlada por la Unión Conservadora Estadounidense, que realizan una o dos reuniones al año y donde más de 100 organizaciones contribuyen con abundante capital.

En esta ocasión escogieron celebrar el cónclave en el lujoso hotel Westin de Santa Fe, México. El Partido de gobierno en el país, Morena, advirtió que “la composición de esa conferencia está rebosante de xenofobia, racismo y hostilidad, embestida contra conquistas de derechos sociales y laborales, rechazo a derechos humanos y libertades, y conservadurismo de todo tipo y alcance”.

Entre el centenar de grandes organizaciones que la financian se encuentran Human Events, Young America’s Foundation y la Asociación Nacional del Rifle, capaces de reunir 10 000 participantes en sus foros, además de gentes de derecha importantes de diferentes corrientes del movimiento conservador estadounidense, políticos con cargos en ejercicio y otros. Por tanto el peligro es inminente para México y para cualquier nación latinoamericana.

En esta ocasión estuvieron en el mitin, Juan Iván Peña Neder, exfuncionario de Rafael Calderón, célebre por su imagen haciendo el saludo nazi; el actor Eduardo Verástegui, amigo y admirador de Trump; el diputado Eduardo Bolsonaro, hijo del todavía presidente de Brasil, Jair Bolsonaro. También participaron el anticomunista polaco, Lech Walesa, Steve Bannon, exasesor de Trump y Santiago Abascal, líder del partido ultraconservador español VOX.

En la apertura del evento, Eduardo Verásteguei expresó: “Como amantes de la libertad, todos debemos estar preocupados por la expansión del socialismo en América Latina”, en referencia a Cuba, Venezuela, Nicaragua, Argentina, Colombia, Perú y más recientemente Brasil.

Como no podía faltar la intervención de uno de los principales abanderados de la ultraderecha en el mundo, en el cónclave se transmitió un vídeo del expresidente estadounidense Donald Trump que dijo: «Debemos detener la expansión del socialismo y, simplemente, no permitirle que continúe arrasando con la región o nuestra tierra. Y debemos reconstruir nuestras economías, para apoyar a nuestros trabajadores y nuestras familias»,  

Prácticamente al mes de concluir esa extremista tertulia, ocurrió el golpe de Estado contra el legítimo presidente peruano Pedro Castillo, y el parlamento y la derecha peruana impusieron a la vicepresidenta Dina Boluarte para que ocupara el cargo.

Pese a la enorme represión desatada para tratar de controlar las movilizaciones obreras y estudiantiles que ya han dejado 26 muertos y numerosos heridos, el secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken llamó a Boluarte para ofrecerle el apoyo irrestricto de la Casa Blanca.  

En los últimos años América Latina ha sufrido los llamados “golpes blandos” qué como es lógico, nada tienen de blando. Recordemos el golpe de Estado en 2019 contra el presidente Evo Morales que por la presión interna boliviana y el apoyo de la comunidad progresista internacional fue revertido.

También en 2019 hubo un intento de golpe contra el gobierno venezolano de Nicolás Maduro e inmediatamente Washington, en una jugada que no le fructificó, reconoció al fantoche Juan Guaidó como presidente fantasma.

Otros sucesos parecidos ocurrieron en el Paraguay de Fernando Lugo, de Manuel Zelaya en Honduras, en el Brasil de Dilma Rousseff y de Luiz Inacio Lula da Silva, o contra Rafael Correa en Ecuador.

Por todo esto, los gobiernos y partidos progresistas de Latinoamérica deben estar muy atentos y unidos para detener esa arremetida derechista auspiciada, dirigida y financiada desde Estados Unidos cuyos dirigentes siguen pensando que la región es su “patrio trasero”.

¡Ojo! que como ha quedado comprobado en la historia, la derecha para lograr sus objetivos mata, asesina y arrasa con todo aquel que se le interponga.

Hedelberto López Blanch. Periodista, escritor e investigador cubano.